Sube el riesgo país, se pincha la bolsa, caen bonos y la City identificó las causas
El pincipal índice de acciones de empresas líderes cayó 3,3%, mientras que los bonos operaron en rojo. Qué esperan los analistas
El riesgo país tocó su mayor nivel del año, al llegar a los 642 puntos básicos, por lo que en la City empieza a preocupar el impacto que pueda tener en el mercado de deuda, debido a que implica que el costo de financiamiento en el exterior de empresas y gobiernos provinciales será cada vez más elevado, en pleno boom de emisiones. Un hecho que, vale aclarar, también se ve potenciado por la suba mundial de las tasas de interés.
Esto también podría complicar las posibilidades de que el Gobierno intente acceder al mercado voluntario internacional, para hacer frente a los compromisos de deuda del año que viene, estimados en unos u$s29.000 millones que se deben renovar.
Asimismo, la crisis de confianza local y la escalada de tasas mundial, están afectando al mercado de renta variable, cuyo índice Merval de acciones de empresas líderes se encuentra lateralizando cerca de un piso, donde los bancos pueden ser los más impactados.
En resumidas cuentas, el riesgo país llegó a escalar hasta los 642 puntos básicos (cerró luego en 628 pb), mientras los bonos en dólares llegaron a descender hasta 1,7% en la rueda del lunes.
En tanto, el índice Merval ByMA de acciones de empresas líderes cayó más de 3%, con algunas compañías que llegaron a derrumbarse hasta 7% en el cierre de la jornada, como TGN y Cresud, en línea con la tendencia negativa generalizada de los mercados mundiales, donde el Nasdaq llegó a retroceder más de 1%.
En cambio, el precio del dólar a nivel doméstico se mantuvo estable, con una leve baja en la plaza mayorista, donde cerró a $1.524,5.
Distinto es el caso del riesgo país, que afronta diez jornadas consecutivas en alza, por lo que este indicador acumula un salto superior al 50% desde su mínimo de julio.
Un cóctel complejo: por qué sube el riesgo país y hay tensión financiera
"Esta escalada responde a una combinación de presiones internacionales y tensiones internas. El aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses redujo el atractivo emergente. A su vez, la volatilidad global y el petróleo alto presionaron las expectativas", detalla Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital.
En el plano local, agrega que "se desaceleró fuertemente la compra diaria de divisas del Banco Central. La menor acumulación de reservas genera dudas sobre la capacidad de pago externa. Paralelamente, el desplome de la actividad económica en julio confirmó una caída mensual del 2,9%. Ante este panorama, JP Morgan recortó su proyección de crecimiento para 2026 al 1,5% y prevé una contracción anualizada del 4% en el tercer trimestre. Por lo que, de confirmarse la baja, el país ingresará formalmente en recesión técnica".
Entre los factores que generan esto, se encuentra, a nivel mundial, la suba de los intereses, donde la tasa del bono del Tesoro estadounidense a 10 años trepó a 5,2%, su nivel más alto desde 2004.
Ello es consecuencia de que, a mitad de mes, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) subió la tasa de referencia 25 puntos básicos, tal como preveía el mercado en la previa, para ubicarla en un rango de 3,75% a 4% anual, en un contexto de volatilidad económica e inflación mundial en alza.
A nivel doméstico, se suma la caída de la actividad económica a 2,9% mensual en julio, muy por debajo del 1% que esperaba JP Morgan, mientras los cruces internos en el Gobierno y la falta de un panorama claro, generan más ruidos en los mercados. Sobre todo si se considera que en 2027 hay elecciones presidenciales.
En las últimas horas tomó fuerza un reclamo entre analistas y operadores financieros: Milei debería introducir modificaciones en su plan económico. El planteo apunta, fundamentalmente, a abandonar la actual restricción monetaria y avanzar hacia un esquema algo más flexible.
La advertencia más reciente llegó de Gita Gopinath, exnúmero dos del FMI. Mientras el Presidente y su ministro de Economía exponían su modelo ante inversores en Wall Street, la economista sostuvo: "Creo que el peso tiene que ajustarse más, y debe permitirse que se deprecie más de lo que lo está haciendo actualmente".
El planteo también apareció reflejado en iProfesional después de la presentación de Luis Caputo en el encuentro organizado especialmente por JP Morgan: el mercado empieza a reclamar señales concretas sobre el rumbo cambiario y monetario.
El movimiento del mercado resultó sintomático. Mientras el ministro de Economía exponía ante inversores y financistas de Wall Street, el riesgo país continuó en ascenso.
El paso de Caputo por Nueva York dejó así una preocupación entre algunos de los principales administradores de fondos. No tanto por lo que dijo el ministro, sino por lo que los inversores no escucharon.
En concreto, los operadores buscaban conocer de primera mano si el Gobierno está dispuesto a implementar medidas capaces de reactivar una economía que muestra señales de enfriamiento.
Sin embargo, Milei dejó en claro que, por ahora, no contempla modificaciones sustanciales en el programa económico. Para el Presidente, el incremento del riesgo país está relacionado principalmente con la presencia y las declaraciones de Axel Kicillof ante fondos de inversión.
La lectura de parte de los financistas es diferente: los últimos indicadores económicos muestran una actividad que perdió impulso, mientras crece la incertidumbre sobre cuál será la estrategia del Gobierno para revertir esa tendencia.
Y en ese contexto aparece una cuestión adicional que empieza a ganar peso entre los inversores: qué impacto podría tener el escenario económico sobre las chances de reelección de Milei dentro de 13 meses.
Suba de riesgo país en dólar, acciones y bonos argentinos
Cabe recordar que el riesgo país es un indicador económico que mide la probabilidad de que un Estado incumpla con sus obligaciones financieras (default) en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Por lo que este índice influye directamente en el valor de los activos locales, ya que una baja en su nivel suele impulsar el precio de las acciones y bonos nacionales.
Como referencia, el riesgo país llegó a tocar un nivel mínimo este año en los primeros días de julio, cuando alcanzó algo menos de los 400 puntos básicos. Mientras que uno de los últimos puntos más elevados fue en octubre del año pasado, en plena previa electoral de medio término, cuando escaló hasta casi los 1.300 puntos básicos.
Ahora bien, en cuanto al impacto local, en primera medida, el sector más afectado es la renta fija, mientras que, en segunda medida, también el panorama luce complicada para la renta variable.
De hecho, para Morales, el encarecimiento del crédito "compromete" el financiamiento provincial, corporativo y de grandes proyectos estratégicos.
"Hay expectativas bastante desencontradas respecto a una posible reacción de Milei en el 2027, así que es puro riesgo político esta suba del riesgo país, y se le suma también un delicado contexto internacional de tasa de interés. Entonces, si sigue subiendo el riesgo país podría llegar a empezar a contagiar a algunos créditos privados, también provinciales", reflexiona Gustavo Neffa, economista y director de Research for Traders (RfT).
De hecho, agrega que eso "ya se está viendo en el mercado, debido a que hace pocos días a San Juan le costó convencer a los inversores que la tasa de colocación no sea el 10%. Y al Gobierno nacional lo afectará poder salir al mercado de deuda voluntaria internacional el año que viene, donde vencen muchísimos bonos y deuda del FMI, por unos u$s29.000 millones", concluye Neffa.
Los rendimientos de los bonos han escalado, donde, por ejemplo, bonos del tramo más corto como los emitidos al 2028 (AL28) o al 2029 (AL29) ya rinden entre 11% y 12,5% anual.
Así, el impacto más significativo se ha visto en la renta fija y variable por sobre el tipo de cambio.
"A pesar de la presión reciente sobre el dólar, se observa cierta tranquilidad macroeconómica respaldada por el superávit comercial y el control del tipo de cambio, anticipando que solo la cercanía del proceso electoral podría llegar a reintroducir volatilidad en el mercado cambiario", destaca Neffa.
Para Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, si esta tendencia de suba de riesgo país continúa, "los bonos soberanos podrían seguir sufriendo caídas y el país enfrentaría mayores dificultades para acceder al financiamiento internacional, debido a las tasas cada vez más elevadas que exigen los inversores".
Por otro lado, sostiene que un riesgo país elevado "también puede afectar negativamente a las acciones argentinas, ya que los inversores exigen mayores rendimientos para asumir riesgo local. Además, el deterioro de las expectativas puede incrementar la demanda de cobertura cambiaria y generar presión sobre el dólar".
Para Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil, en este momento las tasas de los bonos a 10 y 30 años de Estados Unidos están en récords de los últimos 20 años, así que, si los inversores le están pidiendo más rendimiento a los bonos libres de riesgo, "con más razón le pedirán más rendimiento a los bonos argentinos, y la variable de ajuste es el precio. Al mismo tiempo, como las acciones argentinas son más riesgosas que los bonos, si caen los bonos caen aún más las acciones y es una dinámica que veo difícil que cambie hasta después de las elecciones del 3 de noviembre en EE.UU.".
Por lo tanto, su estrategia es "seguir saliendo de activos argentinos y no vemos esta baja en sus precios como oportunidad de compra. Sabemos que las acciones y bonos argentinos están baratas, por lo que estamos mal vendiéndolas, pero el riesgo de los años electorales argentinos es muy alto".
Al respecto, suma Matías Fernández, líder de Research en Aurum Valores, al afirmar: "Esta suba del riesgo país afecta en las paridades de los bonos, acompañando con otros indicadores socio-económicos va conformando el view hacia un escenario electoral cada vez menos cómodo y que retroalimenta la desconfianza de los agentes del mercado. Aún vemos distante el umbral en el que la TIR sea lo suficientemente interesante como para cautivar carteras con perfiles de riesgo promedio".
Bonos y acciones más perjudicados por suba riesgo país
En cuanto a los bonos y acciones más perjudicados por la suba del riesgo país, se cuentan los títulos públicos a más largo plazo y las empresas del segmento financiero. "La incertidumbre es alta pero la tasa alta a nivel mundial de los bonos del Tesoro, por encima del 6%, también es preocupante", advierte Guidi.
Al respecto, indica que los bonos más perjudicados, "seguramente, serán los emitidos a los años 2035 (AL35), 2038 (AE38) y 2041 (AL41), porque al ser más largos son más riesgosos, y encima son ley local".
En tanto, Guidi suma que los menos perjudicados por la suba del riesgo país serían los bonos cortos ley de Nueva York al 2029 (GD29) y 2030 (GD30).
"Nuestro escenario para octubre era que llegue a los 650 puntos básicos el riesgo país. Creemos que podría seguir teniendo turbulencias si los propios mercados desarrollados siguen mostrando este sell-off de renta fija. Mientras más suba el riesgo país implica necesariamente más impacto en paridades. Con esto, los más afectados suelen ser los de mayor duration, podría principalmente afectar a los bonares por ser ley local y que compensen los Indenture 2005 (que son los Globales al 2038 (GD38) y 2041 (GD41))", suma Fernández a iProfesional.
Para Andrés Repetto, analista de mercados y fundador de Andy Stop Loss, sostiene que, respecto a las acciones, las principales afectadas de esta situación "son los bancos, como Macro, Supervielle, Galicia y Francés. Las firmas energéticas van a estar golpeadas también, pero me parece que en menor proporción porque dependen más del precio del petróleo y de otras cuestiones. Y el resto del Merval es más defensivo, son más industriales, es otra onda".
A ello suma José Bano, economista y analista financiero independiente: "El mercado accionario argentino responde negativamente ante el aumento del riesgo país, afectando con mayor dureza al sector bancario por su alta sensibilidad y nivel de riesgo. Debido a la fuerte correlación entre ambas variables, la tendencia sugiere que las acciones podrían continuar en descenso si el riesgo país no cede. Para amortiguar el impacto, se aconseja buscar refugio en compañías de valor con balances sólidos y menor exposición directa al riesgo local".
En este grupo, Bano destaca las empresas del sector de Oil & Gas, como Vista, "beneficiadas por el contexto petrolero global, así como firmas sólidas de servicios públicos que cuentan con flujos de ingresos y gastos altamente predecibles".-