Por qué la vacuna de Oxford ya no sería tan confiable para la Argentina

Por qué la vacuna de Oxford ya no sería tan confiable para la Argentina
El laboratorio AstraZeneca y la Universidad de Oxford han desarrollado una vacuna contra el coronavirus, que una empresa argentina iba a producir
Por iProfesional
09.12.2020 19.11hs Health & Tech

La vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y el laboratorio AstraZeneca fue una de las primeras, luego de la rusa Sputnik V, de la que se conocieron avances científicos. 

En los últimos días la carrera por encontrar la vacuna y registrarla quedó atrás y apareció un nuevo objetivo. Se trata de la nueva fase que se relaciona con las vacunas y es la de aplicación. Esa etapa ya comenzó oficialmente en el Reino Unido y la primera persona en recibir la inmunización fue una mujer de 90 años. 

Precisamente es aquí donde la vacuna de Oxford y AstraZeneca cobra protagonismo, y más aún en la Argentina, ya que es un producto que se fabricará en el país y cuya producción se suponía abastecería a varias naciones latinoamericanas. 

Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta vacuna aún no cuenta con el aval de la Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense (Food and Drug Administration, FDA).

La vacunación ya comenzó en Gran Bretaña
La vacunación ya comenzó en Gran Bretaña

Según explicaron desde el sitio Nexofin, hay errores en la forma de comunicar de la empresa encargada de esta vacuna que no convencen a la FDA para brindarles su aprobación. De acuerdo a lo que se pudo saber hasta el momento, se trata de errores que podrían confundir a quienes reciben la información. 

Concretamente la FDA señaló que AstraZeneca omitió un detalle esencial. La compañía habría obviado mencionar que dos días antes había detenido silenciosamente sus estudios en todo el mundo, incluidas las investigaciones avanzadas que estaban realizando en Estados Unidos. ¿Por qué suspendieron los estudios? Porque un paciente voluntario se enfermó durante el estudio que se estaba llevando adelante en Gran Bretaña.

Desde la FDA aseguraron que habían hablado telefónicamente con la compañía para acercarse a un consenso en relación a la vacuna y su aprobación, pero que poco después se enteraron de la suspensión de los ensayos.

En ese sentido, el comisionado de la FDA, Dr. Stephen Hahn, se mostró sorprendido de que AstraZeneca obviara esa información tan relevante al momento de pedir la aprobación de un producto de estas características. 

Es importante tener en cuenta que el gobierno estadounidense había asegurado que le daría a AstraZeneca más de mil millones de dólares para financiar su desarrollo y la fabricación de su vacuna, como así también para abastecer a los Estados Unidos con 300 millones de dosis en caso de que la vacuna resultara eficaz. Es precisamente por este último motivo, sobre todo, que los expertos de la FDA esperaban que la empresa farmacéutica los mantuviera informados sobre ensayos, estudios y cualquier tipo de inconveniente que apareciera.

Desde Nexofin señalan que AstraZeneca ya ha atravesado varios problemas comunicacionales desde que comenzó a dedicarse a este campo. Allí están las miradas de los reguladores, pero también de la opinión pública, que espera que las vacunas que se desarrollen y lleguen a sus países sean confiables, eficaces y seguras. 

La vacuna de Oxford todavía no está aprobada por la FDA
La vacuna de Oxford todavía no está aprobada por la FDA

Todos estos motivos posicionan a la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford en una posición complicada. El futuro de este desarrollo es incierto, ya que habían dicho que esperaban aplicar su vacuna en octubre, pero en la actualidad todavía no han terminado de inscribir a las personas que participarán de su ensayo clínico en Estados Unidos. 

La vacuna de Oxford en Argentina

Meses atrás el presidente Alberto Fernández anunció que una empresa argentina había firmado un convenio con la farmacéutica AstraZeneca para fabricar su vacuna en el país. Según había explicado el mandatario, la companía sería mAbxience, que forma parte de Grupo Insud, del magnate Hugo Sigman. Cabe mencionar que mAbxience es una biotecnológica que trabaja desde hace algunos años en el diseño y desarrollo de biosimilares, algunos de los cuales ya se aplican a la población. 

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