Bernanke vuelve a priorizar el crecimiento frente a la inflación
Ayer era el día que estaba marcado en rojo aún antes que empezara el 2008. El motivo era muy sencillo: la Reserva Federal (FED) debería bajar las tasas en tres cuartos de punto para salvar al mundo de la crisis crediticia.
Pero no todo lo que se prevé sale según lo imaginado. Bastó que se cruzara por el camino un banco francés, el Société Générale, que deshizo en dos días posiciones en derivados que valdrían para pagar el programa espacial de la Nasa hasta 2011, a causa de las actividades de un tal Jérí´me, para que la FED adelantara en una semana y media pico el recorte de las tasas de interés.
Unas pocas horas después de que Ben Bernanke anunciara la mayor rebaja en décadas de las tasas de referencia en los EE.UU., el mercado ya pedía más acción.
El actual presidente de la FED llegó al sillón con fama de académico y ortodoxo, de transparente en la comunicación de las decisiones. Se esperaba un presidente de la Reserva Federal más alejado de los mentideros de Wall Street. Un presidente aburrido.
Bernanke tuvo el miércoles que enfrentar una situación difícil, porque más allá de la decisión que en definitiva tomó, las explicaciones que dio no terminaron de convencer a unos y a otros.
Con sus dos últimas intervenciones, el titular de la FED trata de evitar una recesión en la economía estadounidense, que se ha erosionado notablemente desde el verano pasado, cuando la creciente tasa de morosidad de las hipotecas de alto riesgo de EE.UU. desencadenó una crisis financiera de carácter internacional.
Esta reducción del costo del dinero, junto con el paquete de estímulo fiscal valorado en u$s150.000 millones que prepara el Gobierno de EE.UU., pretende estimular el consumo privado y detener el deterioro del mercado inmobiliario del país.
La explicación de la rebajaEn su comunicado oficial, la institución sigue priorizando los riesgos para el crecimiento frente a las presiones inflacionistas, alejándose un mes más de la postura "neutral" adoptada tras la reunión de octubre pasado, cuando anunció que ambos riesgos estaban "más o menos equilibrados". Para leer más de la explicación de la rebaja, clickee aqui.La situación previa a la reuniónDesde agosto, la FED había bajado las tasas desde el 5,25% al 3,5%. Con este antecedente, Bernanke estaba en una encrucijada en la que él mismo se ha puesto. Por un lado, el mercado le ha tomado la medida, y muestra de ello es el avance acumulado de 2.3% del S&P's 500 durante el lunes y el martes anticipando un recorte de 50 pbs. Esta es la interpretación más benigna, ya que muchos mencionan que es una clara señal de debilidad respecto de las presiones externas.
- Podría haber mantenido las tasas y decir que, simplemente, se limitó a adelantar el recorte. "Pero así lo hubiese hecho, hubiese logrado todo lo contrario de lo que buscaba, es decir, deprimir al mercado después de haberle suministrado los estimulantes", sostienen los analistas de Wall Street. Posiblemente hubiese sufrido un severo revés, una de las razones por las que otorgó un recorte de 75 pbs hace una semana.
- La alternativa intermedia, una baja de un cuarto de punto, era un sí pero no. Una indefinición muy propia, precisamente, de Alan Greenspan, que no sirve para mucho, pero que tampoco obliga a dar demasiadas explicaciones.
- Ahora, bien, conocida la rebaja de 50 puntos básicos, "cabe preguntar si realmente el estado de la economía más grande del mundo amerita recortes tan agresivos" se preguntan los especialistas.
En caso de que el próximo viernes se difunda un dato de empleo fuerte, por encima de los 100,000, Bernanke podría verse enjuiciado por una agresividad y urgencia en sus decisiones monetarias que no estaban justificadas y su situación estaría nuevamente cuestionada.
Repercusiones sobre la medidaA continuación, algunas reacciones a la decisión del banco central estadounidense:
- Para Todd Schoenberge, Director ejecutivo de USAA INVESTMENT CO., "tras analizar los datos de esta semana, la FED debía recortar las tasas en 50 puntos básicos en lugar de preocuparse por otra rebaja de emergencia. Esto ayudará tremendamente a la economía de Estados Unidos" y agregó que "los inversores están pensando en volver a las acciones si se pudiera presentir la volatilidad. Estaban recurriendo a los bonos en busca de seguridad".
- Según Tim Evans, Analista de energía de Citigroup Futures Research, de Nueva York, "ciertamente el mercado de bonos lo vio venir. Era tan ampliamente anticipado que es difícil considerarlo como una noticia". "El mercado de bonos consideró un recorte de medio punto porcentual en las tasas y es difícil imaginar que los operadores petroleros, muy inclinados financieramente, hayan sido sorprendidos".
- Para John Derrik, director de investigacón y gerente de acciones de U.S.Global Investors, "la reacción del mercado de bonos de Estados Unidos nos dice que el sector a largo plazo dentro del mercado, a diferencia de lo que dice la FED, está realmente preocupado por la inflación". - Para Mark Meadows, analista de mercado de Tempus Enconsulting, "el lenguaje del comunicado fue fuerte, lo que sugiere que la FED sigue preocupada por la posibilidad de que haya un mayor deterioro en la economía estadounidense. Este movimiento, junto con el recorte de la semana pasada, debería de ser suficiente para que ellos enfrenten parte de estos temores y seguramente por ahora no harán nuevos movimientos"."El mercado obtuvo lo que quería. La percepción de que la FED está siendo manejada por los mercados se mantiene". Esta es la opinión de Jack Ablin, jefe de inversiones de Harris Private Bank y añade que "creo que la FED está intentando enfrentar la crisis bancaria tanto como está intentando enfrentar la economía".
Un empleo que vence el 31 de enero de 2010Sin duda que con estas últimas medidas, todos cuestionan al Bernanke e incluso en algún momento le han puesto precio a su cabeza. El empleo del presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos, Ben Bernanke vence el 31 de enero de 2010, aunque el próximo presidente de los EEUU, que asume a inicios del 2009, podría considerar la posibilidad de acudir a otra persona para que dirija la FED.
Su permanencia en el cargo dependerá esencialmente de su capacidad para proteger a la economía norteamericana de las consecuencias de los problemas inmobiliarios y la turbulencia financiera.Pero la política, y algunos errores de su gestión podrían determinar finalmente si consigue o no otro mandato al frente del banco central.
Interpretaciones contradictorias En abril del 2006, cuando la FED estaba tratando de decidir cuánto debería elevar el costo del financiamiento, Bernanke dijo ante el Congreso que la FED podría hacer una pausa en algún momento de su campaña de alzas de tasas, un comentario que condujo a un aumento de las expectativas inflacionarias.Posteriormente, incluso cuando comenzaban a propagarse los problemas de las hipotecas subprime, la FED dijo el 7 de agosto que los riesgos inflacionarios eran su principal preocupación.Pero tres días después, el banco central anunció que estaba listo para ofrecer liquidez a las instituciones con escasez de fondos, lo que produjo quejas de que la FED estaba moviéndose detrás de los acontecimientos.En diciembre, las autoridades de la FED reconocieron un empeoramiento de las condiciones financieras, pero redujeron las tasas en un escaso cuarto de punto porcentual, pero posteriormente y en forma imprevista, la FED anunció unas subastas especiales diseñadas para reavivar los congelados mercados del crédito.Más recientemente, los analistas cuestionaron si la FED entró en pánico con la sorpresiva rebaja de tasas de mediados de enero, la reducción más grande en más de 23 años.Cuando el día siguiente el segundo banco de Francia, Société Générale, anunció pérdidas de 7.000 millones de dólares por operaciones no autorizadas de un empleado, los analistas del mercado se preguntaban si los esfuerzos de la entidad francesa para desarmar esas transacciones hicieron caer los mercados y llevaron a que la FED incorrectamente redujera las tasas.Un año electoralBernanke, quien fue nombrado al frente de la FED por el presidente George W. Bush después de actuar como jefe del Consejo de Asesores Económicos del presidente, podría enfrentar obstáculos políticos si el próximo mandatario norteamericano es un demócrata.Los analistas políticos piensan que los demócratas tienen ventaja en las elecciones presidenciales de noviembre debido a la incertidumbre económica y otros factores, pero también dicen que es un momento difícil de pronosticar, y que podría pasar cualquier cosa."Un presidente demócrata podría encontrar a alguien que esté más a tono con las opiniones demócratas," dijo a Reuters Barney Frank, un demócrata de Massachusetts que preside la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes del Congreso de los EE.UU.
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