Acciones y bonos se hundieron hasta 16% y la City anticipa en qué invertir en octubre
Las acciones y bonos argentinos tuvieron un mes con fuertes bajas tras acumular caídas de hasta 16%, como consecuencia de la volatilidad mundial por la suba de tasas de interés de referencia, y también por ruidos domésticos, tras datos inquietantes en el crecimiento, a lo que se suma el inminente comienzo de la campaña electoral para las presidenciales del año que viene. Por eso, analistas consultados por iProfesional detallan cuál es su estrategia de inversión para este momento, que se torna de extrema cautela.
En principio, las causas de estos desplomes se debieron a factores globales, como la suba del precio del petróleo hasta los u$s100, que generó una mayor inercia inflacionaria mundial, y la consecuente suba de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de 25 puntos básicos, hasta el rango de 3,75% a 4% anual. A ello se sumó el incremento de intereses que tuvieron los bonos del Tesoro estadounidenses, al ubicarse al 6%. Esto le quitó atractivo a los activos de los países emergentes, en un contexto en el que los inversores privilegian el mayor resguardo y rendimiento.
Por otro lado, se sumaron tensiones locales por la gran incertidumbre política y económica, donde los datos más pesimistas de actividad y confianza en el Gobierno profundizaron la crisis y los temores del mercado respecto a los resultados electorales que habrá en 2027, cuando se pone en juego la continuidad del actual modelo.
Por lo pronto, el principal índice de acciones de empresas líderes argentina, el Merval, se desplomó 7% en todo septiembre, por lo que quedó por debajo del desempeño del 1,8% mensual de la tasa en pesos y de la inflación estimada en torno al 1,9%. Asimismo, el precio del dólar minorista avanzó 0,7%.
Entre las acciones que más cayeron en todo el mes se destacaron las firmas financieras:
- Grupo Supervielle descendió 16,5%.
- BBVA (-14,3%)
- Banco Macro (-14%)
- Grupo Financiero Galicia (-13,4%)
- Edenor (-10%)
- TGS (-9%)
Algo similar ocurrió con las empresas argentinas que cotizan en Nueva York, que también acumularon retrocesos de hasta 18% en dólares, donde se destacaron Grupo Supervielle, seguidos por Globant y otros bancos, con rojos mensuales cercanos al 15% en moneda estadounidense.
"En el plano local, la fuerte demanda de cobertura cambiaria y la caída en el ritmo de compras del BCRA, algo lógico por estacionalidad, amplificaron el movimiento: el riesgo país tocó un máximo del año al llegar a 640 puntos básicos y el Merval acumuló ocho ruedas consecutivas a la baja. Como contrapartida, el tipo de cambio se mantiene relativamente estable, con menor intervención en futuros pero continuadas ventas en la curva dólar linked", detalla Nicolás Della Sala, analista de PPI.
Por el lado de la renta fija, los bonos en dólares fueron los más perjudicados, tanto con ley local como de Nueva York, con desplomes que llegaron al 7,6% en todo septiembre en los títulos emitidos al 2035 (AL35D) y, muy cerca, se ubicaron los que vencen en 2041 (AL41).
"Los activos argentinos mostraron una performance inferior a la de otros mercados comparables, lo que podría indicar que los inversores comenzaron a incorporar una mayor prima de incertidumbre local, en un escenario marcado por los últimos datos de actividad económica, la evolución de la confianza en el Gobierno y las expectativas de cara al próximo proceso electoral", resume Milo Farro, analista de Rava Bursátil a iProfesional.
En este escenario, los mercados mundiales también mostraron mucha volatilidad en el mes, donde, por ejemplo, el índice Nasdaq escaló 3,3% en septiembre, mientras el Dow Jones cayó 4% en el mismo período.
Acciones y bonos de cara a octubre
En cuanto al comportamiento esperado para octubre para las acciones y bonos, desde el mercado recomiendan cautela debido a que se proyecta que la incertidumbre local y mundial seguirá presente.
De cara al mes que comienza, los activos locales ingresan en una "zona técnica importante".
"En el caso del Merval, el área de los 1.700 puntos aparece como una referencia: una reacción desde estos niveles permitiría pensar en una recuperación, mientras que una ruptura sostenida podría habilitar una nueva etapa de debilidad. La evolución de la variable política, la dinámica internacional y los datos económicos determinará las expectativas a corto y mediano plazo", sentencia Farro.
En tanto, Andrés Repetto, analista de mercados y fundador de Andy Stop Loss, destaca que para octubre "sigo defensivo, no aumentaría exposición; al contrario, cualquier rebote lo aprovecharía más para reducir posiciones que para comprar. En bonos tampoco entraría ahora; con las tasas largas de EE.UU. todavía muy altas, los rendimientos argentinos pueden seguir ajustando al alza y eso implica presión sobre los precios locales a la baja. Por eso, me parece que los bonos seguirán sufriendo".
Incluso, agrega que, al mirar hacia 2027, "allí vuelve a entrar con fuerza el factor electoral, por lo que prefiero esperar mejores precios y mayor claridad antes de volver a tomar riesgo argentino".
Para Jerónimo Bardin, jefe de operaciones de ventas en Balanz, de cara a octubre, "la estrategia se enfoca en priorizar calidad crediticia, renta por cobro de cupones y coberturas. La corrección reciente mejoró algunas valuaciones, pero la falta de catalizadores inmediatos y el contexto internacional más desafiante proponen mantener flexibilidad y ser selectivos a la hora de incorporar duración".
De esta manera, en inversiones en pesos, Bardin mantiene la preferencia por el tramo medio de la curva CER (ajustan por inflación), particularmente en dos Bonos del Tesoro Nacional de Argentina, que devengan un cupón cero y amortizan íntegramente al vencimiento. Ellos son el TZXM7, que vence el 31 de marzo de 2027, y el TZXY7, que expira el 30 de noviembre de 2027.
"Aunque la inflación implícita se acercó a nuestras proyecciones, seguimos considerando que la cobertura conserva atractivo frente a un escenario con riesgos inflacionarios al alza. Estos instrumentos permiten capturar una tasa real y reducir la dependencia de que la inflación continúe desacelerándose al ritmo que descuenta el mercado. Por eso, para horizontes más largos, preferimos el bono dual con CER y tasa TAMAR al 29 de junio de 2029 (TXMJ9), que ofrece cobertura frente a distintos escenarios de inflación y tasas de interés", detalla Bardin.
Para Della Sala, en el universo de la deuda en dólares, la corrección de los últimos meses "abrió una ventana de entrada atractiva, en particular, en el segmento corporativo, que muestra mayor resiliencia frente a la presión sobre los soberanos. Por eso, para perfiles conservadores, destacamos tres obligaciones negociables (ON) del sector energético: Tecpetrol al 2030 (TTCDD), Pampa Energía al 2037 (MGCRD) y la nueva ON de YPF al 2035 (YM44D)".
Por su parte, Esteban Castro, economista y CEO de In.Vest, recomienda para octubre, en este contexto, "priorizar posiciones de menor volatilidad, especialmente obligaciones negociables (ON) en dólares bajo ley extranjera de compañías como YPF o Vista Energy, que cuentan con negocios vinculados a la generación de divisas".
Para aquellos inversores que buscan permanecer en pesos, otra alternativa que propone es el bono de la Provincia de Buenos Aires al 2027 (PBA27), que "paga una tasa variable vinculada a la TAMAR y permite aprovechar los niveles actuales de las tasas locales, aunque incorpora riesgo crediticio provincial".
Finalmente, para perfiles más agresivos, los bonos soberanos Globales, especialmente el Global al 2030 (GD30), "ofrecen exposición a una eventual recuperación de los títulos argentinos si mejoran las condiciones financieras y disminuye el riesgo país".
"Creemos que la diversificación y la selección de instrumentos serán fundamentales durante los próximos meses", concluye Castro.
Asimismo, varios analistas prefieren salir del riesgo argentino y volcarse a activos extranjeros.
Por ejemplo, Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil, recomienda combinar CEDEARs de fondos cotizados (ETFs) con acciones de grandes empresas tecnológicas.
De esta manera, selecciona al CEDEAR QQQ (Invesco QQQ Trust), que es un índice (ETF) que replica el índice NASDAQ-100, agrupando a las 100 empresas no financieras más grandes de EE.UU., con fuerte peso tecnológico e innovación.
Le suma a XLK (Technology Select Sector SPDR), que es un ETF enfocado exclusivamente en el sector de tecnología del S&P 500, incluyendo gigantes de software, hardware y semiconductores.
Y suma dos CEDEARs de empresas tecnológicas: a MercadoLibre (MELI) y a NVIDIA Corporation (NVDA), vinculada a los chips de inteligencia artificial.