Desde el Banco Galicia explican el negocio para bancos y clientes con los Fondos de Asistencia Laboral
Un ejecutivo clave del Banco Galicia explica el negocio de los bancos con los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), así como las ventajas financieras e impositivas para las empresas clientes y la operatoria que tendrá este esquema en la práctica.
En un evento organizado por el Estudio Marval, el CEO de Asset Management de Banco Galicia, Ezequiel Rosales, y los socios de la consultora Guillermo Osorio y Sergio Tálamo expusieron cómo impactarán en el mercado los FAL, creados como un seguro para el pago de indemnizaciones.
Cuál será el negocio de los FAL para los bancos
De acuerdo con los expositores, el negocio de los FAL presenta beneficios específicos tanto para los bancos que armen los Fondos Comunes de Inversión (FCI) Abiertos previstos como vehículos de este esquema, como para las empresas y sus empleados:
El negocio para los bancos, que suelen actuar como "sociedades depositarias" de los FCI, el beneficio se centra en la gestión de la infraestructura y el fortalecimiento de la relación con el cliente. Rosales puntualiza las siguientes ventajas del esquema:
Comisiones y volumen: se establece un tope máximo del 1% para las comisiones que pueden cobrar los bancos y otros entes que armen los FAL. Además, se espera que el periodo de capitalización de al menos 6 meses permita a estos fondos alcanzar un "volumen significativo y relevante".
Existe la visión de que este plazo debería ser mayor para permitir que el fondo gane un volumen significativo y pueda afrontar las necesidades de las empresas sin inconvenientes, afirma Rosales.
Las sociedades depositarias (muchas veces bancos, como el caso del Galicia) son las encargadas de la custodia, la liquidación de operaciones y la conexión con ARCA para recibir suscripciones.
Distribución y fidelización: el banco es quien mantiene la relación directa con la empresa cliente y realiza la distribución de los fondos, lo que le permite manejar la información tanto del empleador como de sus empleados.
Cuáles son las ventajas para las empresas clientes
Para las empresas que aportan, el negocio no es solo operativo, sino principalmente financiero e impositivo:
- La rentabilidad generada por estos fondos no está gravada por el Impuesto a las Ganancias. Además, gozan de exenciones en el IVA, indica Rosales.
- Todos los aportes adicionales que el empleador decida realizar por encima de lo obligatorio pueden ser deducidos de Ganancias, lo que genera un incentivo para aportar más capital al fondo, agrega.
Al respecto, Tálamo advierte que está pendiente de reglamentación la posibilidad de que solo se exija a las empresas constituir el FAL hasta un tope y que todo lo demás sea considerado optativo y pueda generar una renta distribuible.
Segregación patrimonial: los fondos se retiran del patrimonio del empleador, funcionando como una "reserva inembargable". Esto significa que las cuotapartes tienen un destino específico y no se computan como un activo corriente más en el balance de la empresa.
El esquema permite que, ante una desvinculación, el fondo pague directamente al empleado tras la presentación de una declaración jurada, simplificando la carga administrativa para la empresa en ese momento.
En tanto, para el empleado, el beneficio es que se asegura cobrar la indemnización en una quiebra de la empresa, al menos hasta donde cubra el FAL.
Cómo será la operatoria de los FAL para el cliente
El banco apunta a todo el universo de empresas, incluyendo clientes actuales (tengan o no el pago de haberes en la entidad) y empresas que hoy no son clientes, pero estén interesadas en el producto, explica Rosales.
En conversaciones con CNV, surge que se crearían "fondos multiempresa" apuntando a las pymes que no están en condiciones de tener su propio FAL, sostiene
La propuesta de valor se centra en una solución digital y simple, permitiendo que las empresas puedan gestionar el producto de forma autogestiva a través de las plataformas digitales que ya utilizan, comenta.
El fondo busca sumarse a la propuesta integral del banco y está diseñado para ser escalable, dependiendo de cómo se defina la reglamentación final, asegura.
El objetivo principal es resguardar el capital y acompañar la evolución de la inflación para generar rentabilidad, afirma.
En el día a día, el empleador cliente realiza aportes periódicos a estos vehículos que viabilizan los fondos FAL. En tanto, cuando pretende pagar una indemnización, solicita el pago al empleado, y el banco tiene un plazo máximo de 5 días hábiles para la remisión de los fondos, concreta Tálamo.
Cómo será la portabilidad del fondo
La portabilidad del FAL representa una oportunidad de captación de clientes para los bancos, ya que las empresas pueden elegir y cambiar de fondo si deciden migrar su operativa diaria a otro banco. Sobre este aspecto de los fondos, Rosales precisa:
Derecho a cambio: las empresas tendrán la alternativa de cambiar de fondo, por ejemplo, si deciden cambiar de entidad financiera para su operatoria diaria.
Restricciones operativas: para garantizar la trazabilidad y evitar dificultades operativas, se establecerá un tiempo de permanencia mínima en el fondo antes de poder migrar.
Mecanismos de migración: se evalúan dos formas para el traspaso: mediante el rescate en pesos para suscribir el nuevo fondo o mediante la migración directa de los activos.
Cómo será la integración
Rosales señala que hasta ahora solo hay algunas pistas sobre cómo se integrarán los Fondos Fiduciarios y FCI en que se constituirán los FAL, pero la mayor parte son incógnitas:
Activos locales: se anticipa que los fondos estarán compuestos por activos del mercado local, con posibles limitaciones para invertir en activos externos.
Moneda: aún no hay certezas definitivas sobre los límites de inversión en cuanto a moneda o niveles de riesgo.
Estos aspectos están siendo trabajado por la CNV en comunicación con la cámara de fondos y actores del mercado.
A diferencia de los FCI tradicionales, aquí el suscriptor y el rescatista no son la misma persona. Las suscripciones las realiza la empresa (vía ARCA), pero el pago del rescate va directamente al empleado, manifiesta.
Quién será responsable por el cálculo de la indemnización
Un desafío operativo significativo que señala Tálamo gira sobre la responsabilidad del cálculo de la indemnización: la ley indica que ni el fiduciario del Fideicomiso ni la sociedad gerente del FCI serán responsables respecto del cálculo de la indemnización.
A pesar de esto, se establece que los administradores deberán contar con la documentación necesaria para cotejar que el cálculo de la indemnización sea correcto antes de liberar los fondos, subraya Tálamo.
Esto crea una "zona gris" que preocupa a los agentes, ya que los detalles sobre cómo se implementará este punto dependen aún de la reglamentación futura, advierte.
Aunque el camino estratégico para la creación de un mercado de los fondos FAL está definido, aún se está a la espera de las resoluciones escritas y la confirmación del procedimiento integral definitivo, concluye Rosales.