El BCRA compró dólares, pero las reservas cayeron por un pago al FMI
El Banco Central compró u$s42 millones y ya acumula más de u$S16.000 millones en lo que va del año. Sin embargo, las reservas cedieron
El Banco Central (BCRA) compró u$s42 millones este jueves y llevó su acumulado durante 2026 por encima de los u$s16.000 millones. Sin embargo, las reservas internacionales brutas terminaron la jornada con una caída pronunciada. Cerraron en u$s49.642 millones, nuevamente por debajo de la barrera psicológica de los u$s50.000 millones.
La paradoja se explica por un desembolso de u$s880 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI), que impactó con fuerza sobre las arcas del organismo monetario y contrarrestó con amplitud el efecto positivo de las compras de divisas.
Fue la segunda rueda consecutiva en la que la autoridad monetaria mostró saldo comprador. En noviembre, después de comenzar con dos jornadas sin intervención, las adquisiciones suman u$s51 millones. El acumulado anual informado llegó a u$s16.019 millones.
El promedio diario del mes, sin embargo, permanece bajo: apenas u$s13 millones. En octubre, ese indicador había alcanzado los u$s66 millones. La recuperación respecto al inicio de la semana todavía no logra compensar el ritmo perdido.
La actividad cambiaria mostró una mejora. En el segmento de contado se negociaron u$s754,9 millones, frente a los u$s698,3 millones del miércoles. La participación compradora del BCRA representó aproximadamente el 6% del volumen total.
La mayor oferta de divisas permitió al Central incrementar las adquisiciones respecto de los u$s9 millones de la jornada anterior. Aun así, no impidió una nueva baja del dólar mayorista.
Por qué cayeron las reservas pese a las compras de dólares
Las reservas brutas disminuyeron u$s793 millones, pese al resultado positivo de la intervención oficial. Según explicaron fuentes oficiales del BCRA a Ámbito, la autoridad monetaria realizó un pago de u$s880 millones al FMI, cuyo impacto negativo superó el efecto favorable de las compras de divisas y de la revalorización de algunos activos internacionales.
El oro avanzó 0,90% y aportó unos u$s80 millones sobre las reservas. En contraste, el índice dólar aumentó 0,05%. El euro se depreció 0,06% y la libra retrocedió 0,13%.
Por su parte, el yuan y el yen se apreciaron 0,07% y 0,40%, respectivamente. Estos movimientos agregaron un leve respaldo, pero no alcanzaron para compensar el desembolso al organismo multilateral.
El pago al FMI forma parte del cronograma de vencimientos que Argentina mantiene con el Fondo. Es un compromiso que el gobierno viene cumpliendo sin sobresaltos, pero que ejerce presión recurrente sobre el nivel de reservas.
El dólar mayorista bajó otra vez y cerró en mínimos de la semana
El dólar mayorista retrocedió otros $0,50 y cerró en $1.545,50. Fue una jornada de mayor actividad que permitió moderar la presión cambiaria registrada durante el comienzo de noviembre.
La demanda de cobertura volvió a manifestarse durante las primeras operaciones. Sin embargo, perdió intensidad a medida que avanzó la rueda. La oferta comenzó a ganar protagonismo y llevó los precios a la baja.
La cotización había alcanzado un máximo de $1.549,50 durante la mañana. Eso representaba $3,50 por encima del cierre anterior. Los ingresos de divisas comenzaron a ganar terreno y llevaron los precios hasta un mínimo de $1.543,50 durante la tarde.
Una leve recuperación sobre el final dejó al mayorista apenas por encima de ese nivel. Todavía alejado de los máximos históricos registrados al comienzo de la semana.
El movimiento se produjo en un contexto de elevada actividad. En contado se negociaron u$s754,9 millones y en futuros u$s1.382 millones. La rueda también estuvo condicionada por el próximo feriado bancario y las necesidades de cobertura ante un calendario de operaciones más reducido.
En el acumulado semanal, el dólar mayorista aumentó $11,50, por encima de los $4,50 registrados durante la semana anterior. Así, pese a las correcciones de las últimas jornadas, el tipo de cambio terminó por encima del cierre de octubre, en un escenario caracterizado por una mayor demanda de cobertura y volatilidad financiera internacional.