Pensiones: qué beneficios podrían modificarse en el nuevo esquema previsional
El nuevo esquema previsional argentino busca transformar el sistema hacia un modelo universal y contributivo proporcional, enfocado en eliminar los 30 años de aportes obligatorios, limitar pensiones por viudez en jóvenes, y unificar beneficios bajo la PUAM. Puntualmente, el proyecto de reforma previsional propone un cálculo basado en toda la historia laboral, no solo los últimos años.
Los beneficios que podrían modificarse con la reforma previsional son:
Jubilación por Vejez: Se eliminaría el requisito excluyente de 30 años de aportes, reemplazándolo por una prestación universal (similar a la PUAM) combinada con una "prestación proporcional" basada en la historia laboral real.
Pensiones por Viudez: Se busca eliminar el carácter vitalicio de la pensión para cónyuges jóvenes, imponiendo límites temporales (por ejemplo, 2 años para menores de 30 años).
Compatibilidad de Beneficios: Se restringiría la acumulación de pensiones, permitiendo cobrar una sola prestación básica en caso de que el beneficiario ya tenga su propia jubilación.
Regímenes Especiales y Cajas Profesionales: El proyecto considera eliminar regímenes de privilegio y cerrar cajas profesionales para unificar el sistema.
Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): Se establecería como el piso de protección social base para todas las personas en edad jubilatoria, sin necesidad de moratorias.
Reforma previsional: cuál será la nueva edad de retiro para los jubilados
La propuesta de reforma previsional incluye dos cambios graduales respecto a la edad mínima de retiro:
El sistema actual ofrece un beneficio a quienes cumplen dos requisitos y está estructurado en base a tres prestaciones. Los requisitos son de edad (60 años para las mujeres y 65 años para los varones) y años con aportes (30 años).
La propuesta de reforma incluye dos cambios relevantes respecto de la edad de retiro. En primer lugar, se plantea un aumento gradual de la edad mínima de retiro de las mujeres, desde los actuales 60 años, hasta el requisito vigente para los varones, de 65 años. Esta equiparación se implementaría en forma progresiva, elevando en 6 meses por año la edad mínima, a lo largo de un período de 10 años.
En segundo lugar, la propuesta de reforma consiste en eliminar el requisito mínimo de 30 años, definiendo el valor de la Prestación Básica como el valor actual de la PUAM y estableciendo una nueva prestación proporcional, que se calcula en base a la historia completa de aportes realizados (sean estos como trabajadores en relación de dependencia, monotributistas, autónomos o participen en algún tipo de esquema de aportes tarifados) y en base a un cálculo actuarial. Al eliminar el requisito de 30 años de aportes, el acceso al sistema pasaría a ser universal, así como también se eliminaría el haber mínimo, ya que la nueva Prestación Básica actuaría como valor mínimo.
Finalmente, al establecerse una regla de cálculo actuarial para la prestación proporcional, el haber incrementa si las personas optan por postergar su retiro, ya que el monto se calcula en función de la expectativa de vida restante al momento de jubilarse. Como resultado, esto introduce un incentivo directo para prolongar la vida laboral en aquellos casos en que sea posible y deseado, sin afectar el derecho a acceder al beneficio una vez alcanzada la edad mínima establecida.