VIDEO | Panorama económico financiero de hoy en menos de 90 segundos
La economía argentina muestra hoy una contradicción difícil de ignorar. Mientras entran más dólares que nunca por exportaciones, energía y minería, la crisis sigue golpeando a empresas y familias. La macro gana aire, pero la mejora no alcanza para ordenar producción, empleo ni bolsillo.
Exportaciones, energía y litio empujan una entrada inédita de dólares
Del lado que entusiasma al Gobierno, los números son muy fuertes. En el primer trimestre de 2026, las exportaciones argentinas rozaron los u$s22.000 millones, con un salto interanual de 16,9%, mientras el superávit comercial acumulado llegó a u$s5.508 millones. La proyección oficial y privada es que este año las ventas externas puedan acercarse a u$s100.000 millones.
Ese impulso ya no depende solo del campo. La energía y la minería ganan cada vez más peso en la generación de divisas. El sector energético aportó en marzo un superávit récord de u$s1.090 millones, mientras el litio volvió a meterse entre los complejos de mayor dinamismo: su precio subió 144,32% interanual, superó los u$s25.000 por tonelada y la Argentina ya tiene siete plantas en marcha para aprovechar esa mejora.
SanCor expone que la mejora externa no ordena la economía real
Pero esa mejora del frente externo no alcanza para ordenar la economía real. La Justicia de Santa Fe decretó la quiebra de SanCor, luego del pedido de la propia empresa. La láctea reconoció una deuda superior a u$s120 millones, mantiene ocho meses de salarios impagos más el aguinaldo para la mayoría de sus trabajadores y acumula 2.702 acreedores.
El fallo dispuso mantener de forma transitoria parte de la estructura operativa para evitar perjuicios sobre 914 empleados, pero también ordenó que los activos entren en fase de venta. La señal es fuerte: aun en una economía que suma más divisas, persisten empresas que no logran sostener producción ni capital de trabajo.
La pobreza infantil confirma que el alivio todavía no llega a los hogares
El frente social tampoco da respiro. Según la Encuesta de la Deuda Social Argentina de la UCA, en 2025 la pobreza infantil alcanzó al 53,6% y la indigencia al 10,7%. Aunque hubo una mejora frente a los picos recientes, el diagnóstico sigue siendo crítico y la propia UCA advierte que no debe confundirse una mejora coyuntural con la solución de un problema estructural.
El dato más sensible sigue estando en la alimentación. En 2025, el 28,8% de niños y adolescentes atravesó inseguridad alimentaria, y dentro de ese grupo un 13,2% padeció la forma más grave. La asistencia alimentaria llegó a un récord de 64,8%, señal de que la contención social crece, pero también de que la fragilidad sigue muy extendida.
En síntesis, sobran dólares en la macro, pero la urgencia sigue estando en otro lado. La lluvia de divisas mejora el frente financiero y cambiario, pero todavía no alcanza para resolver la crisis en la producción, el empleo y el bolsillo.