Brasil tiene el mayor spread bancario del mundo
El "spread' bancario", que es la diferencia entre la tasa pasiva y activa de los bancos, le cuesta 261.700 millones de reales (unos 149.372 millones de dólares) a los brasileños y se convierte en el más alto entre 40 países con el mismo modelo, según afirma un estudio divulgado en Sao Paulo.El estudio elaborado por la FIESP y que consigna Expansión.com, apunta que en la crisis financiera global del último año, los clientes y empresas brasileñas pagaron un diferencial mayor entre la tasa de intereses cobrada por los bancos y la que ellos pagan a los clientes para captar recursos.Con el promedio mundial aplicado en Brasil, el spread' bancario en dicho país hubiera bajado a 71.500 millones de reales (unos 40.810 millones de dólares), apuntó el estudio que tomó como base los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI).A 25 puntos del líderEn agosto, el spread promedio en Brasil era de 26,77 puntos en la tabla elaborada del estudio, mientras que en Japón, líder del ránking, el diferencial era de 1,28 puntos.En declaraciones publicadas por el diario O Estado de Sao Paulo, el director del departamento de Competitividad y Tecnología de la FIESP y responsable del estudio, José Roriz Coelho, calificó el spread bancario de Brasil como "una aberración" y argumentó que el riesgo bajo del país no justifica esa elevación.La morosidad durante la crisis, que sería otro de los argumentos para elevar el diferencial, creció menos que en muchos de los países analizados con un diferencial menor que el aplicado en Brasil. "La reducción de los spreads para niveles adecuados liberaría recursos para más inversiones", comentó Roriz Coelho.La reducción del spread bancario en Brasil será uno de los puntos en la agenda económica de 2010 del Banco Central (BC), que ha mantenido la tasa básica de interés en el 8,75% anual con el propósito de garantizar las líneas de crédito para la recuperación.Una de las medidas estudiadas por el Gobierno, según el diario paulista, será la de divulgar públicamente un escalafón sobre la brecha cobrada por cada banco y así crear una competencia entre servicios de crédito con la reducción de las tasas de interés ofrecidas a los clientes.