El nuevo techo que puede alcanzar el dólar en noviembre sin que intervenga el BCRA

Desde noviembre el valor máximo autorizado del mercado mayorista se eleva, indicando el umbral para eventuales intervenciones oficiales
Dolar

El tipo de cambio oficial en Argentina no flota libremente. Opera bajo un sistema de bandas que fija un piso y un techo para la cotización del dólar mayorista. Mientras la divisa se mantenga dentro de esos límites, el BCRA no interviene.

La dinámica del mercado queda en manos de la oferta y la demanda. Pero ese rango no es estático.

Los extremos de la banda se ajustan cada mes para evitar que la inflación los deje rezagados y el sistema pierda sentido como ancla cambiaria. El mecanismo toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Indec.

Hay un detalle técnico clave. El ajuste no se calcula sobre la inflación del mes inmediato anterior. Existe un desfase de dos meses entre el dato oficial y su aplicación en las bandas.

Qué pasa en noviembre con el techo del dólar

La inflación de septiembre fue de 1,93%. Ese registro determina la variación de los límites cambiarios durante noviembre. El Banco Central, que preside Santiago Bausili, recalibrará de manera progresiva el piso y el techo de la banda a lo largo del mes, sin modificaciones abruptas.

El ajuste no ocurre de una sola vez. Los valores se modifican diariamente hasta completar el movimiento previsto hacia la última rueda hábil.

Para octubre, el organismo fijó un máximo de $1.950,97 al cierre del período. Con la aplicación de la inflación de septiembre, ese tope ascenderá a $1.989,12 al llegar el último día de noviembre.

Ese nivel marca el punto crítico. Si la cotización mayorista superara los $1.989,12, el Banco Central debería vender dólares para evitar que el precio quede por encima de la banda.

Cómo funciona la intervención del BCRA en las bandas

La regla opera en ambas direcciones. Si el dólar perforara el límite inferior, el organismo debería comprar divisas para impedir una caída adicional y preservar el piso previsto por el esquema.

El objetivo del sistema es evitar saltos bruscos en el tipo de cambio oficial, manteniendo la cotización dentro de un rango que se indexa gradualmente según la evolución de precios internos.

La distancia entre el dólar mayorista y el extremo superior de la banda todavía es significativa. La cotización actual se mantiene lejos de los valores que activarían una intervención oficial.

Existe un margen amplio antes de que el BCRA deba vender reservas para defender el techo. Ese colchón le da aire al mercado cambiario y reduce la presión sobre las arcas del Banco Central en el corto plazo.

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