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Déficit de vitaminas: qué síntomas tiene cada uno y cómo evitarlo

Déficit de vitaminas: qué síntomas tiene cada uno y cómo evitarlo
La carencia de algunos nutrientes puede provocar síntomas muy característicos, que ayudan a diagnosticar al paciente y brindarle tratamiento
Por iProfesional
29.01.2020 13.10hs Health & Tech

Para funcionar adecuadamente el cuerpo necesita de una serie de nutrientes que, precisamente, lo nutren para que cada órgano cumpla con la función que le corresponde. Vitamina A

La vitamina A es uno de estos nutrientes fundamentales para el cuerpo. Ayuda a la formación y al mantenimiento de dientes, tejidos blandos y óseos, membranas mucosas y la piel. Al mismo tiempo, produce los pigmentos en la retina del ojo, promueve la buena visión y puede ser requerida en la reproducción y lactancia.

La deficiencia de esta sustancia se produce como consecuencia de una nutrición deficiente o de una malabsorción de grasa. En los niños, las reservas de vitamina A se agotan por las infecciones y su absorción es insuficiente en los recién nacidos. En los adultos, la deficiencia de vitamina A puede aparecer junto a la depleción de otras vitaminas liposolubles en pacientes con síndromes de malabsorción, como la enfermedad celíaca, la enfermedad de Crohn y la colitis.

Es importante tener en cuenta que se puede encontrar en diversos alimentos, todos ellos de origen animal. Los huevos, la carne, la leche, el queso, la crema de leche, el hígado y el riñón, son algunos de los alimentos que la contienen. Sin embargo, cabe mencionar que todos contienen altos niveles de grasas saturadas y colesterol, por lo que se aconseja moderación en su consumo. Vitamina B1 (tiamina)

Este subtipo de vitamina ayuda a las células del organismo a convertir carbohidratos en energía. Se trata de uno de los nutrientes esenciales para el funcionamiento del corazón, los músculos y el sistema nervioso.

Su consumo insuficiente o nulo puede causar debilidad, fatiga, e incluso daño neurológico, si se extiende por un lapso prolongado.

Es importante tener en cuenta que se puede encontrar en panes fortificados, cereales, pasta, granos enteros, carnes magras -especialmente cerdo-, pescado, granos secos, arvejas y semilla de soja, son un grupo de alimentos que contienen vitamina B12. También cabe aclarar que el consumo excesivo de alcohol puede dificultar su absorción. Vitamina B3 (niacina)Su función central es la intervención el funcionamiento del aparato digestivo, la piel y los nervios y es fundamental para la transformación de los alimentos en energía.

La deficiencia de niacina puede provenir de una ingesta dietética inadecuada de vitamina B3 (niacina) y/o triptófano, un aminoácido dietético a partir del cual se puede sintetizar también.

Otras deficiencias nutricionales -como la falta de vitamina B12 o de hierro- también pueden contribuir al desarrollo de una deficiencia de niacina.

Los síntomas más comunes afectan a la piel, el sistema digestivo y el sistema nervioso. No obstante, las manifestaciones del último estadio de una deficiencia grave de vitamina B3 se conocen como pelagra, e incluyen inflamación de la piel (dermatitis), vómitos, diarrea, dolores de cabeza, fatiga y pérdida de memoria. Para evitar llegar a esa instancia es necesario consumir productos lácteos, carne de aves, de pescado, la carne magra, las nueces y los huevos contienen vitamina B3. Del mismo modo, las legumbres también son fuente de este nutriente, aunque en menor medida que los anteriores. Vitamina B6

Ayuda al sistema inmunitario a producir anticuerpos necesarios para combatir enfermedades, al tiempo que favorece la función neurológica y la formación de glóbulos rojos. Asimismo, se trata de una sustancia que contribuye a descomponer las proteínas que ingresan al organismo.

La deficiencia puede ocasionar úlceras en la boca y la lengua, irritabilidad, confusión y depresión. Sin embargo, consumirla en exceso tampoco es adecuado, dado que puede provocar trastornos neurológicos y entumecimiento.

Para prevenir ambos extremos se aconseja consumir en cantidades balanceadas porotos, nueces, legumbres, huevos, carne, pescado, granos integrales, algunos panificados y cereales enriquecidos.Vitamina B8 (biotina)Tiene un rol importante en el metabolismo de hidratos, proteínas y ácidos grasos.

Pese a que su deficiencia es poco frecuente, los síntomas que indican que hay un déficit de biotina incluyen pérdida de cabello y erupciones rojas y escamosas alrededor de los ojos, nariz y boca. Otros síntomas que también podrían aparecer son depresión, apatía y hormigueo en los brazos y piernas.

Cabe aclarar que se encuentra en una gran cantidad de alimentos, como vísceras, huevos, lácteos, carne, pescado o legumbres.Vitamina B9 (ácido fólico)

Esta sustancia tiene un rol central en la formación de las células sanguíneas. Además, se configura como un nutriente imprescindible en la división y multiplicación de las células y en procesos de formación de ADN. De allí su importancia para las mujeres embarazadas, o que buscan un embarazo, dado que ayuda a prevenir una serie de malformaciones congénitas que, en muchos casos, son incompatibles con la vida. Un déficit de ácido fólico puede desencadenar en un tipo específico de anemia, que se conoce como anemia megaloblástica.

Las verduras de hoja verde son la principal fuente dietética -acelgas, repollo, espinaca, lechuga, rúcula, radicheta-, pero no son las únicas. Las legumbres en general también son fuente de esta vitamina, al igual que las semillas de girasol, de lino y de sésamo, y los cereales integrales. En algunos países, alimentos como la harina, en el caso de Argentina, están enriquecidos con este tipo de nutriente, dado que la media de la población no lo consume en cantidades adecuadas. Asimismo, en las mujeres embarazadas se recomienda que se tome como suplemento, para satisfacer la ingesta diaria aconsejada.Vitamina B12Es una sustancia clave para el metabolismo; al mismo tiempo ayuda a la formación de glóbulos rojos en la sangre y al funcionamiento del sistema nervioso central.

Las deficiencias ocurren cuando el cuerpo es incapaz de absorberla desde el tracto intestinal, un trastorno que se puede dar como consecuencia de la anemia perniciosa -disminución en los glóbulos rojos-. A su vez, los bajos niveles de B12 pueden causar anemia, entumecimiento u hormigueo en brazos y piernas, debilidad y pérdida del equilibrio.

Es una de las sustancias que las personas que no consumen productos derivados de animales -ya sean vegetarianos o veganos- deben monitorear con frecuencia y, en muchos casos, consumir como suplemento.

Los huevos, la carne de vaca y de aves, los mariscos, la leche y sus derivados, se encuentran entre las principales fuentes de vitamina B12.Vitamina C

El organismo la necesita para el crecimiento y reparación de los tejidos. La formación de una proteína utilizada para producir la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos, así como la recuperación de una herida y la formación de tejido cicatricial, son algunas de las funciones específicas de esta vitamina. Su carencia conduce al desarrollo de escorbuto, caracterizado principalmente por enfermedad ósea en niños en crecimiento, y hemorragias y defectos de la cicatrización en niños y adultos.

Una deficiencia de vitamina C también produce la supresión de la velocidad de síntesis de polipéptidos de colágeno, independientemente de un efecto en la hidroxilación de la prolina. Vitamina D

La principal función de la vitamina D es el mantenimiento de las concentraciones plasmáticas adecuadas de calcio y fósforo, que ayudan a mantener las funciones metabólicas, la mineralización ósea y la transmisión neuromuscular. Además, estimula la absorción intestinal del calcio, la reabsorción de calcio en los túbulos distales renales y favorece la mineralización del hueso.

La deficiencia de vitamina D causa raquitismo en niños en crecimiento y osteomalacia en adultos. Si bien es posible que ambas patologías aparezcan como consecuencia de una deficiencia de calcio y vitamina D en la dieta, se considera que la causa central es la exposición limitada a la luz solar. Vitamina E

Se puede definir como un antioxidante que protege el tejido corporal del daño causado por los radicales libres -sustancias que se generan en el organismo y resultan tóxicas. Es importante para la formación de glóbulos rojos y ayuda al cuerpo a utilizar la vitamina K.

No existe una enfermedad directamente relacionada con una deficiencia de Vitamina E y, de hecho, es difícil padecer déficit excepto que existan circunstancias especiales o mala absorción. Sin embargo, mantener niveles insuficientes de esta vitamina puede causar algunos trastornos con diversos niveles de gravedad. La fatiga, la anemia, el aumento de las plaquetas y los problemas hepáticos o cardíacos, son algunas de las consecuencias que se pueden desencadenar a partir de la deficiencia de vitamina E. Cabe aclarar, de todos modos, que se puede encontrar en el germen de trigo, maíz, nueces, semillas, aceitunas, espinacas, espárragos, aceites vegetales de maíz, girasol y soja.

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