VIDEO | Panorama económico financiero de hoy en menos de 90 segundos
Las últimas señales de "tregua" en Medio Oriente le dieron al Gobierno algo de aire, pero no le resolvieron los dos problemas que hoy más le pesan: los precios y la deuda. La baja del petróleo mejoró rápido el clima financiero, pero no cambia de inmediato lo que pasa en surtidores ni despeja cómo se van a afrontar los vencimientos en dólares que se acumulan desde este año.
La baja del petróleo trae alivio, pero no se verá rápido en surtidores
La reacción internacional fue inmediata. Tras el alivio parcial en el conflicto, el Brent llegó a retroceder con fuerza y volvió a moverse en la zona de u$s92 a u$s95, después de haber superado los u$s110. Eso descomprime uno de los factores que más había tensionado a los mercados y a la inflación en las últimas semanas.
Pero esa mejora no llega directo al bolsillo. Las petroleras locales ya avisaron que no habrá rebajas rápidas en las estaciones de servicio. La explicación es que los movimientos no se trasladan día a día, sino cuando se consolidan. Y además el precio actual del crudo sigue por encima del nivel previo a la escalada de fines de febrero.
Eso deja al Gobierno con un alivio potencial para abril, pero no con un efecto inmediato. Después de subas de más del 20% en combustibles durante las últimas semanas, el traslado ya hecho a precios no se revierte de un día para otro.
El alivio sí llega al frente financiero
Donde la mejora se ve más rápido es en los activos. Los bonos argentinos que cotizan en Nueva York mostraban subas de entre 1,2% y 2,4%, mientras el riesgo país bajaba hasta la zona de 551 puntos básicos, casi 50 unidades por debajo del cierre previo.
Con menos tensión global, el mercado también espera que el peso siga firme y que el Banco Central pueda sostener la compra de reservas. A eso se suma la liquidación de la cosecha gruesa, que en esta etapa suele reforzar la oferta de divisas y darle más respaldo al esquema cambiario.
Ese es hoy el principal beneficio para el Gobierno: un contexto externo menos hostil que le da margen para sostener la calma financiera, aun cuando la mejora todavía no baja con claridad al resto de la economía.
La mejora externa no despeja la deuda que viene
Pero ese aire no elimina la duda de fondo. El equipo económico ya trabaja en un plan de contingencia por si no logra volver al mercado voluntario de deuda. Según el cálculo citado por iProfesional, el Tesoro debe afrontar vencimientos por unos u$s11.920 millones en lo que queda de 2026 y otros u$s23.200 millones en 2027.
Ahí está el verdadero límite del alivio actual. Una cosa es que baje el petróleo y mejore el humor financiero en el corto plazo. Otra, muy distinta, es resolver cómo se financiarán los compromisos en moneda extranjera si el acceso al mercado sigue restringido.
En síntesis, Medio Oriente afloja y le da algo de aire al Gobierno, pero no le resuelve ni los precios ni la deuda. El alivio se ve primero en bonos, riesgo país y clima financiero. La prueba real sigue siendo cuándo empieza a sentirse en combustibles, inflación y bolsillo, y cuánto margen hay para enfrentar los vencimientos que vienen.