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¿Estereotipo o realidad? Diferencias cerebrales entre estudiantes de ciencias exactas y sociales

¿Estereotipo o realidad? Diferencias cerebrales entre estudiantes de ciencias exactas y sociales

¿Estereotipo o realidad? Diferencias cerebrales entre estudiantes de ciencias exactas y sociales
Una investigación analizó las estructuras cerebrales de ambos grupos de estudiantes y comparó los resultados para dar respuesta a esta pregunta
Por iProfesional
13.09.2020 00.44hs Health & Tech

La mayoría de los estudiantes de ciencias exactas y de ciencias sociales ha escuchado chistes sobre las diferencias que hay entre las personas que se dedican a esos campos. ¿Quiénes son más inteligentes? ¿Es posible determinar que uno de los dos campos requiere un mayor nivel de inteligencia?

Sobre estas preguntas un grupo de investigadores comenzó a trabajar para hallar respuestas. Si bien se trata de estereotipos, como tantos otros que existen sobre las personas, los especialistas trataron de buscar si realmente hay diferencias a nivel cerebral o neurológico entre los estudiantes de las carreras relacionadas a lo social y de las carreras exactas.

¿Hay diferencias o no?

El estudio estuvo en manos de un investigador japonés dedicado a las neurociencias, Hikary Takeuchi, que trabajó junto a su equipo. Ellos publicaron hace unas semanas un interesante estudio sobre las diferencias estructurales entre quienes estudian ciencias, comparándolos con aquellos que estudian humanidades.

El trabajo del equipo apunta a que existen varias diferencias notables entre los cerebros de estudiantes de carreras universitarias científicas y los cerebros de estudiantes del ámbito de las humanidades y las letras.

Los resultados mostraron una diferencia sustancial que podría poner fin a esta rivalidad. Mientras que los estudiantes de ciencias exactas poseen mayor cantidad de materia gris en la corteza media prefrontal, los de humanidades reportaron una densidad mayor de la materia blanca que rodea el hipocampo derecho. Se podría decir, entonces, que unos tienen lo que a los otros les falta y viceversa.

Esta información se pudo obtener examinando un total de 491 participantes, a través de un escaneo cerebral. En la investigación se controlaron también diversas variables como la edad o el volumen del cerebro. Takeuchi explicó estos resultados enmarcándolos en la teoría clásica de Simon Baron-Cohen sobre la Sistematización de la Empatía.

Siguiendo este modelo, se ha sugerido que los sujetos que se sienten atraídos hacia sistemas impersonales son aquellos a los que tiende a gustar más el estudio de la ciencia. Por otro lado, aquellos que se sienten atraídos por las letras y las humanidades corresponden al tipo empático.

Los 491 participantes en la investigación fueron sometidos a exámenes neurofisiológicos y respondieron varios cuestionarios. Se examinaron sus funciones cognitivas, particularmente aquellas que se especulaba que estaban fuertemente vinculadas con el ámbito de estudio de cada uno, así como otras funciones cognitivas de control básico que se presumían poco relevantes para el ámbito de estudio.

Ambos grupos de estudiantes tendrían diferencias sustanciales a nivel cerebral
Ambos grupos de estudiantes tendrían diferencias sustanciales a nivel cerebral

De acuerdo con los datos facilitados, esta investigación supone la primera vez que se examinan las diferencias entre las estructuras cerebrales de los estudiantes según su campo de estudio. La hipótesis planteada de inicio, que sugería que efectivamente existían asimetrías, fue demostrada.

El tipo cerebral de los estudiantes de ciencias fue reportado de la siguiente manera: prefieren sistematizar los eventos, no es infrecuente observar alguna dificultad en el lenguaje, son menos empáticas y son menos hábiles a la hora de anticipar y prever los pensamientos y reacciones de los demás.

Los de letras tienen cerebros más enfocados a la empatía

En el otro bando, los estudiantes de letras y humanidades se relacionaron con un perfil de habilidades más vinculado a la empatía, esto es, fueron más capaces de identificarse con otros sujetos, comprenderlos y solidarizarse con ellos. Sin embargo, un buen número de estos estudiantes exhibieron dificultades en habilidades como el reconocimiento espacial.

El estudio analizó las diferencias entre estudiantes de letras y de ciencias exactas
El estudio analizó las diferencias entre estudiantes de letras y de ciencias exactas

La clave podría estar en el nivel de testosterona

En la investigación también se observaron factores como la presencia mayor o menor de testosterona fetal, y se concluyó que esta variable jugaba un papel importante en el desarrollo del hipocampo, marcando la diferencia entre ambos grupos de estudiantes.

No cabe duda de que esta investigación, pionera en el análisis de las diferencias cerebrales entre estudiantes, será el primero de muchos que intentarán explicar las diferencias en la estructura cerebral de cada profesión.

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