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El mundo, en alerta por Erik y Nelly: no son personajes de una serie, sino las nuevas caras del coronavirus

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Las mutaciones que presenta el coronavirus podrían poner en peligro la efectividad de las vacunas que ya se han fabricado y aplicado
Por iProfesional
17.02.2021 18.33hs Health & Tech

Desde que se descubrieron las primeras mutaciones del coronavirus que causó la pandemia, los expertos comenzaron a preguntarse qué sucedería a partir de esta situación. El principal problema es que podrían poner en riesgo la efectividad de las vacunas, además de comenzar una nueva ola de enfermedad. Para los científicos, muchas de estas mutaciones podrían entrañar estos peligros, de modo que han comenzado a mirarlas de cerca. 

Los expertos en microbiología prefieren hablar de variantes genéticas del virus SARS-CoV-2 antes que de cepas, como explica Sputnik News. Las primeras miestran algunas diferencias en la secuencia del genoma del virus producto de las mutaciones, mientras que las segundas suponen cambios profundos en su naturaleza, como una mayor virulencia y transmisibilidad.

"El concepto de cepa se establece cuando los cambios genéticos son suficientes para justificar el cambio de comportamiento del virus; cuando las mutaciones hacen que sea más virulento o que sea capaz de infectar a especies distintas que antes no infectaba", señala el experto Víctor Jiménez Cid, quien es profesor de Microbiología en la Universidad Complutense de Madrid. A su vez, menciona que hay una "delgada línea" entre uno y otro concepto. "Si se demuestra que una variante del virus se transmite con mucha más intensidad y es capaz de infectar tejidos distintos a la original, la denominaremos cepa", agrega.

La mutación E484K podría poner en riesgo la efectividad de las vacunas
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La realidad es que ya se han detectado miles de mutaciones del virus, la mayoría de ellos sin efecto ninguno. En total, se calcula que las variantes del virus que ahora recorren el mundo acumulan ya unas 22 mutaciones respecto al virus de Wuhan y su primera identificación. 

Erik y Nelly: a qué hacen referencia estos nombres

Erik y Nelly parecen los nombres de una serie, pero hacen referencia a dos elementos importantes del virus. Se trata de los nombres coloquiales con los que la comunidad científica ha llamado a a dos códigos de aminoácidos de la proteína S -la que interacciona con el receptor celular ACE2, la puerta de entrada a la célula- de la espícula del virus que han sufrido una mutación. Una de ellas es E484K (Erik, detectada en las variantes sudafricana y brasileña) y la otra, N501Y (Nelly, presente en las anteriores y también en la británica).

"Estos cambios genéticos se traducen en un cambio en una posición de la proteína. La proteína tiene más de 1.200 aminoácidos, y algunos de ellos se sitúan en las zonas más expuestas, que pueden ser importantes para la estructura y función de esa espícula", explica el experto.

Estudiar las nuevas cepas de coronavirus es importante para prevenir nuevos casos
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En otras palabras, las mutaciones han comenzado a afectar a la superficie del virus, llamada espícula o corona, que el sistema inmunitario puede primero reconocer para luego activar una defensa contra él. Es por eso que se habla de que las nuevas variantes del SARS-CoV-2 afectan la transmisibilidad y la inmunogenicidad.

"Erik preocupa porque precisamente puede afectar al reconocimiento por anticuerpos. Es decir que puede ser la primera mutación que se genere por lo que llamamos deriva antigénica; cuando la gente empieza ya a tener inmunidad frente al virus, este muta para escapar a la capacidad de reconocimiento y neutralización por parte de los anticuerpos generados frente a la variante original", concluye. 

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