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iProfesional | Finanzas

El dólar oficial volvió a subir y anotó un nuevo récord nominal

El tipo de cambio del Banco Nación trepó $5 y cerró en $1.565, un nuevo récord nominal. En lo que va de 2026, subió apenas 5,7%

02/11/2026
Actualizado 15:29hs

El dólar oficial minorista arrancó noviembre con un salto de $5 y cerró en $1.565 en la ventanilla del Banco Nación, equivalente a una suba de 0,3% frente al cierre anterior. Se trata del valor nominal más alto del que se tenga registro.

Pero la cifra récord esconde otra realidad. El tipo de cambio acumula en lo que va del año un avance de apenas $85 ( 5,7%), muy por debajo de la inflación del 23,6% acumulada hasta septiembre. En términos reales, el dólar oficial está en uno de sus niveles más bajos de la última década.

A dos meses de terminar el año, la brecha entre el avance del dólar y la inflación alcanza casi 18 puntos porcentuales. El precio promedio en el resto del mercado cambiario es de $1.566,60, según datos del Banco Central (BCRA).

En el segmento mayorista, la cotización llegó a $1.543,62, con un aumento de $6,90 respecto al cierre del viernes ( 0,45%). El techo de la banda cambiaria que rige desde abril del año pasado se ubica este lunes en $1.954,48, a una distancia del 26,6% frente al valor actual.

Los tipos de cambio financieros operan con variaciones dispares. El dólar MEP cotiza a $1.566,07, con una baja diaria de $7,55 (-0,5%). El contado con liquidación (CCL), en cambio, avanzó $1,21 y cerró en $1.655,25 ( 0,1%).

Un tipo de cambio real en mínimos históricos que inquieta al mercado

Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, advierte sobre los riesgos de la estabilidad aparente. "La estabilidad reciente del dólar podría transmitir una sensación de tranquilidad que no termina de coincidir con el resto de las variables financieras", señaló el analista.

El contraste es evidente. Mientras el tipo de cambio se mantiene contenido y el peso alcanza uno de sus mayores niveles de apreciación real de las últimas décadas, el riesgo país permanece elevado y los bonos soberanos continúan bajo presión.

Argentina sigue sin recuperar un acceso normal al financiamiento internacional. La brecha entre la estabilidad cambiaria y la tensión financiera genera interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo.

Según cálculos de Rafaela Capital, el tipo de cambio real multilateral se encuentra alrededor de los 83 puntos, el valor más bajo desde julio de 2015 (79,30). Esa apreciación del peso implica pérdida de competitividad para las exportaciones argentinas.

También genera presión sobre la balanza comercial y complica el esquema de acumulación de reservas que impulsa el Gobierno.

La demanda de dólar ahorro se mantiene en niveles récord pese a la pérdida contra inflación

La compra de dólares por parte de los argentinos encontró un nuevo piso. Una demanda que luce cada vez más estructural, independiente de la coyuntura cambiaria.

Durante octubre, el público adquirió dólares billete por alrededor de u$s2.500 millones a través de las entidades financieras. Se trata de un volumen similar al registrado en agosto y septiembre, lo que confirma la persistencia del comportamiento.

Este dato contempla únicamente el concepto "dólar ahorro" y no incluye la compra de pasajes ni los gastos con tarjeta en el exterior. La dolarización de los ahorros no afloja, incluso en un escenario de relativa tranquilidad cambiaria y con un dólar que pierde claramente frente a la inflación, lo que abre un interrogante decisivo: ¿los argentinos están comprando dólares para protegerse de una eventual crisis o perciben que se trata de un tipo de cambio barato al que vale la pena apostar?

La respuesta resulta clave para el programa económico de Javier Milei y Luis Caputo. Especialmente cuando falta apenas un año para las elecciones presidenciales de 2027.

Este año podría cerrar con una demanda del sector privado cercana a los u$s30.000 millones. Una cifra que ubicaría a 2026 entre los períodos de mayor dolarización de los ahorros de la historia argentina.

Los argentinos siguen apostando al dólar pese a perder contra la inflación

Durante octubre, el dólar mayorista apenas aumentó 1,1%, hasta cerrar en $1.534. En el mismo período, las estimaciones privadas ubican la inflación entre 1,8% y 2%. Pese a esa pérdida de poder adquisitivo, los argentinos siguen comprando divisas.

En lo que va del año, el dólar minorista subió 5,4% ($1.560) contra una inflación que habría acumulado un 24% en estos primeros diez meses. La brecha alcanza casi 18 puntos porcentuales, pero la demanda no cede.

Una posible explicación es que la decisión de dolarizar los ahorros ya no responde exclusivamente a la rentabilidad de corto plazo. La memoria de las crisis cambiarias pesa más que el cálculo financiero inmediato.

También intervienen la incertidumbre sobre la sostenibilidad del programa económico y la expectativa de que, tarde o temprano, el dólar termine recuperando el terreno perdido frente a la inflación.

Hay otra cuestión que acelera la demanda: miles de argentinos viajan al exterior para aprovechar el "dólar barato". El turismo emisivo se disparó en los últimos meses, impulsado por un tipo de cambio que abarata los destinos internacionales.

Para Luis Caputo, esa conducta representa un desafío mayor. La estabilidad del dólar no está alcanzando para desactivar la demanda privada de divisas, lo que complica la acumulación de reservas del Banco Central.

El efecto Brasil agrava la pérdida de competitividad cambiaria argentina

La tranquilidad del dólar argentino contrasta con lo sucedido en Brasil durante octubre. El triunfo electoral de Lula provocó fuertes turbulencias financieras en el país vecino.

El dólar pasó de 5,17 reales a comienzos de octubre a 5,45 al cierre del mes, una depreciación de la moneda brasileña del 5,4%, aproximadamente. En el medio, la cotización llegó a bajar hasta 4,97 reales después de la primera vuelta electoral, antes de experimentar un salto tras la victoria definitiva de Lula.

La comparación con Argentina resulta inquietante. Con un dólar que aumentó apenas 1,1% durante octubre, frente al 5,4% de Brasil, la economía argentina volvió a perder competitividad cambiaria frente a su principal socio comercial.

La diferencia se agrava al considerar que Brasil registra una inflación anual cercana al 4%, mientras que Argentina se encamina hacia un incremento de precios del orden del 30%. El combo tipo de cambio inflación deteriora aún más la posición relativa de los exportadores argentinos.

La estrategia del BCRA para acumular reservas sin acelerar la demanda de dólares

El Banco Central enfrenta el desafío de fortalecer las reservas internacionales en medio de las turbulencias externas. El último viernes, con el riesgo país escalando hasta los 790 puntos -máximo del año-, el Gobierno decidió enviar una señal al mercado: la acumulación de reservas seguirá siendo una prioridad.

El viernes, el BCRA adquirió u$s96 millones, una de las compras más relevantes de las últimas dos semanas. La operación confirma que la estrategia oficial de acumulación de divisas continúa vigente.

Según explicó el presidente del Banco Central, la entidad se retirará del mercado cuando detecte una mayor presión sobre el dólar, para evitar que sus propias compras contribuyan a acelerar la demanda; en cambio, aprovechará los períodos de mayor tranquilidad para recomponer reservas.

El problema es que el Gobierno necesita adquirir divisas en un mercado donde el sector privado mantiene una demanda persistente. Incluso sin episodios de tensión financiera, los argentinos siguen comprando dólares.

La competencia por las divisas entre el BCRA y los ahorristas define uno de los ejes centrales del programa económico. La estabilidad cambiaria tampoco parece suficiente para convencer a los ahorristas de permanecer en pesos, lo que complica la estrategia oficial de cara a las elecciones presidenciales de 2027.