Qué recomiendan hacer con los CEDEARs de empresas brasileñas tras el derrumbe
Puntos importantes
La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil sacudió a los mercados y abrió un escenario de incertidumbre para los inversores argentinos que tienen CEDEARs de empresas brasileñas. Las fuertes caídas registradas en Wall Street, acompañadas por una depreciación del real, pusieron nuevamente bajo la lupa a la mayor economía de América Latina y despertaron una pregunta entre los ahorristas: ¿conviene aprovechar los precios más bajos o todavía queda margen para nuevas pérdidas?
Tras la sorpresa, el ETF iShares MSCI Brazil (EWZ), que reúne a algunas de las principales empresas brasileñas y también puede operarse mediante CEDEARs en Argentina, llegó a perder más de 25% durante la preapertura. La caída se moderó con el correr de la jornada, pero dejó en evidencia la magnitud del cambio de expectativas.
En su informe del lunes, Portfolio Personal Inversiones (PPI) explicó que el mercado había descontado anticipadamente una victoria de Bolsonaro. De hecho, el EWZ acumulaba una suba de 14% durante octubre hasta el viernes anterior a las elecciones, mientras que los mercados emergentes atravesaban un período de pérdidas.
El resultado obligó a desarmar rápidamente aquellas posiciones y trasladó la presión hacia los bancos, las empresas energéticas y las empresas vinculadas al consumo brasileño. Sin embargo, los especialistas encuentran diferencias importantes entre los distintos sectores y advierten que las perspectivas no son iguales para todos los CEDEARs.
Por qué la victoria de Lula provocó semejante caída
El principal interrogante que dejó el resultado electoral gira alrededor de las cuentas públicas brasileñas. El mercado esperaba que una eventual presidencia de Bolsonaro impulsara una política de mayor disciplina fiscal, con perspectivas de menores tasas de interés y una recuperación del real.
Lula, en cambio, llega a su nuevo mandato con la intención de sostener programas sociales, promover inversiones y estimular el crecimiento económico, mientras persisten las dudas sobre cómo financiará ese gasto.
Según un informe de Marex, la deuda pública brasileña supera el 82% del PBI bajo la metodología utilizada por la firma, luego de haber aumentado más de diez puntos durante el mandato actual. El documento también advierte que menos del 8% del presupuesto federal tiene margen para realizar ajustes discrecionales.
Por su parte, PPI utiliza las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), bajo las cuales el déficit fiscal total de Brasil alcanzaría el 7,7% del PBI en 2026, mientras que la deuda bruta se aproximaría al 97%. Las diferencias entre ambas cifras de deuda responden a las distintas metodologías de medición.
En este contexto, Ian Colombo, asesor financiero de Cocos, considera que el mercado podría haber reaccionado con demasiada dureza, especialmente por la falta de definiciones económicas en el discurso posterior a las elecciones. "Creemos que hay dos tipos de discursos de Lula: un discurso preelecciones, que fue un discurso más enfocado en conseguir la mayor cantidad de votantes, con un discurso postelecciones que va a ser un discurso mucho más ordenado y mucho más enfocado en el mercado", explicó.
El especialista agregó que los inversores esperaban alguna precisión sobre el rumbo económico y que la ausencia de anuncios contribuyó a profundizar las ventas.
"Quizás fue una reacción exagerada a la baja, pero con sentido, porque no dio detalles del plan, no dijo nada al mercado", sostuvo Colombo.
Aun así, su perspectiva para los próximos meses mantiene cierto optimismo, condicionado a que el gobierno brasileño presente un programa capaz de ordenar las cuentas públicas.
"Nosotros estamos constructivos en la medida que haya un buen plan fiscal. ¿Por qué un buen plan fiscal? Porque es lo más desafiante para Brasil en este momento", afirmó el asesor de Cocos.
Los CEDEARs brasileños que más sufrieron (y resistieron)
La magnitud de la corrección también dejó diferencias importantes entre las compañías brasileñas que cotizan en el exterior y cuyos certificados pueden comprarse desde Argentina.
En el cierre de mercado compartido por Félix Marenco, asesor financiero de Cocos, el EWZ terminó con una pérdida cercana al 20%, después de haber registrado una baja considerablemente mayor durante las primeras operaciones.
Entre las caídas informadas por el especialista se destacaron:
- XP (XP): retrocedió aproximadamente 48%.
- Bradesco (BBD): perdió alrededor de 30%.
- Itaú Unibanco (ITUB): cayó cerca de 20%.
- Nubank (NU): registró una baja de 17%.
- Petrobras (PBR): descendió aproximadamente 14%.
- Mercado Libre (MELI): perdió cerca de 8%.
- ETF de Brasil (EWZ): retrocedió alrededor de 20%.
En el caso de Petrobras, el mercado teme que una nueva administración de Lula profundice la intervención estatal sobre las decisiones de inversión, la política de dividendos y los precios de los combustibles. La compañía está controlada por el Estado brasileño, por lo que su rumbo empresario puede quedar condicionado por las prioridades del gobierno.
Los bancos presentan desafíos diferentes tal como señala PPI, que advierte que la combinación de tasas elevadas, menor actividad económica y posibles cambios regulatorios sobre el crédito podría afectar sus márgenes y elevar la morosidad.
Sin embargo, Marex encuentra oportunidades entre las empresas privadas que sufrieron fuertes caídas sin que necesariamente se haya deteriorado su capacidad de generar ganancias.
El informe menciona especialmente a Itaú Unibanco, que obtuvo una ganancia recurrente de R$12.400 millones durante el segundo trimestre de 2026, con una rentabilidad sobre patrimonio del 24,3%. También destaca a Nubank, que superó los u$s1.000 millones de ganancia trimestral y cuenta con operaciones en México y Colombia.
Los CEDEARs que podrían resistir mejor
Pese a esto, no todas las empresas brasileñas sufren de la misma manera una depreciación de su moneda. Algunas firmas tienen una ventaja particular, ya que venden una parte importante de su producción en dólares mientras mantienen buena parte de sus costos operativos en reales.
En este grupo aparecen:
- Vale (VALE)
- Suzano (SUZ)
- Embraer (ERJ)
Son compañías vinculadas a la minería, la producción de celulosa y la industria aeronáutica.
El informe de Marex destaca que Vale y Embraer mostraban caídas de apenas 3,6% y 3,8%, respectivamente, durante la preapertura estadounidense, muy por debajo de los retrocesos observados entre los bancos.
La explicación está relacionada con sus ingresos ya que, cuando el real pierde valor frente al dólar, las ventas realizadas en moneda estadounidense pueden traducirse en una mayor cantidad de reales, mejorando potencialmente los márgenes de las empresas exportadoras.
Cómo puede afectar la crisis brasileña a las inversiones argentinas
El impacto de las elecciones brasileñas no quedó limitado a las empresas de ese país dado que los activos argentinos también sufrieron fuertes retrocesos, especialmente los bancos y los bonos soberanos.
Sophia Bresler, asesora financiera de Cocos, explicó que la reacción respondió a la estrecha vinculación comercial, financiera y cambiaria entre ambas economías.
"Brasil es nuestro principal socio comercial. Cuando el real se deprecia, los productos brasileños quedan más baratos en dólares, y eso los vuelve más competitivos en los bienes que ambos países exportamos, como granos y minerales", señaló.
Esta relación adquiere especial importancia en el mercado cambiario argentino. PPI calcula que Brasil representa el 27,7% del índice de tipo de cambio real multilateral, por lo que una depreciación sostenida del real puede deteriorar la competitividad de los productos argentinos.
Bresler también advirtió sobre el riesgo de contagio financiero dado que, ahora, Brasil puede comenzar a competir con mayor intensidad por los capitales que buscan invertir en América Latina, especialmente si la corrección deja activos con precios más bajos y tasas más atractivas.
"En el corto plazo la volatilidad brasileña va a seguir trasladándose a nuestros activos", sostuvo la especialista.
Sin embargo, considera que el comportamiento de las acciones y los bonos argentinos durante los próximos meses dependerá principalmente de la evolución de la economía local.
Entre los factores que menciona aparecen los próximos datos de actividad económica, la acumulación de reservas y el resultado de la balanza comercial, donde podría sentirse con mayor intensidad el efecto de un real depreciado.
Qué hacer con los CEDEARs después de la caída
Por todo esto, el resultado de las elecciones cambió el panorama de corto plazo para Brasil y obligó a revisar las expectativas sobre muchas de sus principales empresas. Sin embargo, también dejó una diferencia entre las empresas cuya rentabilidad puede verse afectada por decisiones políticas y aquellas que enfrentan principalmente una caída de sus valuaciones bursátiles.
Los próximos anuncios económicos de Lula serán determinantes para evaluar si los inversores comienzan a recuperar confianza o si las ventas continúan. El programa fiscal, la evolución del real y las tasas de interés aparecen entre las principales variables que habrá que seguir durante las próximas semanas.
El asesor de Cocos Marenco recomendó especialmente evitar decisiones apresuradas después de una jornada de pérdidas extraordinarias.
"Todo indica que los próximos días van a seguir con mucha volatilidad, así que si tenés CEDEARs de Brasil, recordá no actuar con pánico y, antes de hacer cualquier cosa, preguntate por qué invertiste en esos activos y para qué plazo", expresó.
En este escenario, la diversificación y el horizonte de inversión vuelven a tener un papel central. Los CEDEARs permiten participar del desempeño de compañías extranjeras desde Argentina, pero sus precios también están expuestos a la evolución de los activos subyacentes y del dólar contado con liquidación.
Antes de aprovechar las bajas, conviene que evaluemos la situación particular de cada empresa, el peso que tiene Brasil dentro de nuestra cartera y cuánto riesgo estamos dispuestos a asumir. Las correcciones de esta magnitud pueden generar oportunidades interesantes, pero distinguir una empresa temporalmente castigada de otra cuyo negocio enfrenta problemas más profundos será fundamental para los próximos meses.