Por qué es inevitable la segunda ola de coronavirus en Argentina y qué medidas tomó el Gobierno
La segunda ola de coronavirus es un tema cada vez más nombrado. A un año de que Argentina haya ingresado en el régimen de cuarentena obligatoria por la pandemia, el coronavirus todavía es un tema y la segunda ola parece estar cada vez más cerca.
El propio Alberto Fernández, en su último mensaje público, instó a "extremar" los cuidados contra el coronavirus, dado que "la pandemia no terminó". En relación a un un aumento en los casos, aseguró que si la sociedad cumple con las prevenciones sanitarias se logrará que el "impacto de la segunda ola sea lo menos dañino posible".
"Necesitamos mucha prevención y mucha responsabilidad individual y colectiva. La pandemia no terminó. Debemos extremar los recaudos para que el Covid 19 no nos vuelva a aislar", mencionó el primer mandatario.
Sobre la segunda ola de Covid-19, uno de los miembros del Comité de Expertos que asesora al Presidente aseguró que "no hay ninguna razón para pensar que el modelo de lo que comenzó como segunda ola en Europa a partir de la finalización del verano europeo y que hoy se sostiene en algunos países como Francia e Italia no pase en Argentina".
Tommás Orduna, infectólogo del Hospital Muñiz, advirtió el diálogo con El destape Radio acerca de la importancia de continuar con las medidas de cuidado y prevención, ya que "la situación se podría complicar en mayo y junio". "Para poder seguir sosteniendo una vida lo más normal posible, tenemos que seguir sosteniendo una distancia de dos metros, utilizar barbijo y no reunirnos en espacios cerrados, con la higienización de manos", afirmó.
En relación a la vacunación, Orduna explicó que esa situación "puede cambiar cualitativamente lo que pasa con los pacientes, pero la pandemia continúa".
Qué hizo el Gobierno ante una inminente segunda ola de Covid-19
Antes de la llegada de una segunda ola, el Gobierno compró medicamentos para el tratamiento de los casos graves de coronavirus que lleguen a terapia intensiva, para lo cual destinó 145 millones de pesos.
Tras la cadena nacional del presidente Alberto Fernández para advertir sobre la posibilidad de que vuelvan a incrementar los contagios de Covid-19 y en medio de la escasez de vacunas, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, aprobó una contratación que benefició a tres reconocidas firmas: Laboratorios Richmond, Laboratorios Fabra e Investi Farma.
El objetivo de la licitación fue adquirir un total de 516.625 unidades de "medicamentos considerados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como esenciales para el manejo de los cuadros clínicos más frecuentemente observados en pacientes hospitalizados en Unidades de Terapia Intensiva por infección con Covid-19 y cuadros asociados, dirigidos a abordar el manejo de la sedación, analgesia, delirio y relajación muscular", informó NA.
Entre las drogas compradas se encuentran atracurio besilato, fentanilo citrato, midazolam y bromuro de pancuronio, que son miorrelajantes, anestésicos generales, hipnóticos y bloqueantes neuromusculares.
Todos los medicamentos adquiridos son soluciones inyectables y se consideran "imprescindibles para el abordaje de la infección por Covid-19, dirigidas al manejo de la sedación, analgesia y relajación muscular en un contexto de cuidados críticos en Unidades de Terapia Intensiva para pacientes con asistencia respiratoria mecánica". En tanto, el proceso licitatorio no logró ofertas para la compra de propofol, un anestésico general, por lo que ese renglón fue declarado desiertos.
El Gobierno subrayó que apunta a "prevenir el desabastecimiento" de este tipo de drogas, que se utilizan para tratar pacientes que padecen formas graves de coronavirus y que son derivados a Unidades de Terapia Intensiva por la baja saturación de oxígeno. La compra de los medicamentos fue aprobada mediante la Resolución 854/2021, publicada en el Boletín Oficial y que lleva la firma de Carla Vizzotti.
Quiénes tienen mayor riesgo de volver a contagiarse
Los especialistas asesores del Gobierno nacional advirtieron que no hay ninguna razón para pensar que no ocurra en la Argentina una segunda ola de coronavirus como sucedió en Europa.
En este contexto, si bien es poco probable que la mayor parte de las personas vuelva a contagiarse de esta infección durante al menos seis meses, los ancianos son más propensos a infectarse.
Según resultados basados en pruebas hechas en Dinamarca, los menores de 65 años que habían tenido el Covid-19 estaban protegidos aproximadamente en un 80%. Sin embargo, los mayores de 65 tenían un 47% de probabilidades de volver a contagiarse.
Los datos sugieren que aquellos que han tenido coronavirus deben ser vacunados, explican los autores del informe. No se puede confiar en la protección natural, sobre todo en el caso de los mayores de 65.
El análisis de los científicos daneses se centró en la cepa original del coronavirus. "Nuestros hallazgos dejan claro lo importante que es implementar políticas para proteger a las personas mayores durante la pandemia", señala en un comunicado el investigador principal del Statens Serum Institut en Copenhague, Steen Ethelberg, citado por EurekAlert.
Y añade: "Nuestros resultados también podrían dar forma a las políticas enfocadas en estrategias de vacunación más amplias y en relajar el confinamiento".