Compañías de seguros se vuelcan a la conectividad y la IA para su transformación
Puntos importantes
El negocio de los seguros atraviesa una transformación que va mucho más allá de la venta digital de pólizas. La inteligencia artificial (IA), el análisis de datos, la conectividad de los vehículos y los cambios en los hábitos de consumo están obligando a las compañías a revisar sus modelos de atención, sus productos y la forma en que evalúan y previenen los riesgos.
La tendencia también abre una oportunidad para desarrollar un mercado que todavía tiene segmentos con baja cobertura, como el de los seguros para el hogar. El desafío consiste en combinar innovación tecnológica, precios accesibles y una experiencia de contratación y atención que responda a las necesidades concretas de cada cliente.
"La inteligencia artificial está acelerando una transformación que el mercado asegurador ya venía transitando. Hoy los clientes esperan experiencias más ágiles, simples y personalizadas, y la tecnología nos permite responder a esas expectativas con mayor eficiencia, desde la cotización hasta la gestión de un siniestro", afirma Manuela Araujo, directora de Marketing y Comunicación de La Caja.
La inteligencia artificial gana terreno en el sector
La transformación digital ya ocupa un lugar central en la agenda estratégica de las aseguradoras. Un relevamiento de EY Argentina y el Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Seguro (CIDeS), publicado en septiembre de 2026 y realizado entre 72 ejecutivos del sector, identificó a la digitalización, la inteligencia artificial y la analítica de datos como la principal prioridad estratégica para los próximos cinco años.
El 57% de los consultados ubicó la transformación digital en el primer lugar, por encima de la innovación en productos, mencionada por el 17%, y la mejora de la eficiencia operativa, señalada por el 13%. Los resultados muestran que la tecnología dejó de ser una herramienta complementaria para convertirse en uno de los principales factores de competitividad de la industria.
Entre sus aplicaciones potenciales se encuentran la automatización de tareas administrativas, la agilización de cotizaciones, la detección de patrones que permitan identificar posibles fraudes y la utilización de información para mejorar la evaluación de riesgos. También puede facilitar la clasificación inicial de reclamos y el seguimiento de los siniestros.
Sin embargo, incorporar herramientas de inteligencia artificial no garantiza por sí solo una mejora del negocio. Las compañías deben asegurar la calidad de los datos, proteger la información personal, controlar posibles errores y mantener mecanismos de revisión humana para las decisiones que afectan a los asegurados.
La rapidez de respuesta también debe ir acompañada de transparencia. El cliente necesita comprender qué cobertura contrató, cuáles son sus exclusiones, qué franquicia debe afrontar y cómo actuar cuando ocurre un siniestro.
Autos conectados y nuevas formas de asegurar
El seguro automotor constituye otro de los segmentos en los que se observan cambios relevantes. La digitalización de los vehículos, la incorporación de sistemas de asistencia a la conducción y la evolución de los hábitos de movilidad modifican tanto los riesgos como las expectativas de los usuarios.
"En el segmento automotor vemos una evolución impulsada por la digitalización, la conectividad de los vehículos y nuevos hábitos de movilidad. En ese contexto, las aseguradoras debemos adaptarnos con propuestas más flexibles y con herramientas que ayuden a mejorar la experiencia y la prevención", señala Araujo.
La conectividad abre la posibilidad de utilizar información sobre el uso del vehículo para diseñar coberturas más ajustadas a determinados perfiles y necesidades. En los mercados donde estos modelos se encuentran disponibles, los seguros basados en el uso o en los hábitos de conducción pueden contemplar variables como los kilómetros recorridos y determinados patrones de manejo.
En la Argentina, su desarrollo enfrenta desafíos específicos. La disponibilidad de información confiable, la compatibilidad tecnológica de los vehículos, la protección de los datos y la aceptación de los usuarios condicionan la velocidad de adopción. Además, la incorporación de vehículos eléctricos e híbridos plantea nuevas necesidades de evaluación de riesgos y reparación, que pueden incluir componentes electrónicos, baterías y procedimientos técnicos especializados.
El reto para las aseguradoras es encontrar un equilibrio entre la personalización y la simplicidad. Un producto más sofisticado solo tendrá sentido comercial si el cliente entiende sus condiciones y percibe un beneficio concreto en el precio, los servicios o la protección que recibe.
Seguros de hogar: un mercado con espacio para crecer
La protección de la vivienda es uno de los segmentos que ofrece mayores oportunidades para ampliar la actividad. De acuerdo a estadísticas recientes, apenas el 17% de los hogares argentinos cuenta con algún seguro de hogar. El dato refleja una brecha importante entre la exposición cotidiana a distintos riesgos y la contratación de coberturas para afrontarlos.
"En seguros de hogar también observamos un cambio relevante. Las personas toman cada vez más conciencia sobre la importancia de proteger su patrimonio frente a todo tipo de eventos: desde asistencias generales hasta accidentes domésticos. Sin embargo, todavía existe un amplio potencial de crecimiento: se estima que alrededor del 17% de los hogares argentinos cuenta con algún tipo de cobertura para el hogar", explica Araujo.
La ejecutiva agrega que la tecnología y el análisis de datos permiten acompañar esa evolución con soluciones más accesibles, personalizadas y alineadas con las necesidades de cada familia.
La cobertura del hogar puede incluir, según el producto contratado, protección frente a incendios, robos, daños por agua y responsabilidad civil, además de servicios de asistencia. La variedad de alternativas permite diseñar propuestas para distintos presupuestos y características de las viviendas.
La baja penetración, sin embargo, no responde exclusivamente a la falta de información. También intervienen las restricciones presupuestarias, la percepción de que el seguro es un gasto prescindible y las dificultades para comparar productos con condiciones diferentes.
Por eso, uno de los desafíos comerciales consiste en explicar con claridad qué riesgos están cubiertos, cuáles son los límites de indemnización y qué situaciones quedan excluidas. La digitalización puede facilitar la cotización y contratación, pero la comunicación de las condiciones resulta decisiva para evitar falsas expectativas.
Cuáles son los principales desafíos del sector asegurador
La transformación del negocio asegurador exige resolver varias cuestiones al mismo tiempo. Una de ellas es mejorar la eficiencia sin deteriorar la calidad del servicio. La automatización puede reducir tiempos y simplificar procesos, pero una atención completamente impersonal puede convertirse en una dificultad cuando el cliente atraviesa una situación compleja, como un accidente o un daño importante en su vivienda.
Otro desafío es la rentabilidad técnica. Las compañías deben administrar el costo de los siniestros, las reparaciones, los servicios de asistencia y la evolución de los riesgos sin trasladar de manera desproporcionada esos aumentos a las primas. En el caso de los automóviles, los repuestos, la mano de obra y la complejidad tecnológica de los vehículos pueden incidir en los costos de reparación.
A esto se suman la prevención del fraude, la ciberseguridad y la protección de los datos personales. Cuanta más información utilizan las aseguradoras para personalizar sus ofertas, mayor es la necesidad de establecer controles sobre su recopilación, almacenamiento y utilización.
La prevención también puede convertirse en una ventaja competitiva. Las herramientas digitales permiten mejorar la comunicación con los asegurados, ofrecer recomendaciones y facilitar la identificación temprana de determinados riesgos. El objetivo es que el vínculo con la compañía no se limite al momento de contratar una póliza o reclamar una indemnización.
En paralelo, el sector debe preservar el papel de los productores asesores de seguros, que pueden ayudar a comparar alternativas y explicar las condiciones de cada cobertura. La tecnología no necesariamente reemplaza ese vínculo: también puede proporcionar herramientas para que el asesor ofrezca un servicio más eficiente y personalizado.
Qué perspectivas de crecimiento existen para los seguros en Argentina
La evolución del mercado dependerá de la capacidad de las compañías para convertir la innovación en beneficios concretos para los asegurados. Las estadísticas de la Superintendencia de Seguros de la Nación permiten seguir la evolución de las primas, las pólizas, los siniestros y los indicadores financieros, variables necesarias para evaluar si los cambios tecnológicos se traducen en un crecimiento sostenible.
La oportunidad consiste en avanzar hacia un modelo que combine productos más flexibles, procesos sencillos, prevención y una atención capaz de resolver problemas con rapidez. En ese escenario, el seguro deja de ser solamente una respuesta económica ante un daño y busca convertirse también en una herramienta para anticipar riesgos y acompañar al cliente.
La inteligencia artificial y el análisis de datos pueden acelerar ese cambio, pero no sustituyen los fundamentos del negocio: cumplir con las coberturas contratadas, responder cuando ocurre un siniestro y sostener la confianza de los asegurados. Esa será una de las claves para transformar el potencial de crecimiento de la industria en una expansión efectiva de la protección en la Argentina.