Aumentan las expensas en CABA desde febrero: los detalles
El bolsillo de los propietarios e inquilinos porteños enfrentará un nuevo desafío en el corto plazo. Tras un cierre de año marcado por una leve desaceleración en el ritmo de los incrementos, el segundo mes de 2026 llegará con ajustes significativos en los gastos centrales de los edificios. Esta suba responde a una combinación de factores que incluyen actualizaciones salariales y el pago de sumas extraordinarias al personal de maestranza.
La situación genera una creciente alarma en la Ciudad de Buenos Aires, donde los niveles de morosidad ya muestran señales de alerta. Según los últimos relevamientos del sector, el cumplimiento en el pago de las expensas mermó, lo que deriva en complicaciones directas para el mantenimiento edilicio y el pago de servicios básicos en las torres y edificios de propiedad horizontal.
Por qué aumentan las expensas en febrero
El factor determinante para este incremento es el nuevo acuerdo alcanzado por el gremio de encargados de edificios (SUTERH). Se confirmó el pago de un bono remunerativo de $120.000 para los encargados, el cual se abonará de manera íntegra e impactará directamente en las liquidaciones que los consorcistas recibirán en febrero. A este monto fijo se le suma un incremento salarial del 2%, lo que eleva el piso de los costos operativos fijos de cada inmueble.
Cabe destacar que, al tratarse de una suma remunerativa, el bono también genera una carga adicional en concepto de aportes y contribuciones patronales, lo que incrementa el gasto total para el consorcio más allá del monto neto percibido por el encargado. Los especialistas advierten que este ítem es uno de los más sensibles, dado que los salarios y cargas sociales suelen representar alrededor del 30% del valor total de las expensas ordinarias.
El impacto final en el bolsillo de los vecinos no será uniforme. La suba dependerá de variables específicas de cada edificio: la cantidad de unidades funcionales entre las cuales se prorratea el gasto, si cuentan con personal con o sin vivienda, la acumulación de horas extras y la presencia de personal suplente para cubrir francos o feriados. En aquellos edificios con pocos departamentos y gran cantidad de personal, el golpe financiero será considerablemente mayor.
Deudas de expensas: el número que asusta en los consorcios
El escenario actual preocupa a los administradores y referentes del sector, como el abogado especializado Alberto Awad, quien señaló que las expensas se están volviendo "impagables" para un sector de la población. Las estadísticas reflejan una realidad cruda: actualmente, 17 de cada 100 departamentos en CABA registran deudas, una tendencia que se consolidó durante el último año y que amenaza con profundizarse ante estos nuevos incrementos.
Esta falta de pago genera un círculo vicioso: ante la falta de fondos, los consorcios comienzan a postergar tareas de mantenimiento preventivo, reparaciones de ascensores o mejoras en la seguridad, lo que termina depreciando el valor de las propiedades. En paralelo, los juicios por deudas de expensas mostraron un crecimiento exponencial, convirtiéndose en una de las principales causas de litigiosidad en el ámbito inmobiliario porteño. Ante este panorama, algunos sectores proponen rediscutir los convenios colectivos para permitir que cada edificio pueda negociar condiciones según sus posibilidades financieras reales.