Se supo: estos son los 5 mitos que se derribaron a lo largo de la pandemia de coronavirus

Se supo: estos son los 5 mitos que se derribaron a lo largo de la pandemia de coronavirus
Cuando comenzó la pandemia se sabía muy poco sobre el coronavirus y, a medida que pasó el tiempo, la ciencia pudo averiguar más datos
Por iProfesional
04.03.2021 14.33hs Health & Tech

Cuando el coronavirus todavía era una extraña neumonía en una ciudad de la lejana China la población del mundo estaba poco preocupado por este nuevo virus. A medida que comenzó a expandirse por el mundo los Gobiernos empezaron a preocuparse y a tomar medidas para proteger a los habitantes de sus naciones. 

La salud cobró un rol muy significativo y las entidades dedicadas a su cuidado e investigación se posicionaron como referentes en relación al futuro y a las medidas que debían tomarse. 

Pasó más de un año desde que se detectó el primer caso en China y pasaron exatamente 366 días desde que se diagnosticó el primer caso en Argentina. El tiempo llegó con novedades que fueron develadas por la ciencia y por las investigaciones que se han hecho a lo largo de estos meses. Fue así que se derribaron muchos mitos que en los primeros meses del 2020 se habían tomado como verdades universales. 

5 mitos que se derribaron en un año de pandemia

1. Solo las personas con fiebre pueden tener coronavirus

La fiebre es uno de los síntomas del Covid-19. De hecho, todavía permanece entre los síntomas característicos de esta enfermedad cuando se lee información médica y publicada por entidades relacionadas a la salud

Sin embargo, no es el único síntoma ni tampoco el más característico. ¿Qué significa esto? Que una persona puede haber contraído el coronavirus, tener la enfermedad y que sus síntomas sean otros. 

A lo largo de este año hubo pacientes que tuvieron síntomas diversos, algunos más fuertes que otros, y que no tuvieron fiebre a lo largo de su cuadro. La pérdida del olfato y del gusto, el dolor de cabeza, el cansancio, la agitación, la tos seca y la conjuntivitis han cobrado mucha importancia al momento de diagnosticar el Covid-19.

2. El clima cálido va a reducir los casos de Covid-19

Esta suposición se hizo cuando los casos comenzaron a expandirse de manera muy rápida en Europa y otros países, donde el clima era frío porque se encontraban en los meses de invierno. Para hacer esta suposición se tomaba como referencia el comportamiento de otros virus respiratorios, como la influenza por ejemplo, que se manifiestan con mayor fuerza en el invierno y con mucha menor intensidad en verano. De allí deriva la importancia de la vacunación y la fuerza de las campañas de vacunación contra la gripe en los meses previos a la llegada del invierno. 

Sin embargo, el tiempo pasó, el coronavirus llegó a países que estaban en verano -como era el caso de Argentina y de todos los países del Ecuador hacia abajo- y se expandió con mucha rapidez. Asimismo, cuando Europa y América del Norte entraron en verano también siguió la ola de coronavirus, de hecho tuvieron su segunda ola y el en ningún momento pareció verse amedrentado por el clima cálido. 

El clima cálido no detiene la expansión de coronavirus
El clima cálido no detiene la expansión de coronavirus

Los estudios señalan actualmente que el coronavirus podría sobrevivir en climas más elevados de 25 grados. 

Es por eso que, independientemente del clima, las recomendaciones de los expertos todavía giran en torno a las medidas de protección: uso de barbijo, mantener la distancia, evitar reuniones multitudinarias, no tocarse la cara y lavarse las menos con cierta frecuencia. 

3. Los jóvenes están fuera de peligro, solo los adultos mayores tienen riesgo

Esta fue otra de las afirmaciones que se hizo al principio de la pandemia. Ya no solo se tomaba como referencia el comportamiento de otros virus respiratorios estacionales, sino también la estadística que llegaba desde China y luego desde Europa. 

Si bien es cierto que los adultos mayores son uno de los grupos que están más expuestos a enfermar más gravemente por coronavirus, no son los únicos. 

En este sentido, es importante tener en cuenta dos aspectos fundamentales en relación al mito que se derribó en este año. 

Por un lado, se debe considerar que también hay otros grupos de personas que tienen un riesgo elevado de desarrollar infecciones más severas, que incluso pongan en riesgo su vida. Quienes tengan un sistema inmunitario debilidado, las personas con enfermedades crónicas, quienes tengan patologías preexistentes, los diabéticos, obesos e hipertensos, entre otros, son algunos de los grupos que parecen tener mayor riesgo. De todos modos, los jóvenes sin enfermedades crónicas ni preexistentes también pueden sufrir cuadros severos, dado que esto depende, entre otros factores, de la carga viral. 

Por otro lado, aunque es cierto que los jóvenes tienen una menor probabilidad de desarrollar cuadros más severos, es esencial considerar que sí tienen capacidad de contagiar, tanto si son sintomáticos como si son asintomáticos. Esto es muy importante en relación al entorno: la mayoría de las personas está en contacto con otras, que pueden tener mayor riesgo por algún motivo y pueden enfermar de manera severa. Por eso es clave siempre mantenerse protegidos en todo sentido. 

4. Los suplementos vitamínicos ayudan a mantener elevadas las defensas

Muchas personas pensaron que la toma de suplementos vitamínicos podía ayudar a mejorar el sistema inmune y, así, a prevenir el contagio de coronavirus o de desarrollar una infección grave. 

Sin embargo, se ha demostrado que no existe evidencia científica para recomendar el consumo de estos productos y que incluso, en algunos casos, podría ser perjudicial para la salud

Así lo indica un artículo al respecto en el medio especializado Science alert, en el que se han analizado otros estudios elaborados hasta el momento sobre el tema y consultado a varios expertos en la materia.

Tomar suplementos no ayuda a prevenir el contagio de coronavirus
Tomar suplementos no ayuda a prevenir el contagio de coronavirus

5. El coronavirus se transmite por las superficies

Al principio de la pandemia se aconsejó a toda la población el lavado de los productos que llegaran desde afuera. La compra del supermercado o de los negocios de barrio eran quizá los ejemplos más claros, pero incluso había recomendaciones de lavar todos los productos que llegaran por envíos por correo. 

Sin embargo, actualmente muchos expertos sostienen que, si bien el coronavirus sobrevive en las superficies, debe haber una cantidad de virus muy elevada y la persona debe tocar el lugar y tocarse la cara al segundo para que se produzca el contagio. Esto no quita la importancia de lavarse las manos y de no tocarse la cara de manera constante, pero sí ayuda a que las personas se relajen y ya no empleen tanto tiempo en desinfectar los productos que llegan desde afuera.