El BCRA prepara sistema para que los comercios adelanten cobros con tarjeta a menor costo
La nueva herramienta digital permitirá a pequeñas y medianas empresas acceder a mejores condiciones para adelantar el cobro de sus ventas
El Banco Central (BCRA) avanza con el diseño de un sistema para que los comercios puedan negociar los cupones de tarjetas de crédito pendientes de cobro con bancos, inversores y plataformas de financiamiento.
El objetivo es ampliar las alternativas para anticipar esos ingresos y promover una reducción de las tasas que pagan los negocios por obtener liquidez antes de la fecha prevista de acreditación.
La iniciativa forma parte del proyecto de reforma del mercado de capitales impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que el Gobierno prevé enviar al Congreso. En paralelo, el BCRA puso en marcha el proceso para seleccionar a las entidades que desarrollarán la infraestructura tecnológica necesaria para registrar la titularidad de los cupones y permitir su transferencia entre distintos participantes.
Según el cronograma que manejan las autoridades, el sistema podría comenzar a operar a mediados de 2027. La propuesta contempla que los derechos de cobro sean digitales, transferibles y cuenten con mecanismos de trazabilidad, seguridad y confidencialidad de la información.
Cómo funcionará la negociación de cupones de tarjetas de crédito
Los comercios que venden mediante tarjetas de crédito reciben los fondos después de un plazo de liquidación. Para disponer del dinero antes de la fecha prevista, pueden recurrir a mecanismos de adelanto de cobros, por los que pagan una tasa de descuento.
Con el nuevo esquema, los derechos de cobro derivados de las liquidaciones de tarjetas podrán transferirse a diferentes entidades financieras, inversores y plataformas. Estos participantes competirán por adquirir los cupones y adelantar los fondos al comercio, a cambio del rendimiento correspondiente.
El sistema busca que los negocios puedan elegir entre distintas ofertas, en lugar de depender de un único proveedor para anticipar sus ingresos.
Sanderis, uno de los especialistas que analizan la iniciativa, explicó que la posibilidad de transferir los cupones a distintas entidades permitiría ampliar la competencia por esos activos y reducir el costo del financiamiento.
En la actualidad, los comercios que operan con adquirentes o agregadores de pagos pueden cobrar sus ventas en plazos de entre 15 y 25 días, según el esquema de liquidación. Si necesitan anticipar esos fondos, deben afrontar una tasa de descuento que puede ubicarse entre el 15% y el 18% directo, de acuerdo con los datos aportados por el especialista.
El tributarista Daniel Ricardo García señaló que la propuesta apunta a convertir los créditos provenientes de las liquidaciones de tarjetas en títulos valores electrónicos negociables. De esa manera, un comercio podría anticipar sus ingresos mediante distintos inversores, fondos o entidades financieras.
Otra alternativa es agrupar los derechos de cobro para utilizarlos como respaldo de instrumentos financieros. Nicolás Parreira, economista y director del Grupo Sigma, explicó que este mecanismo permitiría canalizar fondos de inversores hacia los comercios, que recibirían el dinero antes de la fecha de acreditación y asumirían el costo financiero correspondiente.
Por qué el BCRA busca ampliar la competencia
Uno de los argumentos centrales del proyecto es que el riesgo crediticio de los cupones está asociado al banco emisor de la tarjeta que debe pagar la liquidación, y no directamente al comercio que realizó la venta.
Este aspecto podría facilitar el interés de bancos e inversores, ya que se trata de derechos de cobro con vencimientos relativamente cortos, que pueden ubicarse entre cinco y 25 días, según el instrumento y el plazo de liquidación.
La expectativa oficial es que una mayor cantidad de participantes compita por esos activos y contribuya a reducir las tasas de descuento. Sin embargo, la eventual baja del costo financiero dependerá de las condiciones de funcionamiento del mercado y de los costos asociados a la operatoria.
Desde el sector bancario sostienen que una reducción de las tasas podría favorecer el financiamiento de los comercios e incentivar una mayor oferta de cuotas para los consumidores.
Los adquirentes, en cambio, cuestionan que la nueva infraestructura garantice por sí misma una baja de las tasas. Entre sus objeciones, señalan que el costo de los adelantos depende de las condiciones del mercado y de componentes como los impuestos. También advierten que el funcionamiento del nuevo sistema tendrá costos que podrían trasladarse a los usuarios.
Los adquirentes son las empresas que procesan los pagos con tarjetas y ofrecen a los comercios distintas modalidades de acreditación, incluidas opciones de cobro inmediato o en plazos de 24 o 48 horas, a cambio de una comisión o tasa.
El proceso del Banco Central para crear el registro
El BCRA abrió el 18 de septiembre un proceso para seleccionar a la entidad o las entidades que estarán a cargo de la infraestructura de registro de los cupones. Tras una primera convocatoria, se habilitó un plazo adicional para presentar propuestas, cuyo vencimiento está previsto para el 15 de octubre.
La documentación del proceso exige que los interesados acrediten capacidad técnica, operativa y financiera para desarrollar e implementar el sistema. También deben presentar antecedentes verificables, información contable y documentación sobre su solvencia.
Entre los requisitos figuran:
- La experiencia en proyectos similares
- La identificación de accionistas controlantes y beneficiarios finales
- La ausencia de conflictos de interés
- La capacidad para constituir las garantías de cumplimiento que establezca el organismo
La infraestructura deberá permitir que bancos, participantes del mercado de capitales y plataformas de financiamiento para pequeñas y medianas empresas accedan al registro y operen sobre los derechos de cobro.
Una de las compañías que manifestó su interés en el proceso es COELSA, cuyos accionistas son bancos que operan en la Argentina. La empresa informó que presentó una propuesta para desarrollar una plataforma tecnológica que concentre la publicación de los cupones pendientes de cobro y permita consultar su titularidad.
En el sector también se analiza la posibilidad de que más de una compañía participe en la administración de la infraestructura, en lugar de concentrar la actividad en un único operador.
La definición sobre el modelo de registro será uno de los aspectos centrales para determinar cómo se organizará la operatoria y qué condiciones deberán cumplir los participantes.
Qué cambiará para los comercios y el mercado de capitales
En una primera etapa, el objetivo es habilitar un mecanismo para registrar y transferir los cupones, de modo que los comercios puedan ofrecer sus derechos de cobro a distintos compradores y comparar las condiciones de financiamiento.
En una segunda instancia, el proyecto contempla integrar estos instrumentos al mercado de capitales. La iniciativa prevé que los cupones puedan ser elegibles para integrar fondos comunes de inversión abiertos, lo que ampliaría las alternativas de inversión y las fuentes de financiamiento para los negocios.
El mercado argentino ya cuenta con antecedentes de negociación de instrumentos utilizados para financiar a las pymes, como los cheques electrónicos, los pagarés y las facturas de crédito electrónicas. La experiencia de los mercados, los agentes de liquidación y compensación y las plataformas tecnológicas podría servir para desarrollar la nueva operatoria.
Hernán Visconti, fundador y CEO de la plataforma de financiamiento pyme Bill Group, consideró que el desarrollo del mercado dependerá del marco regulatorio que establezca el Gobierno y de las condiciones en las que se implemente el sistema.
El proyecto también prevé reducir la cantidad de intermediarios en determinadas operaciones de financiamiento, al facilitar la transferencia de los derechos de cobro entre los participantes.
El antecedente de Brasil
El modelo que analiza el BCRA toma como referencia el sistema brasileño de registro y negociación de derechos de cobro vinculados con ventas comerciales, que cuenta con regulación desde 2021.
En Brasil, distintas entidades registradoras se encuentran interconectadas para permitir el seguimiento y la negociación de esos activos. El esquema argentino, en cambio, contempla la posibilidad de organizar un registro único, aunque en el sector no se descarta que finalmente participen varios operadores.
La experiencia brasileña servirá como referencia para definir la infraestructura local, junto con las características y la escala del mercado argentino.
La puesta en marcha del sistema dependerá de la selección de los operadores, de las definiciones regulatorias y de la integración entre bancos, adquirentes, plataformas de financiamiento y participantes del mercado de capitales. El resultado determinará cómo podrán negociarse los cupones y bajo qué condiciones los comercios accederán al adelanto de sus ventas.