¿Es Grecia una versión "remixada" de la experiencia latinoamericana de los 80?

Pese a que su Ministro de Finanzas lo niegue, la grave situación fiscal se asemeja a lo que ocurrí­a en América latina en esa década. Opinan los expertos
Por iProfesional
FINANZAS - 24 de Enero, 2010

Grecia se convitió en los últimos meses en uno de los principales focos de inquietud en los mercados europeos, y esta situación se ha agravado aún más durante la jornada del jueves. Es por ello que el Gobierno tuvo que salir al paso de las especulaciones de un rescate a cargo de la Unión Europea, que han situado ese dí­a su riesgo paí­s en los máximos desde su incorporación al euro. Ante esta situación, el ministro de Finanzas negó estos rumores, y aseguró que "no estamos esperando que nadie acuda a nuestro rescate".Pero el problema no es nuevo, ya que como informara oportunamente iProfesional.com (ver nota: "¿Qué paí­s corre el riesgo de convertirse en el Dubai de los "emiratos europeos"?) y consignara recientemente Neil Shah, en The Wall Street Journal, los temores sobre su situación vienen preocupando a los mercados desde hace ya varios meses."En octubre, el nuevo Gobierno socialista sorprendió a los inversionistas al decir que el déficit fiscal era mucho mayor que el  pronosticado anteriormente. La semana pasada, la agencia de estadí­sticas de Europa planteó dudas sobre los datos de años anteriores, lo que desató la especulación sobre sus déficits, que podrí­an ser aún mayores", comentó Shah.Para Darí­o Epstein, presidente de Research for Traders, "luego que en diciembre Fitch, Moody´s y Standard & Poor´s redujeran su calificación crediticia, el paí­s se transformó en el de menor calificación de la Eurozona, lo cual generó incertidumbre acerca de su capacidad para saldar sus obligaciones y de la posibilidad de presentar un plan creí­ble de reducción de su déficit fiscal". En igual sentido, el analista de mercados internacionales, Agustí­n Cramo, consideró en diálogo con iProfesional.com, que "para el Gobierno socialista será una tarea titánica y de muy difí­cil cumplimiento retornar a los niveles de déficit considerados normales para los paí­ses de la Eurozona".Tal como sostiene Epstein, el plan del Gobierno "para los miembros del Banco Central Europeo no es suficiente. Por ello, declararon que la nación helénica deberí­a intensificar sus esfuerzos para resolver la crisis fiscal a la que se está enfrentando actualmente". Para Wolfgang Mí¼nchau, columnista del Financial Times ,"si Grecia no perteneciera a la eurozona, estarí­a destinada al default".El plan de GobiernoDe acuerdo a la útlima información conocida, el déficit fiscal del paí­s podrí­a rondar entre el 13 y el 15% del Producto Bruto Interno (PBI), según recoge MarketWatch, cuando el Pacto de Estabilidad de la zona del euro obliga a los paí­ses a mantener sus rojos presupuestarios por debajo del 3 por ciento. El Gobierno pretende reducirlo al 2,8% del PBI para 2012, según surge del plan de consolidación fiscal a tres años diseñado por el Ejecutivo de George Papandreou. Según el mismo, "el déficit en 2010 se reducirá en cuatro puntos porcentuales, hasta el 8,7% del PBI, mientras que al año siguiente se recortará en otros tres puntos porcentuales, hasta el 5,6% y en 2012 bajará a la mitad, hasta el 2,8% del PBI", señaló el ministro de Finanzas, George Papaconstantinou. Las versiones sobre un plan de ayudaEuropean Voice publicó el jueves que la Unión Europea está estudiando dar un préstamo al paí­s "fuertemente condicionado" para evitar que acabe recibiendo la ayuda del FMI, tal como se habí­a especulado en algún momento. El diario, que forma parte del grupo de The Economist, señaló que la mayor preocupación de los funcionarios es el impacto que tendrí­a un hipotético default sobre los bancos de la Eurozona.Sin embargo, el ministro de Finanzas insistió que su paí­s es capaz de manejar la crisis por sí­ mismo y que no va a pedir ayuda a nadie. "No esperamos que venga nadie a auxiliarnos", explicó en una conferencia en Atenas. "Grecia ni ha pedido ni espera nada de eso".Por otra parte, anunció que está planeando vender bonos por unos u$s2.000 millones a inversores asiáticos y de los Estados Unidos. "Estamos buscando ampliar la base de inversores más allá de Europa", explicó Spyros Papanicolaou al diario The Wall Street Journal en una entrevista. A pesar de todos los problemas que afronta Grecia, Papanicolaou acusó a los medios de comunicación de exagerar los problemas fiscales, ya que es un "miembro plenamente integrado de la Unión Europea y, más importante, de la Eurozona". "Grecia no es un paí­s latinoamericano", explicó. "Somos una nación europea rica, con un alto nivel de vida".La mirada del BCEEl presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, advirtió el jueves a Grecia y al resto de paí­ses de la zona del euro que ningún miembro del bloque debe esperar ningún tratamiento especial, en ningún caso. Y afirmó que son los Gobiernos los que deben cumplir su deber y tomar las decisiones necesarias."Tenemos nuestras reglas, ningún Gobierno debe esperar un tratamiento especial en ningún caso. Ayudar no es el problema, de hecho pertenecer a la zona del euro ya supone una ayuda, el problema es hacer el trabajo y tomar las decisiones que haya que tomar", afirmó el banquero francés. Asimismo, Trichet recordó la importancia "crucial" de que los datos estadí­sticos sean creí­bles, después de que Bruselas censurara la mala calidad de las estadí­sticas presupuestarias suministradas por el paí­s. La opinión de Moody’sLa agencia de calificación no ve con ojos demasiado alentadores futuro económico griego. Según indica en un informe, el programa para reactivar la economí­a del paí­s parece alcanzable. Pero, a pesar de ello, mantiene la perspectiva negativa, ante la incertidumbre acerca de si será capaz de llevarlo a cabo.Según la analista Sarah Carlson, "el plan griego para recuperar su credibilidad, reformar su sistema fiscal y combatir la evasión de impuestos está relativamente bien diseñado, al menos en el corto plazo" y es coherente con la calificación 'A2' de la deuda griega".Sin embargo, destaca que "el fuerte programa legalislativo presentado para el primer trimestre de 2010 y el pobre historial de éxitos en la reforma fiscal significa que el éxito no está garantizado". La agencia resalta que el programa va dirigido a hacer frente a las tres más importantes amenazas a largo plazo:

  • Instituciones fiscales crónicamente débiles.
  • La lenta erosión de la competitividad.
  • Las presiones demográficas.

La repercusión en los mercados Hasta ahora, los mercados financieros reaccionaron en forma negativa a los planes de reforma fiscal. El í­ndice principal de la Bolsa de Atenas ha caí­do 8,5% en lo que va del año y lleva un ajuste del 30% desde octubre, cuando se pusieron de manifiesto los problemas en las cuentas fiscales.

 

En la última jornada, y coincidiendo con las recientes noticias, los principales bancos griegos cayeron más del 4% en la bolsa. En tanto, el diferencial de rentabilidad de la deuda griega, respecto a la alemana, tocó sus máximos desde su incorporación a la Eurozona, por encima de los 300 puntos básicos. 

                                                           Por otra parte, la prima que se paga por un seguro antidefault, esto es contratar un CDS (Credit Default Swap) para cubrirse ante un eventual impago de su deuda, registró un récord la semana pasada. Según la última información disponible, el costo del mismo rondaba u$s313.000 anuales por cada u$s10 millones por un plazo de cinco años, según CMA DataVision. En septiembre, el mismo promediaba los 147.000 dólares.Los escenarios alternativos planteados son:

  • Exitoso: el paí­s vuelve a ganar la confianza de los mercados al llevar a cabo su Plan de Reestructuración en forma exitosa. Bajo este escenario, lograrí­a reducir su déficit a los niveles requeridos, mejorando su calidad crediticia.
  • Bajo cumplimiento de los objetivos: el Gobierno no logra los objetivos pero aún mantiene el respaldo de la UE, que le permitirí­a adoptar medidas complementarias. En este escenario, los bancos jugarán un rol central al momento de negociar la refinanciación de la deuda o aportar fondos frescos. 
  • Fracaso del plan: para Epstein, es uno de los peores escenarios, en el que sus socios podrí­an pedirle incluso que se retire de la Unión Europea, hecho que hasta ahora fue negado por parte del presidente del Banco Central Europeo. De todas maneras, no es un escenario tan incoherente, ya que el mismo BCE publicó un documento analizando las consecuencias de la salida de la unión monetaria por parte del paí­s. 
  • El peor escenario: Grecia decide declarar la cesación de pagos, sin recibir ayuda de la Unión Europea. El anuncio podrí­a generar un posible efecto contagio sobre el resto de las economí­as con altos déficits, lo que tendrí­a un fuerte impacto sobre la unión monetaria.

Si Grecia no salda sus cuentas con sus acreedores, se cuestiona Epstein, "¿qué nos dice que paí­ses como Portugal o España no se enfrentarí­an al mismo problema?"."Se estarí­a generando pánico en los mercados haciendo más costoso para dichos paí­ses tomar deuda. Esto afectarí­a más que nada a los  emergentes, en especial a los de Europa del este", concluye el presidente de Research for Traders. Ante esta situación, el mayor temor es el efecto contagio. Fuentes comunitarias aseguran que "si el paí­s cae, el efecto contagio sobre los paí­ses con peor desempeño fiscal va a ser inevitable". Este es un un riesgo que afecta al grupo de los "PIGS" (que significa cerdo en inglés, y que responde a las iniciales en ese idioma de Portugal, Italia, Grecia y España). Esta denominación se puso de moda a finales de la década de los noventa, e incluí­a a los territorios del sur de Europa que se caracterizaban, precisamente, por el mal cumplimiento en sus cuentas públicas.

En conclusión, el problema fiscal y de deuda griega no es un tema menor. Y todo parece indicar que los esfuerzos del Gobierno no serí­an suficientes para enfrentar los temores de un posible default . El costo polí­tico de la salida de dicho paí­s de la Unión Monetaria serí­a muy alto, mientras que su permanencia - ante una posible cesación de pagos - ocasionarí­a un fuerte impacto sobre el resto de los paí­ses con altí­simos niveles de endeudamiento. Para Epstein, la solución más simple parecerí­a ser que la Unión Europea salga al rescate de Grecia. No obstante, ello podrí­a generar incentivos adversos para el resto de los paí­ses, los cuales podrí­an tomar ventaja de la bondad de la UE sin realizar los ajustes necesarios en sus déficits presupuestarios. Finalmente, Cramo consideró que tanto para Grecia como para otras naciones, que arrastran problemas similares, como España o Portugal, "la existencia de una moneda y de una tasa de interés únicas para toda la región ha pasado a ser un verdadero salvavidas de plomo".Rubén Ramallo© iProfesional.com

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