Moratoria previsional 2026: qué podría pasar con quienes no completan aportes
El 23 de marzo de 2025, el Poder Ejecutivo le puso punto final a la moratoria previsional que coordinaba la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Este mecanismo permitió a miles de jubilados acceder a la jubilación sin completar los 30 años de aportes requeridos. La decisión del Gobierno nacional de no prorrogarla se inscribe en el marco de los cambios que se analizan para la próxima reforma dell sistema previsional.
La moratoria previsional ANSES fue una herramienta clave para regularizar aportes faltantes y facilitar el acceso a la jubilación a miles de argentinos que pudieron completar sus años de contribución debido a empleos informales o trayectorias laborales discontinuas.
La expansión del sistema previsional mediante moratorias generó un significativo impacto fiscal. En 2017, el gasto previsional alcanzó el 9,5% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra considerablemente superior al rango del 4-6% que correspondería según la estructura demográfica argentina. Al no ser financiable, se recurrió a modificar la fórmula de movilidad jubilatoria en tres ocasiones (2017, 2019, 2024). Estas modificaciones permitieron que la alta inflación licuara el valor real de las jubilaciones, acumulando una pérdida del 40% entre 2017 y 2024.
Con la finalización de este mecanismo, quienes no cumplan con los 30 años de aportes exigidos por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) ya no podrán acceder a una jubilación ordinaria como ocurría antes.
Desde el Poder Ejecutivo, confirmaron que no habrá un reemplazo directo del régimen de pago de deuda previsional ni se abrirán nuevos planes de cuotas ni moratorias para regularizar aportes.
Fin de la moratoria previsional ANSES: ¿qué opciones quedan para quienes no completaron los aportes?
Frente al fin de la moratoria previsional ANSES, las personas que ya estén en edad jubilatoria, pero no hayan alcanzado los 30 años de contribuciones, se enfrentan a un escenario de menos opciones:
1. Seguir trabajando y aportar:
La primera opción para quienes aún no alcanzan el mínimo legal de aportes sigue siendo seguir trabajando en el sistema formal hasta completar los años faltantes. Sin embargo, para muchos adultos mayores esto puede ser poco realista debido a la edad o condiciones de salud y laborales.
2. Pagar años faltantes al contado:
Otra alternativa para quienes aún no completaron los años de aportes es comprar los períodos faltantes pagando el total al contado. Esto se hace mediante la Unidad de Cancelación de Aportes Previsionales (UCAP), cuyo valor se actualiza periódicamente conforme a las bases imponibles del sistema.
Con los valores vigentes a fines de 2025 —alrededor de $32.500–$33.300 por mes de aporte regularizado— comprar varios años de aportes implica desembolsos elevados que están fuera del alcance de la mayoría de los trabajadores.
Por ejemplo, regularizar cinco años completos de aportes (60 meses) puede demandar más de $1.950.000–$2.000.000, y comprar diez años de aportes podría implicar pagar del orden de $3.900.000 o más, dependiendo de la actualización de la UCAP.
3. Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM):
La alternativa principal para quienes no cumplan con la cantidad de aportes requeridos es la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Este beneficio no es contributivo y está dirigido a personas en situación de vulnerabilidad económica que hayan alcanzado la edad mínima de 65 años.
La PUAM equivale aproximadamente al 80% de la jubilación mínima, aunque no otorga derechos complementarios como la pensión por viudez o mejoras por aportes adicionales y está sujeta a requisitos socioeconómicos.