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iProfesional | Finanzas

Wall Street enfrenta una racha histórica que podría romperse tras las elecciones en EEUU

Expectativa en los mercados ante los comicios en Estados Unidos, donde analistas advierten riesgos por tensiones globales y avances tecnológicos

03/11/2026
Actualizado 10:30hs

El S&P 500 tiene una racha impecable: subió tras todas las elecciones de mitad de mandato desde 1950. Son 75 años sin fallas. Pero inversores advierten que esta vez podría ser diferente.

Las elecciones de este martes en EE.UU. podrían romper ese patrón histórico. La combinación de valuaciones récord, temores sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial y el petróleo en máximos desde abril genera inquietud.

Un inversor que hubiera comprado acciones estadounidenses al cierre de la última jornada previa a cualquier elección legislativa de mitad de mandato en los últimos 75 años habría ganado dinero. Siempre. En los seis o 12 meses siguientes, la última vez que cayó fue en 1946.

No es casualidad estacional. En esos mismos periodos de seis y 12 meses en otros años desde 1950, el índice cayó aproximadamente en un tercio de las ocasiones.

El patrón se explica por la incertidumbre preelectoral que presiona a los mercados antes de los comicios y se disipa una vez que pasan, según analistas.

Pero este año las acciones ya acumulan ganancias de dos dígitos. Y la lista de preocupaciones de los inversores es larga. Algunos gestores de fondos creen que la racha podría llegar a su fin.

Por qué esta vez podría ser diferente

"Este año podría ser diferente", afirma Laura Cooper, responsable de crédito macro en Nuveen. "Las acciones ya han subido bastante y el mercado se enfrenta a importantes vientos en contra de cara al próximo año".

La semana pasada, los precios del petróleo volvieron a alcanzar niveles no vistos desde abril. La razón: especulaciones de que Donald Trump tiene la intención de intensificar la campaña militar estadounidense contra Irán tras la votación.

"Existe un alto riesgo de que Trump reanude la campaña de bombardeos después de las elecciones de mitad de mandato", señala Mohit Kumar, economista de Jefferies.

Kumar apunta que el periodo entre los comicios y principios de enero, cuando "no hay un Congreso plenamente operativo", podría ser propicio para una escalada.

Este escenario es lo que motiva la postura "cauta" de su firma respecto a los activos de riesgo a corto plazo.

El buen comportamiento del mercado bursátil tras las elecciones de mitad de mandato suele producirse después de un periodo previo a los comicios caracterizado por la debilidad.

Según un análisis de Financial Times, en los años de elecciones de mitad de mandato desde 1942, el S&P 500 registró una caída media del 18% desde su punto máximo hasta su punto más bajo a lo largo del año.

El problema de las valuaciones récord

El periodo previo en 2026 fue todo menos débil. La caída más pronunciada del S&P 500 en 2026 fue del 9%, apenas la mitad de la media registrada en años de elecciones de mitad de mandato.

Jordan Jackson, estratega de mercados globales de JPMorgan, atribuye el patrón de fortaleza posterior a las elecciones a la disminución de la incertidumbre.

"A los mercados no les gusta la incertidumbre, y las elecciones generan incertidumbre", apunta. "Posteriormente, los mercados obtienen mayor claridad sobre la configuración política futura y vuelven a centrarse en los fundamentales".

Este año, el escenario para el periodo posterior a las elecciones podría no ser tan sólido. Octubre fue un mes volátil en Wall Street, marcado por una fuerte caída en las acciones tecnológicas.

Los inversores temen que la rentabilidad de la IA no justifique la enorme inversión realizada en la tecnología. Es una tendencia a la baja que muchos creen que podría prolongarse.

Los resultados empresariales del tercer trimestre conocidos hasta ahora no lograron disipar estas preocupaciones.

Existe otra diferencia notable entre este año y las anteriores elecciones de mitad de mandato: las valoraciones. Nunca antes las acciones estadounidenses habían estado tan caras de cara a unas elecciones de mitad de mandato.

La ratio precio-beneficio ajustada al ciclo del S&P 500, un indicador muy seguido, se sitúa en 40,7. Muy por encima del máximo anterior en elecciones de mitad de mandato de 33,8 registrado en octubre de 1998, según un análisis de FT basado en los datos de Robert Shiller.

Desde 1942, esta ratio promedió cerca de 20. En los ocho años anteriores de elecciones de mitad de mandato en los que el indicador superó ese nivel, las ganancias a seis meses fueron por término medio de poco más de la mitad de las registradas en los otros 13 años.

Asimismo, las ganancias de este año se concentraron en un puñado de empresas. Según la gestora de inversiones DoubleLine Capital, sólo cinco valores explicaron más de la mitad de la rentabilidad del S&P 500 en los primeros nueve meses de 2026.

Esto hace al índice vulnerable a la caída de unos pocos grandes nombres.

El factor político que podría definir el rumbo

A esto se suma el factor político, que podría restar brillo a esta racha.

Desde 1951, el S&P 500 registró una rentabilidad anual media del 13,7% bajo un presidente republicano y un Congreso dividido, según Carson Investment Research.

Esto contrasta con la rentabilidad de apenas el 4,9% cuando los demócratas controlaron tanto la Cámara de Representantes como el Senado bajo un presidente republicano.

Una posible explicación para una mayor rentabilidad en un contexto de Congreso dividido es que el bloqueo legislativo dificulta la aprobación de leyes de gran alcance, lo que se traduce en menos perturbaciones para el mercado.

"Menos cambios drásticos en las políticas pueden traducirse en menos perturbaciones para el mercado", señaló en septiembre Monica Guerra, directora de estrategia política y geopolítica de Morgan Stanley Wealth Management.

Los mercados de predicción y apuestas sugieren que es probable que los demócratas ganen la Cámara de Representantes. El Senado se perfila como el factor decisivo.

Si los republicanos lo mantienen, el Congreso quedaría dividido, lo que históricamente se asoció con mejores rendimientos bajo un presidente republicano. Si los demócratas ganan ambas cámaras, los datos históricos fueron mucho más débiles.