Los inversores se refugian en el dólar y esperan una suba del billete verde
En la búsqueda de mayor cobertura frente a la incertidumbre política y económica, los inversores duplicaron los montos operados de futuros de dólar, que pasaron de u$s2.000 millones, antes de la crisis, a u$s4.000 millones, al día de hoy, en la Bolsa de Comercio de Rosario (Rofex)."Desde el inicio del conflicto entre el Gobierno y el campo, hay una alta volatilidad en el mercado de derivados y el volumen promedio negociado se duplicó producto de la necesidad de cobertura", informó el jefe de research del Rofex, Alejandro Bour. Comprar dólar futuro implica pagar una prima (del orden del 10% del precio que se está cerrando) para asegurarse el valor pactado al vencimiento, que puede ser, a unas pocas semanas o incluso hasta 2010 .El conflicto agropecuario despertó el apetito por los dólares de los inversores que desde marzo se refugian en la divisa y retiran pesos del sistema financiero, influidos por la idea de una depreciación esperada del peso contra el dólar y la falta de rumbo en la política económica.La huida de los depósitos de los bancos hizo subir las tasas de interés para retener los pesos. "Estas elevadas tasas actuales están descontando una devaluación esperada del peso contra el dólar de alrededor del 15% a un año y medio, es decir, un dólar de $3,50 cuando antes de la crisis con el campo los inversores esperaban un dólar a $3,25", explicó el economista de la consultora Finsoport, Gustavo Perilli.
"Cuando el proyecto de ley de las retenciones entró al Congreso, la tasa empezó a bajar y los inversores quedaron expectantes, es decir, su envío impidió que la tasa siga subiendo y que la devaluación del peso sea mayor", señaló Perilli.Pero Bour explicó que desde mediados de junio se ve en el mercado que al tipo de cambio futuro le cuesta caer y no sigue al tipo de cambio de referencia del Central por dos razones:
- Porque se mantienen altas las tasas de interés: la Badlar (la que se paga por plazos fijos superiores a un millón de pesos) se duplicó para llegar al 18 por ciento
- Porque hay una lucha, que gana el fuerte vendedor (BCRA), que quiere bajar el precio y varios compradores, que tiran el valor hacia arriba, porque necesitan cobertura a la espera de una suba del tipo de cambio.
En tanto, en Nueva York, las cotizaciones (NDF) están 15 centavos por encima que los futuros locales, según informó el Rofex, y el jueves cerraron a 3.46 pesos. Los futuros de dólar son más altos en el exterior porque no hay un banco central que intervenga y por el diferencial de calidad: "el inversor piensa que ese mercado lo va a cubrir más que la local", manifestó el director de la consultora Maxinver, Eduardo Blasco.
Negocio financieroLos valores futuros del dólar llevan implícita la suba de las tasas de interés, producto de la crisis de incertidumbre que se llevó los pesos del sistema financiero para comprar dólares. Esto es así porque las cotizaciones están compuestas del precio de contado multiplicado por una tasa de interés. Sin embargo, esa tasa de interés implícita no refleja plenamente esos riesgos, al estar en el orden del 8-9% anual, un nivel relativamente bajo si se considera lo que pagan los bancos, que están en el orden del 18%, explicó Blasco. Y agregó que esto se debe a la intervención del Central que vende a futuro sin mucha demanda que compense. Por eso, el analista consideró que los valores futuros, en realidad, no son altos. Dicha tasa de interés es necesaria. Blasco explicó que "si no es tentador, pongo un plazo fijo a un año y compro dólares al mismo valor".Y eso es lo que está sucediendo, el retorno de la "bicicleta financiera" producto de que las tasas de los plazos fijos son superiores a las implícitas. Los industriales se quejan de que hoy el dinero se aleja de las inversiones productivas y van a colocaciones a plazo fijo que ofrecen una rentabilidad del 18%, habiéndose asegurado un valor futuro que supone una tasa de devaluación del 8%, permitiendo ganar un 10% en dólares a un año.La bicicleta consiste en comprar futuros de dólar para asegurarse su cotización, desarmar la posición en moneda estadounidense y armar un plazo fijo por el mismo plazo. Finalmente, con su producido, recomprar los billetes al precio ya estipulado. Así, cambió el panorama desde las bajas tasas de interés y el tipo de cambio alto para la promoción de la sustitución de importaciones, que genera el clima de tensión con los industriales.La Unión Industrial Argentina ya hizo declaraciones donde consideraba que el tipo de cambio debería volver a un nivel competitivo porque es lo que permitió aumentar el empleo y la producción. Y repite el reclamo de no perder competitividad e incrementar la inversión productiva.ExpectativasSegún manifestó Bour, los inversores esperan que en el mediano y largo plazo el Central se verá obligado a ajustar (hacia arriba) el tipo de cambio nominal contado para mantener la competitividad, porque el tipo de cambio real multilateral está cayendo muy fuerte (-3% mensual) dado que los precios internos se aceleran bastante más que los externos y puede acabarse la suerte de que las demás monedas se aprecien.Según los analistas, hoy el BCRA tiene el poder para poner el valor del dólar que quiera por la cantidad de reservas con la que cuenta. La gran discusión es, entonces, si sería una buena señal que el BCRA suba el tipo de cambio en este contexto inflacionario.El economista de M&S Consultores, Facundo Martínez Maino, explicó que la prioridad del Central es calmar los mercados financieros. "Le interesa llevar tranquilidad frente a la compulsión politica y no lo que pasa en la economía real -dijo-. Intenta mantener el dólar bajo ásí lo mercados no creen que su cotización va a subir y no compren dólares, que hace subir las tasas de interés para retener los pesos".De acuerdo a lo explicado por Perilli, cuando se supere el conflicto con el campo el Central puede volver al mecanismo anterior de comprar dólares, emitir pesos y esterilizar emitiendo notas, porque se encontrará con un nivel de actividad más bajo, sin tanta presión inflacionaria. En todo caso, será el Central quien tenga la última palabra.Verónica Dalto@ infobaeprofesional.com