Seguinos en las redes
iProfesional | Finanzas

Caputo con viento a favor: el mercado recorta la expectativa de subas de tasas en EE.UU.

Subió el desempleo en EEUU. La mala noticia para Trump puede derivar en una mejora en el contexto financiero internacional, que favorezca a Argentina

02/10/2026
Actualizado 12:11hs

Un dato clave para la economía argentina apareció en la mañana del viernes, justo antes del fin de semana.

El mercado financiero internacional empezó a mirar con otros ojos el escenario de tasas de interés en Estados Unidos. Un dato de empleo mucho más débil de lo esperado modificó rápidamente las apuestas sobre el rumbo de la Reserva Federal y alivió la presión que venía ejerciendo el costo del dinero estadounidense sobre los mercados emergentes.

El dato clave llegó con el reporte laboral de septiembre: la economía estadounidense creó apenas 29.000 empleos no agrícolas, muy por debajo de los 90.000 puestos que esperaba el consenso y de los 162.000 de agosto.

Además, el registro de agosto fue revisado a la baja, hasta 133.000 puestos, mientras que la revisión neta de los dos meses anteriores implicó una reducción de 60.000 empleos.

Un bajón que modifica el escenario

El deterioro también aparece cuando se mira el sector privado. Allí se incorporaron 46.000 trabajadores, contra los 81.000 que se proyectaban y los 127.000 inicialmente informados para el período anterior, luego revisados a 89.000. En paralelo, el promedio móvil de creación de empleo de tres meses cayó de 71.000 a apenas 51.000 puestos.

La tasa de desempleo, además, subió a 4,2%, frente al 4,1% que esperaba la mediana de los analistas relevados por Bloomberg.

El dato tiene un matiz: la participación laboral aumentó de 61,6% a 61,8%, por lo que una parte del incremento del desempleo se explica por personas que volvieron a buscar trabajo. El subempleo, de hecho, mejoró levemente, de 7,7% a 7,6%.

Pero hubo otra señal relevante para la Reserva Federal: los salarios mostraron una desaceleración. El ingreso promedio por hora aumentó apenas 0,1% mensual, contra el 0,3% esperado y previo, y pasó a crecer 3% interanual, desde el 3,1% anterior.

El mercado cambió sus apuestas

Con estos números, las expectativas sobre la Fed dieron un giro en apenas 48 horas.

Hasta el miércoles, el mercado llegó a descontar hasta cuatro subas de 25 puntos básicos de aquí a fines de 2027. Además, asignaba una probabilidad del 100% a que al menos una de esas subas ocurriera antes de terminar 2026 y del 37% a que el primer movimiento se produjera ya en octubre.

Después del dato laboral, el escenario cambió.

La probabilidad de una suba en octubre se desplomó al 13,8%, mientras que la posibilidad de que haya un aumento de tasas antes de fin de año cayó al 87%, es decir, dejó de ser una certeza para el mercado.

La curva ahora descuenta tres subas hasta fines de 2027, y hasta la tercera aparece condicionada: tiene una probabilidad implícita del 88%.

El movimiento no ocurre en el vacío. El día anterior, el vicepresidente de la Fed, Philip Jefferson, había enfriado la expectativa de un movimiento inmediato y planteó que cualquier ajuste futuro debía definirse a partir de la evolución de los datos, el escenario y el balance de riesgos.

La reacción del mercado fue inmediata. El rendimiento del Treasury a 10 años cayó 6 puntos básicos, hasta 5,18%, mientras que el bono a dos años bajó 7 puntos básicos, hasta 4,72%. El spread entre ambos tramos se amplió hasta 44,7 puntos básicos.

Por qué es una buena noticia para Caputo

Para la Argentina, el cambio en las expectativas sobre las tasas estadounidenses puede funcionar como un alivio en un momento particularmente sensible para los activos locales.

La suba de los rendimientos de los Treasuries había sido uno de los factores que venía presionando sobre la deuda emergente. De hecho, el último informe de PPI señala que el incremento de las tasas estadounidenses estuvo asociado a una mayor exigencia de rendimiento real y que la Argentina acompañó ese movimiento con una corrección mayor.

Ahora el escenario externo ofrece una señal diferente: si el mercado empieza a descontar menos subas de la Fed, baja la presión del principal mercado financiero del mundo sobre el costo del dinero internacional.

Eso no resuelve los problemas propios de la Argentina. El mismo informe remarca que las dudas sobre el financiamiento en dólares de cara a 2027, la desaceleración previa de las compras de reservas y el horizonte político continúan agregando una prima específica sobre los activos argentinos.

Pero el cambio en Wall Street modifica, al menos parcialmente, el viento de frente.