El BCRA multiplicó por cinco el ritmo diario de compras y el mercado mira atento al dólar
El FMI quiere que la Argentina acelere la acumulación de reservas, incluso si para conseguir ese objetivo debe dejar subir al dólar algunos escalones
El Banco Central parece haber tomado nota del mensaje que dejó la misión técnica del Fondo Monetario Internacional antes de abandonar Buenos Aires.
Los números de las últimas jornadas muestran un cambio significativo en la estrategia de acumulación de reservas, precisamente el reclamo más urgente que los funcionarios del organismo les transmitieron a Luis Caputo y a Santiago Bausili.
Desde el 28 de septiembre hasta el último viernes, el Banco Central compró un promedio de u$s63 millones diarios en el mercado cambiario, un monto que multiplica por más de cinco los apenas u$s12 millones por jornada que había adquirido entre el 1 y el 25 de septiembre.
El salto resulta llamativo no solamente por su magnitud, sino también por el momento en que se produjo: inmediatamente después de la visita de los técnicos del FMI, que dejaron una recomendación concreta al equipo económico.
El organismo quiere que la Argentina acelere la acumulación de reservas internacionales, incluso si para conseguir ese objetivo debe permitir que el precio del dólar suba algunos escalones.
Por ahora, la reacción oficial parece ir en esa dirección. Las mayores compras de divisas no provocaron, hasta el momento, presiones adicionales sobre el tipo de cambio ni sobre las tasas de interés. El último viernes, el dólar mayorista cerró en $1.517.
El Banco Central vuelve a acelerar
La comparación con los meses anteriores permite dimensionar el cambio de velocidad. Durante agosto, el Banco Central había comprado un promedio de u$s38 millones diarios. En septiembre, hasta el día 25, ese ritmo se había desplomado hasta apenas u$s12 millones.
La recuperación posterior llevó el promedio a u$s63 millones, un nivel que supera en un 66% al de agosto.
De todas maneras, todavía está lejos de los mejores registros del año:
- En julio, las compras habían promediado u$s103 millones diarios
- En abril y mayo, en plena temporada de liquidación de la cosecha gruesa, el BCRA había alcanzado promedios de u$s138 millones y u$s136 millones, respectivamente
Es decir, el cambio de ritmo luce relevante, pero todavía no representa un regreso a los niveles más elevados de acumulación de divisas de 2026.
Un informe de SBS Research permite completar el panorama. Según sus cálculos, durante septiembre el Banco Central adquirió u$s473 millones, el menor monto mensual desde el inicio del programa de acumulación.
En los primeros nueve meses del año, las compras acumuladas alcanzaron los u$s14.568 millones.
Las dudas de Wall Street y el reclamo de Kristalina
El problema es que ese esfuerzo todavía no alcanza para despejar las dudas sobre la capacidad de la Argentina de afrontar sus compromisos financieros.
Como anticipó iProfesional la semana pasada, la misión del Fondo Monetario dejó una recomendación explícita: el Banco Central debe aprovechar las condiciones del mercado para comprar todos los dólares que pueda.
La posición del organismo es que la acumulación de reservas debe convertirse en una prioridad, incluso por encima de la preocupación oficial por evitar movimientos alcistas en el tipo de cambio.
El argumento de los técnicos es que existe margen suficiente para hacerlo sin poner en riesgo el esquema cambiario vigente.
Dólar tranquilo bajo la mirada de la City
El dólar mayorista cerró el último viernes en $1.517, mientras que el techo de la banda cambiaria se aproxima a los $2.000.
La distancia entre ambas cotizaciones ronda el 27%, un margen que, según la interpretación del FMI, permitiría una mayor intervención compradora sin necesidad de modificar el régimen cambiario.
El planteo supone una diferencia de prioridades con el equipo económico.
Para Caputo, mantener controlada la cotización del dólar sigue siendo una herramienta central para consolidar la desinflación. Para el Fondo, en cambio, resulta indispensable fortalecer cuanto antes las reservas para mejorar la capacidad de pago de la deuda y reducir las vulnerabilidades financieras.
La ex número dos del FMI, Gita Gopinath, también se pronunció recientemente en esa dirección, al reclamar una mayor velocidad en la acumulación de divisas y permitir una depreciación más pronunciada del peso.
La postura del Gobierno es que la "bazuka" de dólares servirá para ahuyentar a los más escépticos. Javier Milei dijo ayer que disponen de u$s125.000 millones para fortalecer la posición de divisas oficial.
El desafío de Caputo de acá hasta las elecciones
La verdadera prueba llegará durante los próximos meses.
El Gobierno necesita acumular reservas para mejorar su posición frente al FMI y los acreedores internacionales. Al mismo tiempo, pretende evitar una suba del dólar que complique el proceso de desinflación.
Todo esto ocurre con una economía real que sigue mostrando dificultades para recuperarse.
Los últimos indicadores privados reflejan que el rebote de agosto resultó insuficiente para compensar las fuertes caídas de julio.
La industria creció 1,9% mensual después de haberse desplomado 5,1% el mes anterior. La construcción apenas avanzó 0,4%, luego de una contracción de 4,4%.
En ese contexto, una eventual presión cambiaria podría agregar dificultades a un escenario económico que ya presenta señales de debilidad.
Por otra parte, el calendario electoral de 2027 introduce un factor adicional de incertidumbre.
El propio SBS Research advierte que las expectativas tendrán un papel determinante en la evolución del mercado cambiario durante el próximo año.
La cuestión central ya no pasa solamente por cuántos dólares puede comprar el Banco Central, sino también por cuánto tiempo podrá sostener ese ritmo sin alterar las expectativas del mercado.
La respuesta dependerá, en buena medida, de la evolución de la dolarización privada y de la disposición de Caputo a -eventualmente- tolerar un dólar algo más alto para cumplir con el objetivo que reclama el Fondo.