Fin de la moratoria previsional: el escenario para quienes no llegan a los 30 años de aportes
El debate sobre la reforma previsional volvió a ganar centralidad en las últimas semanas, aunque uno de los momentos clave de la discusión se produjo a comienzos de año. El 23 de marzo de 2025 llegó a su fin la moratoria previsional, el mecanismo que permitió a miles de jubilados acceder a la jubilación sin completar los 30 años de aportes requeridos. La decisión del Gobierno nacional de no prorrogarla se inscribe en el marco de los cambios que se analizan para el sistema previsional.
La medida, establecida por la Ley 27.705 desde marzo de 2023, fue una herramienta clave para regularizar aportes faltantes y facilitar el acceso a la jubilación a miles de argentinos que no habían podido completar sus años de contribución debido a empleos informales o trayectorias laborales discontinuas.
Con la finalización de este mecanismo, quienes no cumplan con los 30 años de aportes exigidos por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) ya no podrán acceder a una jubilación ordinaria como ocurría antes.
El Ejecutivo, encabezado por Javier Milei, había confirmado que no habrá un reemplazo directo del régimen de pago de deuda previsional ni se abrirán nuevos planes de cuotas ni moratorias para regularizar aportes.
¿Qué opciones quedan para quienes no completaron los aportes?
Frente al vencimiento de la moratoria, las personas que ya estén en edad jubilatoria, pero no hayan alcanzado los 30 años de contribuciones, se enfrentan a un escenario más restringido:
- 1. Seguir trabajando y aportar:
La primera opción para quienes aún no alcanzan el mínimo legal de aportes sigue siendo seguir trabajando en el sistema formal hasta completar los años faltantes. Sin embargo, para muchos adultos mayores esto puede ser poco realista debido a la edad o condiciones de salud y laborales.
- 2. Pagar años faltantes al contado:
Otra alternativa para quienes aún no completaron los años de aportes es comprar los períodos faltantes pagando el total al contado (generando un Volante Electrónico de Pago —VEP— con ANSES). Esto se hace mediante la Unidad de Cancelación de Aportes Previsionales (UCAP), cuyo valor se actualiza periódicamente conforme a las bases imponibles del sistema.
Con los valores vigentes a fines de 2025 —alrededor de $32.500–$33.300 por mes de aporte regularizado— comprar varios años de aportes implica desembolsos elevados que están fuera del alcance de la mayoría de los trabajadores.
Por ejemplo, regularizar cinco años completos de aportes (60 meses) puede demandar más de $1.950.000–$2.000.000, y comprar diez años de aportes podría implicar pagar del orden de $3.900.000 o más, dependiendo de la actualización de la UCAP.
- 3. Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM):
La alternativa principal para quienes no cumplan con la cantidad de aportes requeridos es la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Este beneficio no es contributivo y está dirigido a personas en situación de vulnerabilidad económica que hayan alcanzado la edad mínima de 65 años.
La PUAM equivale aproximadamente al 80% de la jubilación mínima, aunque no otorga derechos complementarios como la pensión por viudez o mejoras por aportes adicionales y está sujeta a requisitos socioeconómicos.
¿Cuánto cobra un jubilado con 30 años de aportes en enero de 2026?
Con el aumento del haber mínimo de enero y la suma de un bono extraordinario de $70.000, los jubilados que cobran la mínima percibirán $419.303,33 en enero de 2026.
Este refuerzo también se extiende a prestaciones de menor monto, como la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y las pensiones no contributivas, con el objetivo de reforzar los ingresos de los sectores más vulnerables del sistema previsional.
Con el aumento del 2,47%, los montos base de las principales prestaciones quedarán de la siguiente manera:
- PUAM: $279.443,60
- Pensiones no contributivas por invalidez o vejez: $244.523,04.
- Pensión para madres de siete hijos: $349.303,33.
En caso de confirmarse el pago del bono extraordinario, estos valores se elevarían a $349.443,60 para la PUAM y $314.523,04 para las pensiones no contributivas.