El dólar saltó más de 12% en Brasil tras la victoria de Lula y alcanzó los 5,60 reales
La reacción de los inversores tras el balotaje en Brasil provocó volatilidad extrema con caídas históricas en la Bolsa y fuerte presión cambiaria
La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil provocó una fuerte reacción en los mercados financieros. El real se depreció hasta un 12,2% frente al dólar, la Bolsa de São Paulo interrumpió las operaciones por la caída de las acciones y el Tesoro Nacional canceló las subastas de títulos públicos previstas para el 27 y el 29 de octubre.
El dólar llegó a cotizar a 5,60 reales durante la rueda del lunes, frente a los 4,99 reales del cierre del viernes, la última jornada antes de las elecciones. La magnitud de la variación llevó a la bolsa B3 a modificar los límites de oscilación de los contratos de futuros de la divisa para permitir que el mercado encontrara un nuevo precio de equilibrio.
Lula obtuvo el 51,79% de los votos válidos, frente al 48,21% del senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal. El resultado modificó las expectativas de los inversores, que durante las semanas previas habían ajustado sus posiciones ante la posibilidad de un triunfo del dirigente de derecha.
La reacción alcanzó al mercado cambiario, las acciones, los bonos soberanos y los contratos de tasas de interés. La atención de los inversores se concentró en las perspectivas fiscales del próximo gobierno, la designación del ministro de Hacienda y la capacidad de la administración de Lula para negociar sus iniciativas con un Congreso de mayoría conservadora.
El dólar llegó a subir 12,2% y la Bolsa de Brasil suspendió las operaciones
El dólar comercial abrió con una suba del 8,65%, hasta los 5,42 reales. Poco después, la cotización llegó a 5,60 reales, lo que representó un incremento del 12,2% en el precio de la divisa estadounidense y una depreciación equivalente del real.
Las operaciones cambiarias sufrieron interrupciones durante la mañana. También se registraron fuertes movimientos en los contratos de futuros del dólar, uno de los segmentos más líquidos del mercado brasileño y una referencia para las cotizaciones al contado.
Ante la volatilidad, B3 modificó los límites de oscilación diaria de los contratos de futuros para todos los vencimientos. Inicialmente, amplió el rango del 6% al 8,4% y posteriormente lo extendió al 12%.
La Bolsa de São Paulo también recurrió al mecanismo conocido como circuit breaker, que suspende temporalmente las operaciones ante variaciones abruptas de los precios. En el mercado al contado, la negociación de acciones se interrumpió durante 30 minutos después de que el Ibovespa, su principal índice, cayó un 10% respecto del cierre anterior.
Por su parte, los contratos de futuros del índice llegaron a registrar pérdidas cercanas al 17%. Estos movimientos corresponden a segmentos diferentes del mercado y reflejan la magnitud del ajuste registrado tras conocerse el resultado electoral.
La suba del dólar también superó la variación intradiaria registrada el 15 de enero de 1999, cuando la divisa estadounidense avanzó un 11,1% en medio del abandono del régimen de bandas cambiarias y la transición de Brasil hacia un sistema de tipo de cambio flotante.
El Tesoro de Brasil canceló subastas de deuda
La turbulencia financiera se extendió al mercado de títulos públicos. El Tesoro Nacional de Brasil canceló las subastas de deuda previstas para el martes 27 y el jueves 29 de octubre, en una jornada marcada por las fuertes oscilaciones de los principales activos financieros.
La decisión se produjo en un contexto de bajas en los bonos soberanos denominados en dólares y de aumentos en los contratos de futuros de tasas de interés. Estos movimientos reflejaron un cambio en las expectativas sobre el riesgo de los activos brasileños y el costo del financiamiento.
Cuando los precios de los bonos caen, sus rendimientos tienden a subir. Si esa tendencia se mantiene, el Estado debe ofrecer tasas más elevadas para colocar nueva deuda en el mercado, lo que puede incrementar el costo de financiar sus obligaciones.
La cancelación de las subastas se sumó así a las interrupciones en las operaciones cambiarias y bursátiles. La evolución de las tasas y de los precios de los títulos públicos será uno de los indicadores que seguirán los inversores para evaluar cómo se normaliza el mercado después de la elección.
La reacción también se reflejó en los mercados internacionales. El fondo cotizado EWZ, que sigue la evolución de las acciones brasileñas y opera en Estados Unidos, llegó a registrar una caída del 26,74% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street.
En paralelo, los futuros del real negociados en Chicago anticipaban una cotización equivalente a unos 5,58 reales por dólar. Se trata de una referencia del mercado internacional de futuros, distinta de la cotización del dólar comercial en Brasil.
Los inversores habían apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro
La reacción del lunes contrastó con el comportamiento de los activos brasileños durante las semanas previas al balotaje. Después de que Flávio Bolsonaro quedara primero en la primera vuelta, las acciones subieron y el real se fortaleció frente al dólar, en un contexto de expectativas favorables para el candidato conservador.
El viernes anterior a la segunda vuelta, el Ibovespa había cerrado casi un 7% por encima del nivel previo a la primera vuelta, mientras que el real acumulaba una apreciación cercana al 5% frente a la moneda estadounidense.
Las expectativas también se reflejaban en los mercados de tasas de interés. Parte de los inversores anticipaba que una eventual administración de Bolsonaro aplicaría una política fiscal más restrictiva, lo que podría contribuir a reducir los costos de endeudamiento.
Los mercados de predicción también daban una ventaja al senador. El viernes, la plataforma Kalshi estimaba en más del 75% la probabilidad de una victoria de Bolsonaro.
El resultado electoral obligó a revisar esas posiciones. La continuidad de Lula al frente del Gobierno, sumada a las dudas sobre el manejo de las cuentas públicas, impulsó una venta de activos brasileños y un reajuste de las cotizaciones.
A la incertidumbre económica se añadió la política. La intención de Flávio Bolsonaro de impugnar el resultado electoral fue señalada por analistas como un factor adicional de preocupación para los inversores, que siguen la evolución del proceso institucional tras el balotaje.
Qué esperan los mercados del próximo gobierno de Lula
Después del ajuste inicial, la atención se concentra en las primeras decisiones económicas de Lula, especialmente en la designación del próximo ministro de Hacienda y en las señales que envíe sobre el rumbo de las cuentas públicas.
Los inversores buscan conocer cómo compatibilizará la nueva administración la continuidad de los programas sociales y la inversión pública con la necesidad de contener el crecimiento de la deuda.
Un informe de Goldman Sachs, elaborado por los economistas Alberto Ramos y Panteleymon Semka, destacó que Lula deberá gobernar con un Congreso de mayoría conservadora. Esa composición legislativa puede limitar su capacidad para aprobar determinadas medidas económicas y presupuestarias.
El análisis señaló que la evolución de los mercados dependerá de las declaraciones sobre política económica, los nombramientos del gabinete y la presentación de una estrategia fiscal para los próximos cuatro años.
Los economistas también destacaron la importancia de que el Gobierno detalle el costo presupuestario de las promesas de campaña y las modificaciones que considere necesarias para el Presupuesto de 2027.
Uno de los principales desafíos será contener el aumento de la deuda pública sin comprometer los programas sociales y la inversión. Para los inversores, la capacidad de la administración para reducir las dudas sobre la sostenibilidad fiscal será un factor determinante en la evolución de los bonos, las acciones y el real.
Gustavo Sung, economista jefe de Suno Research, señaló que será necesario seguir la organización del próximo gobierno y la evolución de su agenda económica. Como antecedente, recordó que después de las elecciones de 2022 también existían dudas sobre el regreso de Lula, pero que la aprobación de un nuevo marco fiscal en 2023 contribuyó a mejorar las expectativas del mercado.
El real y los bonos, pendientes de las señales fiscales
Algunos analistas consideran que la depreciación inicial del real podría moderarse a medida que el mercado incorpore información sobre las decisiones económicas del próximo mandato.
Simon Quijano-Evans, estratega sénior de mercados emergentes de Macro Hive, señaló que la moneda brasileña podría recuperarse gradualmente después de las primeras jornadas de tensión. Entre los factores que mencionó figuran las tasas de interés reales elevadas de Brasil, el diferencial de tasas respecto de Estados Unidos y la expectativa de que el Banco Central mantenga una postura cautelosa.
Estas condiciones pueden contribuir a sostener el atractivo de los activos denominados en reales, aunque su evolución también dependerá de la política fiscal y de la confianza de los inversores en el programa económico.
Por su parte, Thierry Larose, gestor de carteras de Vontobel Asset Management, advirtió sobre las dudas del mercado respecto de la capacidad de una consolidación fiscal gradual para estabilizar la deuda brasileña.
El desempeño de los activos dependerá, por lo tanto, de dos factores principales: la evolución de las cotizaciones después de la fuerte corrección inicial y las decisiones que adopte el Gobierno para definir su política económica.
La designación del ministro de Hacienda, el programa fiscal para los próximos años y la relación con el Congreso serán algunas de las referencias que los inversores utilizarán para evaluar el rumbo de la economía brasileña tras la reelección de Lula.