Los 3 bonos que eligió el mercado para invertir más allá de las elecciones y cuánto pagan

La City extendió sus apuestas más allá de las elecciones de 2027 y eligió tres bonos que ofrecen cobertura frente al dólar, las tasas y la inflación
Los 3 bonos que eligió el mercado para invertir más allá de las elecciones y cuánto pagan

Las elecciones presidenciales de 2027 todavía están lejos, pero en la City ya hay inversores dispuestos a poner plata en bonos que vencen bastante después de esa fecha. La última licitación del Tesoro dejó una muestra de ese interés, con casi $4 billones adjudicados en tres instrumentos que extienden sus vencimientos hasta 2028 y 2029, en medio de un escenario en el que la inflación, el dólar y las tasas de interés siguen condicionando buena parte de las decisiones financieras.

El movimiento llama la atención porque, durante los últimos meses, el Gobierno había concentrado buena parte de sus colocaciones en títulos de menor duración, ante las dificultades para conseguir financiamiento a plazos más extensos. Esta vez encontró compradores dispuestos a atravesar el próximo calendario electoral, atraídos por instrumentos que ofrecen distintas alternativas de ajuste y permiten posicionarse frente a los cambios que pueda experimentar la economía argentina.

Según un informe de Facimex Valores, el Tesoro colocó $6,6 billones frente a vencimientos por $4,9 billones, con un nivel de renovación de deuda del 136%, mientras que las ofertas recibidas alcanzaron aproximadamente $9,5 billones. De esta manera, Economía terminó rechazando cerca del 30% de las propuestas, pese a contar con margen para absorber una cantidad considerablemente mayor de pesos.

Sin embargo, uno de los datos más interesantes apareció al observar cómo se distribuyeron las adjudicaciones, ya que el 59% del dinero colocado terminó en tres bonos con vencimiento posterior a las elecciones de 2027, lo que permite identificar cuáles fueron las alternativas que concentraron el interés de los inversores que decidieron extender sus posiciones.

Los tres bonos que eligió el mercado

La licitación mostró que los inversores encontraron atractivo en instrumentos con mecanismos de remuneración diferentes, en un momento en el que resulta difícil anticipar qué ocurrirá con las principales variables económicas durante los próximos años. Entre los bonos elegidos aparecen alternativas vinculadas al dólar oficial, a las tasas bancarias mayoristas y a la inflación, cada una con características particulares.

Los tres instrumentos que concentraron la demanda fueron los siguientes:

  • TMVE8 (Bono Dual dólar Com. A3500 - TAMAR): vence en enero de 2028 y consiguió una adjudicación de $1,04 billones, con una tasa de corte de TAMAR +7,4% anual, equivalente a dólar oficial A3500 +4,4% anual, según Facimex.
  • TMG28 (Bontam): vence en agosto de 2028 y captó $1,16 billones, con una remuneración de TAMAR +9,3% anual, por lo que su rendimiento dependerá de la evolución de las tasas mayoristas en pesos.
  • TXMD9 (Bono Dual CER - TAMAR): vence en diciembre de 2029, recibió $1,7 billones y ofreció TAMAR +10,1% anual, equivalente a CER +7% anual de acuerdo con los cálculos de la sociedad de bolsa.

Entre los tres reunieron aproximadamente $3,9 billones, una cifra que explica más de la mitad de la colocación y refleja la disposición de una parte del mercado a comprometer fondos durante un período considerablemente más extenso.

De todas maneras, los rendimientos mencionados corresponden a las condiciones de la licitación del 14 de octubre, mientras que una compra posterior en el mercado secundario puede realizarse a otro precio y modificar la rentabilidad esperada.

TMVE8, el bono que combina cobertura cambiaria y tasas de interés

El primero de los instrumentos es el TMVE8, un bono dual con vencimiento en enero de 2028 cuya particularidad consiste en incorporar a la tasa de interés mayorista y al tipo de cambio oficial, dos variables que suelen ocupar un lugar central en las decisiones de inversión en Argentina.

En la última licitación, el Tesoro aceptó una remuneración de TAMAR +7,4% anual, consistente con un rendimiento de A3500 +4,4% anual, según Facimex. Esta estructura permite contemplar distintos escenarios económicos, especialmente ante la posibilidad de que las tasas permanezcan elevadas o que el dólar oficial experimente una aceleración durante los próximos meses.

La alternativa cambiaria puede adquirir relevancia si el peso pierde valor frente al dólar a un ritmo mayor al previsto, mientras que la referencia a TAMAR cobra importancia cuando las tasas bancarias ofrecen una remuneración atractiva. Sin embargo, conviene recordar que la cobertura está relacionada con el tipo de cambio oficial y no sigue, necesariamente, los movimientos del dólar MEP o del contado con liquidación.

La colocación también incrementó en u$s727 millones la exposición neta del Gobierno a instrumentos vinculados al dólar, debido a que en esta oportunidad no había vencimientos de títulos ajustados por el tipo de cambio que compensaran la nueva emisión.

TMG28, una alternativa para apostar a las tasas en pesos

El segundo bono elegido fue el TMG28, con vencimiento en agosto de 2028, que consiguió captar aproximadamente $1,16 billones y se ubicó entre las alternativas más demandadas de la colocación.

Su funcionamiento gira alrededor de la tasa TAMAR, una referencia vinculada a los depósitos bancarios mayoristas que permite acompañar las modificaciones en el costo del dinero. En este caso, el Tesoro convalidó una remuneración de TAMAR +9,3% anual, por lo que los intereses dependerán del comportamiento de esa tasa durante la vida del instrumento.

La propuesta puede resultar interesante si las tasas continúan elevadas durante un período prolongado, especialmente porque permite mantener exposición a esa remuneración sin tener que renovar constantemente posiciones de vencimiento corto, como ocurre con algunas Lecaps.

Sin embargo, una reducción importante de las tasas disminuiría los intereses futuros del bono, mientras que una aceleración inflacionaria superior a la remuneración obtenida podría deteriorar su rendimiento real, por lo que tampoco alcanza con observar el margen adicional sobre TAMAR para determinar su conveniencia.

El informe de Facimex destacó que la tasa adjudicada quedó apenas 10 puntos básicos por encima de la referencia del mercado secundario, una diferencia acotada que permitió al Tesoro conseguir financiamiento sin ofrecer rendimientos demasiado alejados ("premio") de los que ya se negociaban en la plaza financiera.

TXMD9, el bono que paga TAMAR +10% y también mira la inflación

El tercer instrumento fue el TXMD9, que consiguió la mayor adjudicación entre los bonos posteriores a las elecciones y presentó el vencimiento más lejano de toda la licitación, previsto para diciembre de 2029.

El Tesoro captó $1,7 billones mediante esta alternativa, cuya remuneración quedó establecida en TAMAR +10,1% anual, un nivel que Facimex considera consistente con CER +7% anual, incorporando una referencia vinculada a la evolución de los precios.

Su estructura dual resulta interesante porque contempla dos variables que pueden seguir teniendo un peso importante en las decisiones de inversión durante los próximos años. Por un lado, las tasas bancarias mayoristas y, por otro, la inflación, reflejada a través del Coeficiente de Estabilización de Referencia.

La sociedad de bolsa destacó que el Tesoro finalmente convalidó un margen sobre TAMAR de dos dígitos, un aspecto relevante porque muestra la remuneración aceptada por Economía para conseguir financiamiento hasta fines de 2029.

De todas maneras, el plazo introduce un riesgo adicional que merece atención, ya que un bono con vencimiento tan lejano puede experimentar movimientos importantes en su cotización si cambian las expectativas sobre las tasas, la inflación o la capacidad de pago del Gobierno, especialmente cuando el inversor necesita vender antes del vencimiento.

Cuál de los tres bonos puede resultar más atractivo

Y es que, al comparar las alternativas, encontramos tres maneras diferentes de asumir riesgo argentino en pesos más allá del calendario electoral. El TMVE8 incorpora exposición al dólar oficial y a la tasa TAMAR, el TMG28 concentra su atractivo en la evolución de la TAMAR y el TXMD9 agrega una referencia relacionada con la inflación, a cambio de asumir un horizonte de inversión más extenso.

Por esto mismo, la última colocación demostró que el mercado estuvo dispuesto a comprometer casi $4 billones en bonos que atravesarán las elecciones presidenciales de 2027, mientras que el Tesoro consiguió extender vencimientos sin convalidar tasas demasiado superiores a las del mercado secundario.

Ahora tendremos que observar si ese apetito por deuda de mayor plazo logra sostenerse cuando el calendario electoral empiece a ganar protagonismo y los inversores vuelvan a revisar sus expectativas sobre el rumbo económico, porque la verdadera prueba para estos instrumentos llegará cuando el mercado deba decidir cuánto riesgo argentino está dispuesto a mantener en cartera.

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