Préstamos en pesos cortaron racha negativa y abren expectativas positivas para fin de año
Puntos importantes
Los créditos bancarios en pesos crecieron 1% real durante octubre, después de varios meses de debilidad.
Por primera vez en el año, todas las líneas de financiamiento mostraron números positivos, incluidos los préstamos personales, los destinados a las empresas y también los hipotecarios.
La mejora abre una expectativa positiva para el último tramo de este año, aunque todavía existen obstáculos para que el crédito vuelva a convertirse en un motor de la actividad económica, tal como sucedió en la última parte de 2024 y comienzos de 2025.
Un informe de la consultora LCG, elaborado sobre la base de las estadísticas del Banco Central, reveló que los préstamos al sector privado crecieron 1% real durante octubre, después de haber retrocedido 0,5% en septiembre.
Hay, sin embargo, una advertencia de los economistas de LCG: todavía es prematuro hablar de una recuperación consolidada.
Créditos en pesos: las señales positivas de octubre
El aspecto más alentador del último relevamiento es que la mejora alcanzó a todas las modalidades de financiamiento.
- Los préstamos destinados al consumo crecieron 0,5% real durante octubre, interrumpiendo una secuencia de 13 meses consecutivos de caídas
- El financiamiento a las empresas aumentó 1% real, después de haber retrocedido durante septiembre
- Los préstamos con garantía real registraron una expansión del 2,5% mensual
De todas formas, cuando se eliminan los factores estacionales, la línea de consumo todavía muestra números negativos.
La mejor noticia llegó del lado de los préstamos con garantía real: dentro de este segmento sobresalieron los créditos hipotecarios, que vienen mostrando una aceleración desde junio y crecieron 3% real tanto en septiembre como en octubre.
Las tasas y la morosidad, los principales obstáculos
La posibilidad de que el crédito siga creciendo durante noviembre y diciembre dependerá, en buena medida, de la evolución de las tasas de interés y de la situación financiera de las familias.
Según LCG, las tasas activas se mantuvieron durante octubre en niveles similares a los de septiembre, cuando habían registrado una descompresión.
Sin embargo, el financiamiento sigue siendo caro: los préstamos personales todavía tienen una tasa nominal anual del 62%.
A ese problema se suma otro que preocupa especialmente al sistema bancario: la elevada morosidad. El deterioro en la capacidad de pago de los deudores restringe la oferta de préstamos y desalienta a las familias a asumir nuevas obligaciones financieras.
En el caso de las empresas, el problema es diferente. La debilidad de la demanda de bienes y servicios limita las decisiones de inversión y, por lo tanto, la necesidad de recurrir al financiamiento bancario.