JP Morgan analizó 7 acciones brasileñas tras el derrumbe y reveló cuál es su favorita
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva sacudió al mercado brasileño y provocó una caída que, lejos de limitarse a la primera reacción de los inversores, se extendió durante toda la semana. Los bancos tradicionales y las empresas financieras digitales estuvieron entre los más perjudicados, con acciones que perdieron entre 23% y 52% de su valor en apenas cinco ruedas, mientras crecieron las dudas sobre las tasas de interés, la situación fiscal y el futuro de la economía.
En medio de ese desplome, JP Morgan puso bajo la lupa siete acciones financieras brasileñas para determinar qué tan baratas habían quedado y cuáles podían enfrentar mayores dificultades durante 2027. El informe, elaborado por el equipo que encabeza Yuri Fernandes, encontró precios cercanos a los mínimos del año, pero también advirtió que todavía era demasiado pronto para salir a comprar.
Cuánto cayeron las siete acciones brasileñas
El análisis original de JP Morgan utilizó los precios del premercado del lunes 26 de octubre, cuando las primeras operaciones ya mostraban desplomes superiores al 40% en algunos papeles. Sin embargo, las pérdidas continuaron acumulándose durante las siguientes cuatro ruedas, por lo que el balance semanal terminó siendo todavía más negativo para varias empresas.
Al comparar los cierres del viernes 23 de octubre, antes de las elecciones, con los del viernes 30, surge el siguiente panorama.
- XP (XP): pasó de u$s30,41 a u$s14,29, con una caída acumulada del 52,2%.
- Banco Inter (INTR): bajó de u$s7,19 a u$s4,01, lo que representó una pérdida del 44,23%.
- Bradesco (BBD): retrocedió desde u$s4,07 hasta u$s2,55, con una baja del 37,35%.
- StoneCo (STNE): pasó de u$s11,48 a u$s7,75, con una caída del 32,49%.
- PagSeguro (PAGS): bajó desde u$s11,44 hasta u$s7,94, acumulando una pérdida del 30,59%.
- Itaú Unibanco (ITUB): retrocedió de u$s9,67 a u$s7,13, con una caída del 26,27%.
- Nubank (NU): pasó de u$s15,16 a u$s11,61, registrando una baja acumulada del 23,42%.
Las diferencias fueron importantes, porque XP perdió más de la mitad de su valor y Banco Inter terminó cerca de ese nivel, mientras que Itaú y Nubank resistieron mejor el golpe, pese a que también sufrieron pérdidas que normalmente llevarían meses o incluso años recuperar.
XP, la más castigada
XP Inc. (XP) fue la gran perjudicada del sector financiero brasileño, con un desplome de 48,36% durante el lunes y nuevas pérdidas hacia el cierre de la semana, que llevaron su precio desde u$s30,41 hasta apenas u$s14,29.
La empresa administra una de las principales plataformas de inversión del país, con negocios vinculados a fondos, acciones, bonos y otros productos financieros, por lo que depende considerablemente del movimiento de dinero de sus clientes y del interés de los inversores por operar en los mercados.
Precisamente, JP Morgan advirtió que una actividad financiera más débil durante 2027 podría perjudicar a empresas como XP, después de que semanas antes hubiera revisado favorablemente algunas estimaciones bajo la expectativa de un escenario de tasas más bajas.
Su relación precio/ganancias había descendido hasta 6,9 veces para 2027 en el premercado del lunes, prácticamente el mismo nivel que su mínimo anual de 6,8 veces. La caída posterior profundizó el castigo sobre el precio, pero también aumentó la importancia de revisar cuánto podrá ganar efectivamente la empresa el próximo año.
Banco Inter, otro de los grandes perdedores
Banco Inter (INTR) acumuló una caída de 44,23%, desde u$s7,19 hasta u$s4,01, después de perder 34,91% el lunes y continuar retrocediendo durante las siguientes jornadas, con apenas una recuperación transitoria el jueves.
El banco digital brasileño desarrolló un negocio basado en cuentas, tarjetas, préstamos y servicios financieros que busca competir con las entidades tradicionales mediante menores costos operativos y una fuerte expansión de su cantidad de clientes. Sin embargo, ese crecimiento puede volverse más difícil cuando las tasas permanecen elevadas, especialmente porque el crédito se encarece y aumenta el riesgo de que familias y empresas tengan dificultades para cumplir con sus pagos.
JP Morgan calculó que Inter cotizaba a 5,7 veces las ganancias estimadas para 2027, exactamente su mínimo anual hasta ese momento, una valuación que parecía atractiva frente a otros bancos digitales, pero que también reflejaba las dudas sobre la capacidad de sostener sus resultados en un escenario económico más adverso.
Bradesco, el banco tradicional que perdió más del 37%
La caída tampoco perdonó a los grandes bancos tradicionales y Bradesco (BBD) terminó la semana con una pérdida acumulada de 37,35%, luego de pasar de u$s4,07 a u$s2,55.
A diferencia de otras acciones que tuvieron pequeñas recuperaciones durante la semana, Bradesco bajó durante las cinco ruedas posteriores a las elecciones, con pérdidas especialmente importantes el lunes y el miércoles. El banco mantiene una amplia participación en el crédito a familias y empresas brasileñas, por lo que las tasas elevadas pueden complicar tanto la demanda de préstamos como la capacidad de pago de sus clientes, especialmente si el deterioro económico termina afectando el empleo o los ingresos.
En el análisis de JP Morgan, Bradesco había quedado valuado en 6 veces las ganancias proyectadas para 2027, muy cerca de su mínimo anual de 5,7 veces y por debajo de Itaú, pero esa diferencia de precio no alcanzó para convertirlo en la alternativa preferida del banco estadounidense.
StoneCo tampoco se salva
StoneCo (STNE) perdió 32,49% durante la semana, desde u$s11,48 hasta u$s7,75, después de una primera caída de 27,44% el lunes que continuó profundizándose durante las cuatro ruedas siguientes.
La empresa ofrece servicios de cobro, terminales de pago y soluciones financieras para comercios, un negocio que depende del volumen de ventas de sus clientes y de las condiciones de financiamiento que encuentran las pequeñas y medianas empresas brasileñas.Con tasas más altas, los comerciantes pueden enfrentar mayores costos para financiar sus operaciones, algo que también afecta a las empresas dedicadas a procesar pagos y adelantar fondos provenientes de ventas realizadas con tarjetas.
StoneCo registraba una relación precio/ganancias de apenas 4 veces para 2027, incluso por debajo del mínimo anual anterior de 4,2 veces, lo que la convirtió en la acción con menor múltiplo de las siete analizadas por JP Morgan.
PagSeguro, una pérdida que golpeó a los pagos digitales
PagSeguro (PAGS) cerró la semana en u$s7,94, frente a los u$s11,44 anteriores a las elecciones, lo que representó una caída acumulada de 30,59%, después de cinco jornadas consecutivas de pérdidas.
La empresa combina servicios de procesamiento de pagos con productos bancarios digitales a través de PagBank, de manera que sus resultados dependen tanto de la actividad comercial como del crédito y de los servicios financieros que ofrece.
En este caso, JP Morgan identificó una relación precio/ganancias de 5,3 veces para 2027, todavía 13% por encima de su mínimo anual de 4,7 veces, una diferencia importante frente a otras empresas que ya habían alcanzado o perforado sus valuaciones más bajas.
Por eso, pese al retroceso de casi un tercio de su precio, PagSeguro no había quedado tan barata respecto de sus propios antecedentes como StoneCo o Banco Inter, al menos según las estimaciones utilizadas en el informe original.
Itaú Unibanco, la acción que prefiere JP Morgan
Itaú Unibanco (ITUB) terminó la semana con una caída de 26,27%, desde u$s9,67 hasta u$s7,13, después de perder 20,37% el lunes y continuar bajando en las jornadas posteriores.
Pese al fuerte retroceso, fue la segunda acción que mejor resistió el desplome dentro de la selección de JP Morgan, solamente detrás de Nubank, y se mantuvo como la alternativa preferida de los analistas.
La elección respondió principalmente a la diversificación de sus negocios, la calidad de su balance y su capacidad para sostener las ganancias en un contexto de tasas elevadas y dificultades económicas, características que el banco estadounidense considera especialmente importantes frente a la posibilidad de nuevas revisiones de resultados para 2027.
Itaú había quedado valuado en 7,8 veces las ganancias previstas para ese año, prácticamente en su mínimo anual de 7,7 veces, un precio que JP Morgan consideró razonable frente al menor riesgo de sufrir recortes en sus proyecciones respecto de otros bancos.
Nubank, la acción que mejor resistió
Nubank (NU) fue la menos castigada de las siete, con una pérdida acumulada de 23,42%, después de bajar desde u$s15,16 hasta u$s11,61.
El banco digital, que mantiene operaciones en Brasil, México y Colombia, mostró una resistencia relativa superior a la de sus competidores, pero continuó presentando una valuación más elevada que las demás alternativas.
En el informe de JP Morgan, Nubank cotizaba a 11,3 veces las ganancias proyectadas para 2027, frente a las 7,8 veces de Itaú y las 5,7 de Banco Inter, una diferencia que refleja las mayores expectativas de crecimiento incorporadas en su precio.
Esa característica puede favorecer a Nubank cuando los inversores esperan una expansión sostenida de sus resultados, pero también la obliga a mantener un ritmo de crecimiento suficiente para justificar una valuación superior a la de los bancos tradicionales.
Qué puede pasar con las acciones bancarias de Brasil
La evolución de la semana confirmó que el desplome inicial no fue suficiente para estabilizar los precios, ya que las siete acciones terminaron el viernes por debajo de los niveles alcanzados al cierre del lunes, incluso después de haber registrado pérdidas extraordinarias durante la primera rueda posterior a las elecciones.
El problema que identifica JP Morgan es que las ganancias proyectadas para 2027 todavía podrían sufrir ajustes -a la baja-, especialmente si la depreciación del real presiona la inflación, las tasas permanecen elevadas y la economía brasileña enfrenta mayores dificultades fiscales.
Para los inversores, esto significa que las acciones financieras pueden parecer mucho más baratas que una semana atrás y, al mismo tiempo, conservar riesgos importantes si los resultados de las empresas terminan siendo inferiores a los previstos.
Por esto, Itaú sigue siendo la alternativa preferida de JP Morgan, que prioriza la capacidad de sostener las ganancias por encima de los grandes descuentos, mientras que XP, Banco Inter y Bradesco quedaron entre los papeles más golpeados de una semana que cambió por completo las expectativas para el sector financiero brasileño.