BCRA compró más de u$s200 millones en la semana y tuvo su mejor inicio de mes desde julio
El avance en la acumulación de divisas marca un repunte tras varias jornadas exitosas de intervención en el mercado de cambios argentino
Las reservas internacionales del Banco Central volvieron a crecer este viernes y quedaron a un paso de recuperar la barrera de los u$s50.000 millones. El stock avanzó u$s380 millones y cerró en u$s49.701 millones, su nivel más alto desde fines de septiembre.
La suba consolidó una semana marcada por el mejor ritmo de compras oficiales desde julio. El BCRA sumó u$s69 millones en la última rueda y alcanzó un saldo de compras deu$s340 millones en lo que va de octubre.
La autoridad monetaria extendió a diez jornadas consecutivas la racha de intervenciones con saldo comprador, un dato clave para sostener la estabilidad cambiaria sin presión alcista sobre el tipo de cambio mayorista.
En la semana, las compras oficiales sumaron u$s212 millones. Ese desempeño marcó el mejor arranque de mes desde julio y permitió que el promedio diario de octubre trepara hasta u$s49 millones.
Esa cifra más que duplicó los u$s22 millones registrados en septiembre. También quedó por encima de los u$s38 millones de agosto.
Sin embargo, todavía se mantiene lejos de los meses de mayor absorción de divisas del año. En julio, el promedio diario fue de u$s103 millones. En mayo alcanzó u$s137 millones y en junio llegó a u$s68 millones.
Cómo intervino el BCRA sin mover el tipo de cambio
La participación del Central dentro del mercado también mostró una mejora. En la rueda del viernes se operaron u$s655,5 millones en el segmento de contado.
La compra oficial representó cerca del 11% del volumen negociado. Ese nivel permitió al BCRA sostener un ritmo de intervención más alto sin generar presión alcista relevante sobre el tipo de cambio mayorista.
La dinámica de la semana dejó una señal favorable para la estrategia oficial. El BCRA compró dólares, las reservas subieron y el tipo de cambio mayorista terminó con una baja acumulada.
Esa combinación mostró que la oferta de divisas siguió siendo suficiente para absorber una demanda privada que, aunque se recuperó en algunos tramos, no logró revertir la calma del mercado.
Cuántos dólares esperan que se liquiden hasta fin de año
El Gobierno busca sostener esa mejora durante el último trimestre del año. Según estimaciones oficiales, todavía quedarían alrededor de u$s4.600 millones por liquidar en los próximos meses.
Esos dólares llegarían con aportes del agro, la cosecha de trigo, la energía y la minería. También se esperan flujos vinculados a inversiones y financiamiento sectorial.
Ese ingreso de divisas es central para acercar las compras anuales del BCRA a la zona de los u$s20.000 millones, un objetivo que la autoridad monetaria viene persiguiendo desde mediados de año.
En paralelo, la suba de las reservas también tuvo un aporte de valuación. El oro avanzó 0,10% y tuvo un impacto positivo estimado en u$s120 millones sobre el stock.
Además, el yuan se apreció 0,15% frente al dólar y la libra subió 0,07%. El dólar global avanzó 0,10%, el euro retrocedió 0,10% y el yen se depreció 0,24%.
La polémica por las operaciones del BCRA con oro
El desempeño del oro llega en medio de una discusión más amplia sobre la administración de ese activo dentro de las reservas. La Auditoría General de la Nación concluyó que el BCRA perdió u$s1.023 millones durante 2025 por operaciones de derivados liquidables en dólares respaldadas con oro.
El organismo confirmó que el Central ya recibió el informe sobre los envíos de oro al exterior para presentar su descargo. La controversia pone bajo la lupa una estrategia que busca rentabilizar activos de reserva pero que generó pérdidas millonarias.
El dólar mayorista cerró la semana con leve suba pero sin tensión
En el segmento mayorista, el dólar anotó la primera suba de la semana este viernes. Cerró en $1.508 para la compra y $1.517 para la venta, $1,50 por encima del cierre anterior.
La rueda tuvo buen volumen de negocios y mostró una leve recuperación de la demanda. Eso permitió acotar la caída acumulada de los días previos.
Los máximos se registraron poco después del inicio, cuando la cotización llegó a $1.518, $2,50 por encima del cierre previo. Durante buena parte de la jornada, la demanda por cobertura y por pagos al exterior sostuvo los precios cerca del rango inicial.
Luego, en la última hora, la oferta volvió a recomponerse. Eso generó una corrección descendente hasta mínimos puntuales de $1.514.
Aun con la suba diaria, el balance semanal siguió siendo de estabilidad. En la semana, el mayorista bajó $3, algo menos que los $5,50 de caída registrados en la semana anterior.
En las últimas dos semanas acumuló un retroceso de $8,50. Quedó cerca de absorber la suba registrada durante la penúltima semana de septiembre.
El mercado local logró mantenerse relativamente al margen de la volatilidad externa, en un escenario sin tensiones visibles donde el tipo de cambio evolucionó con un recorrido moderado.
El dólar mayorista se mantuvo a 22,30% del techo de la banda, ubicado en $1.879,97. La brecha entre el blue y el mayorista quedó en 1,52%, mientras que el canje se ubicó en 4,78%.
Qué pasó con los dólares financieros y las tasas
Entre los dólares financieros, el MEP se mantuvo estable en $1.538,84. El contado con liquidación avanzó 0,20% hasta $1.612,39.
El dólar blue no tuvo cambios y cerró en $1.540. En conjunto, las cotizaciones alternativas siguieron mostrando movimientos acotados, en línea con la menor tensión del mercado oficial.
En futuros, la curva cerró casi sin cambios. La variación promedio positiva fue de apenas 0,04%.
Octubre no tuvo variación, noviembre subió 0,03% y diciembre se mantuvo estable. Los contratos de 2027 operaron con leves avances.
Con esos precios, la tasa implícita de octubre quedó en 1,58% mensual, equivalente a 18,90% anualizado. La de noviembre se ubicó en 1,70% mensual, o 20,36% anualizado.
En el mercado de dinero, las tasas volvieron a subir. La TAMAR avanzó de 24% a 24,13%, mientras que la BADLAR pasó de 21,44% a 22,38%.
La semana cerró con una combinación que el Gobierno buscaba consolidar después de septiembre: mayor ritmo de compras del BCRA, reservas internacionales en recuperación, tipo de cambio mayorista estable y una oferta de divisas que permitió sostener la acumulación sin sobresaltos cambiarios.