Hasta 120 cuotas y tasas más bajas: el nuevo plan de ARCA para empresas con deudas en concurso
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) oficializó un nuevo plan de pagos especialmente diseñado para empresas en concurso preventivo o quiebra. La medida apunta a dar previsibilidad financiera a contribuyentes en crisis sin resignar el cobro de deudas fiscales.
El esquema de facilidades fue instrumentado mediante la Resolución General 5873/2026, publicada el viernes en el Boletín Oficial. Reemplaza la antigua RG 3587 por un régimen con condiciones más flexibles.
El objetivo del organismo es facilitar la recomposición financiera de empresas concursadas, manteniendo herramientas efectivas para recuperar créditos impositivos y aduaneros.
El nuevo marco legal amplía el universo de deudas que pueden regularizarse. También extiende los plazos de financiación y reduce el costo de las cuotas.
Cuántas cuotas ofrece el plan de ARCA y a qué tasa
El beneficio más destacado del régimen es la extensión de plazos. Las deudas impositivas y aduaneras podrán financiarse en hasta 120 cuotas, duplicando lo que ofrecía la normativa anterior.
Para los aportes personales, retenciones y percepciones, el tope se fija en 60 cuotas. Esta distinción busca proteger fondos que pertenecen a terceros, como empleados o proveedores.
El otro alivio importante viene por el lado del costo financiero. La tasa de interés será equivalente al 50% de la tasa resarcitoria vigente al momento de consolidar cada plan.
Esa reducción representa un ahorro directo para empresas que ya vienen golpeadas económicamente. La tasa resarcitoria hoy ronda el 4% mensual, lo que dejaría la financiación cerca del 2% mensual.
Además, por primera vez se incorporan al régimen las deudas por verificaciones tardías, que hasta ahora quedaban excluidas de este tipo de facilidades y que podrán regularizarse en hasta 60 cuotas.
Quiénes pueden adherir al régimen de ARCA
El alcance del plan es amplio. No se limita solo a los deudores principales: también incluye a responsables solidarios y a terceros que hayan comprado el patrimonio de empresas quebradas, siempre que cumplan condiciones específicas.
Esta extensión permite que directores, socios o adquirentes de activos puedan regularizar obligaciones heredadas. Es una novedad relevante para operaciones de reestructuración empresarial.
Para poder adherir, las empresas deben cumplir requisitos formales básicos. Tienen que tener activo el Domicilio Fiscal Electrónico y estar al día con la presentación de declaraciones juradas.
También deben contar con una CBU declarada en Arca para el débito automático de las cuotas. Sin ese dato, el trámite queda trabado desde el inicio.
Hay una condición extra para compañías grandes. Si el plan de pagos supera los $500 millones, la empresa deberá comprometerse formalmente a no repartir dividendos ni utilidades mientras dure el acuerdo con Arca.
Esa cláusula apunta a evitar que fondos que podrían destinarse al pago de deudas fiscales terminen en manos de accionistas. Es una salvaguarda habitual en regímenes de este tipo.
Qué deudas pueden incluirse en el plan de ARCA
El régimen cubre una amplia gama de obligaciones fiscales. Entran deudas impositivas, aduaneras y de los recursos de la seguridad social.
También pueden regularizarse obligaciones en discusión judicial. Para eso, los contribuyentes deben allanarse o desistir de juicios en curso vinculados a esas deudas, trámite que se formaliza con el formulario 408/PD.
Las verificaciones tardías, que son aquellas que se presentan fuera de término en el concurso, quedan incluidas en el nuevo esquema. Hasta ahora no tenían ese tratamiento preferencial.
La norma no especifica exclusiones explícitas, pero por definición quedan afuera las deudas ya firmes que no estén en proceso de verificación concursal o quiebra.
Cuándo entra en vigencia y cómo migrar
El nuevo régimen entra en vigencia el 15 de julio de 2026, pero quienes ya tengan una solicitud iniciada bajo la normativa anterior podrán migrar a este nuevo esquema para aprovechar las condiciones más convenientes.
Esa posibilidad de migración protege a contribuyentes que iniciaron trámites hace meses. Evita que queden atrapados en un régimen menos favorable por cuestiones de timing.
La adhesión se gestiona completamente online, a través del sitio de Arca. Los contribuyentes deberán cargar documentación respaldatoria y esperar la conformidad del organismo.
Una vez aprobado el plan, las cuotas se debitan automáticamente cada mes de la cuenta bancaria declarada. Si falla un débito, el plan puede caer y las deudas vuelven a estar vigentes sin beneficios.
Con esta actualización, Arca busca ordenar los criterios que usan sus áreas jurídicas para evaluar cada caso. Al mismo tiempo, ofrece a empresas en concurso o quiebra una salida más clara y menos costosa para regularizar sus deudas.