Reforma tributaria: por qué la guerra complica la baja de impuestos que prometió Milei
Los expertos se preguntan si podrá avanzar la reforma tributaria prometida por el presidente Javier Milei para bajar impuestos en el marco de la guerra en el Golfo Pérsico, para lo que analizan el impacto en las exportaciones, el mercado interno y la recaudación.
Qué impacta en la baja de impuestos de Milei
"Es muy prematuro conjeturar, pero está claro que habrá una fuerte alza del precio del petróleo y eso influirá en los costos de los insumos, fletes, logística y también en precio de los combustibles locales", indica Guillermo Pérez, de GNP Group.
"Ello podría significar un reacomodamiento del precio de los productos industrializados (alza) en Argentina, así como de las importaciones de productos terminados", agrega.
"Si a este panorama se suma la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, pensar que este combo influirá en una menor actividad económica, es lógico", enfatiza.
"Si esto fuera así, la recaudación tributaria podría seguir deteriorándose en términos reales", advierte.
"Una reforma tributaria que apunte a bajar impuestos podría demorarse con esta baja de la recaudación hasta que se estabilice el panorama de conflicto geopolítico global actual", afirma.
¿Todo es petróleo o hay otros marcadores?
"Si el conflicto se prolongara en los próximos meses, para la Argentina el efecto probablemente no pase solo por un eventual aumento del petróleo, sino por algo más amplio: más inflación internacional, menos margen para que bajen las tasas en Estados Unidos y, con eso, menos apetito por los mercados emergentes", explica Diego Fraga, de Expansion Group.
"En ese contexto, si se demoran inversiones y la reactivación local sigue sin afirmarse, al Gobierno se le achica el margen político y fiscal para avanzar con una baja relevante de impuestos", sostiene.
"En exportaciones, puede haber algún alivio en energía y ciertos commodities, pero difícilmente eso alcance para compensar un escenario financiero más cerrado y una economía global más fría", alerta.
"La reforma tributaria no necesariamente se frena, pero sí puede volverse más gradual, más selectiva y mucho más condicionada por la necesidad de sostener el equilibrio fiscal", señala.
Cómo juegan plano fiscal y reforma
"El panorama es incierto. Milei viene insistiendo en bajar impuestos y reformar el sistema en 2026, pero al mismo tiempo su ancla central sigue siendo el equilibrio/superávit fiscal", remarca el tributarista Gustavo Policella.
"Para empresas consumidoras de energía, el efecto "guerra" será negativo y, si cae el nivel de actividad o la rentabilidad, el Estado puede terminar recaudando menos por IVA, Ganancias, débitos y créditos e impuestos provinciales", apunta.
Pero algunos exportadores sí se benefician. Si el precio internacional sube y el volumen exportado se sostiene, mejora el ingreso de divisas y potencialmente también la base imponible de Ganancias, IVA asociado y tributos aduaneros", contrapone.
"Si este escenario externo se prolonga, la reforma tributaria no desaparece, pero sí puede volverse más cautelosa: menos baja masiva de impuestos y más cambios graduales, selectivos y atados a que se sostenga el equilibrio fiscal", considera Fraga.
¿Impuestos distorsivos sí, Ganancias no?
"Ya aumenta el valor ya del petróleo y también se verá en los commodities. Eso va a implicar un aumento de la recaudación en los siguientes impuestos, asegura el tributarista Hernán D’Agostino:
- Vía retenciones de exportaciones.
- Con el aumento de precio local, la recaudación nominal de IVA.
- Impuesto las Ganancias para las actividades que venden estos commodities.
"De producirse esto, la reforma tributaria puede avanzar mediante la rebaja de otros impuestos distorsivos y dejando sin tocar el Impuesto a las Ganancias", sostiene.
"Aunque la idea del Gobierno sea bajar la tasa de Ganancias, no hay muchas posibilidades de que vaya a suceder por ahora", señala.
Qué pasa con el impuesto a los combustibles
"Respecto del impuesto a los combustibles: el Gobierno ya viene administrando en cuotas la actualización impositiva a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono para evitar un traslado pleno al surtidor", recuerda Fraga.
"Pero si el conflicto persiste, la presión va a venir por dos lados al mismo tiempo: por el precio internacional del crudo y por la recomposición impositiva pendiente", asegura.
"Este gran problema mundial genera un aumento muy importante del petróleo y gas. Esto generaría ingresos adicionales de u$s5.000 millones. También subirán muchos los fertilizantes, lo que llevará para arriba los precios de las exportaciones agropecuarias. El Estado se lleva una tajada de esto y compensará la baja de recaudación por actividad interna", opina Daniel González, especialista de impuestos de IDEA.
Sin embargo, el experto afirma que "pensar en la reforma profunda del sistema tributario hoy es hacer magia".