Gigante de Wall Street monitorea 2 acciones brasileñas tras el derrumbe bursátil

Tras el derrumbe de las acciones brasileñas, JP Morgan advierte que las ganancias de 2027 podrían revisarse a la baja y pide cautela.
mano con celular e indicadores financieros

Las caídas de hasta 45% que sufrieron algunas acciones brasileñas después de las elecciones presidenciales despertaron una pregunta entre los inversores que siguen de cerca las oportunidades en América Latina. ¿Conviene aprovechar el derrumbe para comprar barato o todavía existe margen para que los precios sigan bajando? JP Morgan analizó el escenario y, pese a reconocer que varias empresas volvieron a mostrar valuaciones muy atractivas, considera que apresurarse podría resultar costoso.

La advertencia llegó después de la inesperada reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, que derrotó a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta del domingo 25 de octubre y provocó una fuerte reacción entre los inversores, que venían apostando por un cambio de gobierno y una política fiscal más restrictiva.

El resultado se trasladó rápidamente a los mercados y dejó la mayor caída diaria de la Bolsa brasileña desde marzo de 2020, acompañada por un importante salto del dólar frente al real.

Brasil enfrenta un nuevo escenario

La magnitud del golpe quedó reflejada en los números del lunes 26 de octubre, cuando el Ibovespa perdió 13,88% y terminó en 176.608 puntos, después de haber llegado a caer más de 17% durante la jornada y de activar el mecanismo que interrumpe temporalmente las operaciones cuando el mercado registra movimientos extremos.

La presión también alcanzó al real brasileño, que sufrió una depreciación cercana al 8,2% frente al dólar, mientras los inversores comenzaron a revisar sus expectativas sobre las cuentas públicas y la posibilidad de que las tasas de interés permanezcan elevadas durante más tiempo.

La preocupación tiene un componente económico concreto, ya que una política fiscal que no consiga reducir las dudas sobre la deuda pública puede mantener elevados los rendimientos exigidos por los inversores y complicar los planes de reducción de tasas de interés.

Para las empresas brasileñas, especialmente aquellas que dependen del crédito y del consumo interno, ese escenario podría traducirse en mayores costos y una actividad económica menos dinámica.

Por qué JP Morgan cree que todavía es pronto para comprar

El informe de JP Morgan, publicado bajo el título Pre-Market Thoughts: Multiples Back to YTD Lows, but EPS Revisions Likely Next — Too Soon to Buy the Dip, planteó que las fuertes caídas devolvieron a varias acciones financieras a precios que parecían haber quedado atrás durante 2026.

Sin embargo, los analistas advirtieron que todavía era demasiado pronto para comprar después del derrumbe, porque las estimaciones de ganancias que utiliza el mercado podrían sufrir nuevos recortes durante las próximas semanas, especialmente si el escenario económico para 2027 termina siendo más complicado de lo previsto.

Entre los riesgos mencionados aparecen una inflación más alta por la depreciación del real, las dificultades fiscales que podrían mantener elevadas las tasas de interés y el endeudamiento de las familias brasileñas, que limita su capacidad para seguir tomando crédito y aumenta la posibilidad de que algunos préstamos comiencen a mostrar problemas de pago.

También existe una preocupación particular por la actividad del mercado de capitales, porque una menor cantidad de operaciones, emisiones de deuda y colocaciones de acciones afectaría los ingresos de empresas como XP, B3 y BTG Pactual, que obtienen parte importante de sus negocios de la intermediación financiera y los servicios de inversión.

JP Morgan recordó que, semanas antes de las elecciones, había mejorado entre aproximadamente 4% y 10% sus estimaciones de ganancias para esas tres empresas, apoyándose en una expectativa de mayor actividad financiera y en un escenario de tasas de largo plazo más favorables.

Con el cambio de panorama, reconoció que esos cálculos podrían haber quedado desactualizados y necesitar nuevas correcciones.

Las acciones brasileñas que más cayeron 

La magnitud de las ventas se observa con claridad en el relevamiento que JP Morgan realizó durante la madrugada del lunes cuando tomó los precios de las operaciones previas a la apertura de Wall Street y los comparó con los valores del viernes anterior.

  • XP fue el caso más extremo, con una caída indicativa de 45,4% que llevó el precio de sus acciones desde u$s30,41 hasta u$s16,59
  • seguida por StoneCo, que perdía 34,9%
  • Banco Inter, con un retroceso de 32,1%
  • PagSeguro, cuyos papeles bajaban 30,6%.

Entre los bancos tradicionales, Bradesco registraba una caída de 27,3% e Itaú Unibanco retrocedía 26,4%, mientras que Nubank, una de las fintechs más conocidas de la región, mostraba una baja de 22,5%.

Cabe recordar que estas cifras correspondieron a las operaciones previas a la apertura estadounidense -premarket-, por lo que no deben confundirse con los precios definitivos al cierre de ese lunes, cuando varias acciones terminaron registrando movimientos diferentes.

Lo interesante que surge del análisis de los precios del premercado estadounidense aparece al comparar los mismos con las ganancias que los especialistas esperan que generen las empresas durante 2027, porque algunas quedaron negociándose a valores que históricamente habían representado oportunidades de entrada.

XP, por ejemplo, pasó a cotizar a unas 6,9 veces sus ganancias estimadas para 2027, prácticamente el mismo nivel que su mínimo anual de 6,8 veces, mientras Bradesco quedó en 6 veces, cerca de su piso de 5,7, e Itaú retrocedió hasta 7,8 veces, frente a un mínimo de 7,7.

Este indicador, conocido como relación precio-ganancias, permite comparar cuánto paga un inversor por los beneficios esperados de una empresa. Si una acción cotiza a siete veces sus ganancias, significa que su precio equivale aproximadamente a siete años de beneficios anuales, suponiendo que estos permanecieran constantes.

El inconveniente es que una acción que parece barata con las ganancias proyectadas hoy puede resultar bastante más cara si esas ganancias terminan siendo menores, y precisamente sobre esa posibilidad se concentró la advertencia de JP Morgan.

Qué acciones brasileñas prefiere JP Morgan

A pesar de la cautela, el banco estadounidense identificó algunas alternativas que considera mejor preparadas para atravesar el nuevo escenario, con especial atención a aquellas que cuentan con negocios diversificados, balances sólidos y suficiente liquidez para que los inversores puedan entrar o salir sin grandes dificultades.

Itaú Unibanco (ITUB) apareció entre sus preferencias por la fortaleza de su negocio bancario y porque JP Morgan considera que sus ganancias tienen menos posibilidades de sufrir recortes importantes que las de otros competidores. El precio observado antes de la apertura del lunes, cercano a u$s7,12 por ADR, implicaba pagar unas 7,8 veces los beneficios esperados para 2027, un nivel que el banco consideró relativamente atractivo dentro del sector.

También destacó a BTG Pactual (BPAC) por contar con distintas fuentes de ingresos, una ventaja que puede resultar importante cuando algunas actividades financieras atraviesan períodos de menor movimiento. De todas formas, el informe reconoció que esta empresa llegaba al derrumbe con una valuación más exigente, cercana a 12,4 veces sus ganancias proyectadas, por lo que podría necesitar un ajuste mayor que Itaú para volverse igualmente atractiva.

Qué tendría que cambiar para que Brasil vuelva a ser una oportunidad

Con buena parte de las pérdidas acumuladas en apenas tres jornadas, los próximos movimientos de las acciones brasileñas dependerán de la información que aparezca sobre las cuentas públicas, la conformación del equipo económico y las primeras medidas que Lula proponga para su nuevo mandato.

La revisión de las ganancias empresariales será otro aspecto importante, porque permitirá comprobar cuánto del deterioro económico ya quedó reflejado en los precios y cuánto podría faltar para que las empresas terminen de ajustarse al escenario que esperan los inversores.

Desde esa perspectiva, la caída de Brasil puede haber abierto oportunidades interesantes, pero todavía resulta difícil determinar cuáles representan descuentos genuinos y cuáles reflejan negocios que enfrentarán mayores dificultades durante 2027.

Para el inversor argentino que sigue estas acciones desde Wall Street o mediante instrumentos disponibles en el mercado local -CEDEARs-, la discusión pasa por algo más que elegir el papel que más perdió desde las elecciones. La evolución del real también influirá sobre los resultados medidos en dólares y sobre la capacidad de las empresas brasileñas para sostener sus ganancias.

Por todo esto, el mercado ya aplicó un castigo considerable a los precios, mientras que las previsiones de resultados todavía están en revisión. JP Morgan prefirió mantener la cautela y concentrarse en los bancos con mejores fundamentos, a la espera de que las próximas novedades económicas permitan evaluar si el derrumbe dejó oportunidades de inversión o si las acciones todavía tienen camino por recorrer hacia abajo.