Por la incertidumbre política, creció la fuga de capitales
La Argentina volvió a cerrar en enero su segundo mes consecutivo con fuga de capitales a pesar de que atrás quedaron los meses de mayor salida de divisas.La tendencia revela un regreso a la salida que parecía haberse revertido y que impide al país sumar reservas en igual magnitud que los países de la región.En el primer mes del año, las consultoras privadas estimaron una dolarización de portfolio de entre u$s75 y u$s150 millones, cercana a la registrada por el Gobierno en diciembre que era de u$s134 millones, que revierte la incipiente tendencia alcista, señala El Cronista en su edición de hoy. Se trata de las consecuencias de los fuertes debates entre el Gobierno, el Banco Central y la oposición, que hicieron crecer la incertidumbre."En las últimas semanas, en las cuales no sólo en el contexto local se profundizó el malestar sino que tampoco afectó el escenario internacional, la dolarización fue en ascenso. No obstante, como dato favorable tenemos que permanecemos lejos de las fuertes episodios de fugas de capitales que se produjeron en otros momentos de tensión como la crisis del campo o bien los primeros meses del año pasado", explicó un informe de Portfolio Personal, que calculó una fuga de u$s155 millones para los primeros 20 días del año.Desde la consultora Bein & Asociados, que estiman una aproximación sobre la base de los datos de CIARA (la liquidación de exportaciones de cereales y oleaginosas) y la compra de divisas del Banco Central, calcularon este saldo en sólo u$s73 millones, añade el matutino. En tanto, desde Econométrica, donde agregan las importaciones, la cuenta es negativa en u$s150 millones.Por otra parte, la Argentina captó sólo un 5% de las reservas que en este mes sumó la región (considerando una lista de siete países: u$s4.717 millones), mientras que Perú logró el mayor crecimiento mensual, con un 3,5% de incremento (u$s1.167 millones); después México y Uruguay, con 1,9%; Brasil, con 0,8%, y Argentina, con 0,5%, según concluye El Cronista.