Histórico frigorífico en crisis: echó a casi 200 personas y tiene una deuda millonaria
El frigorífico General Pico, histórico establecimiento vinculado al origen de las hamburguesas Paty, avanzó con la desvinculación de 194 trabajadores en medio de una crisis financiera profunda. La empresa, controlada por el empresario Ernesto "Tito" Lowenstein, arrastra una deuda que supera los $30.000 millones y enfrenta un escenario productivo cada vez más comprometido.
Los despidos alcanzaron a empleados de las tres plantas que la firma posee en la provincia. Según confirmaron fuentes del sector, 156 trabajadores fueron cesanteados en General Pico, cerca de 30 en Trenel y ocho en Arata, en una medida que impactó de lleno en el entramado laboral de la región.
La decisión llegó apenas semanas después de que la compañía suspendiera a la totalidad de su plantel, integrado por más de 450 empleados, ante una combinación de caída de exportaciones, aumento de costos internos y los vaivenes macroeconómicos que afectan a la actividad frigorífica en la Argentina.
Frigorífico en crisis: la fuerte caída de la faena y otros indicidios del derrumbe
El deterioro operativo fue acelerado. En poco más de dos semanas, la faena diaria pasó de un promedio de 600 vacunos a apenas 50 cabezas, una retracción que no solo golpeó a la empresa, sino también a productores ganaderos, transportistas y comercios vinculados a la cadena cárnica local.
Desde la firma justificaron los despidos en un "cúmulo de factores", entre los que mencionaron la caída del convenio de exportación con China, el retiro de subsidios energéticos y la devaluación de diciembre de 2023, que alteró de manera significativa la estructura de costos.
Ese escenario llevó a la empresa a solicitar en enero un procedimiento preventivo de crisis, que finalmente no fue homologado por el gremio y venció el 31 de ese mes. En esa presentación, el frigorífico reconoció que no contaba con fondos suficientes para pagar la totalidad de los salarios de enero y propuso un pago de $500.000 por trabajador.
De acuerdo con medios locales, las notificaciones de despido fueron enviadas a los domicilios de los empleados mediante telegramas, invocando el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que habilita el pago del 50% de la indemnización en contextos de crisis económica comprobada.
La situación del frigorífico Pico se inscribe en un contexto más amplio de retracción del negocio exportador de carne. Según datos del Indec, las exportaciones cárnicas argentinas cayeron 7,3% en volumen durante 2025, con un impacto especialmente fuerte en el mercado chino.
China, principal destino de la carne argentina, redujo sus importaciones un 12,3% interanual, al pasar de 569.000 toneladas en 2024 a unas 498.000 toneladas en 2025. Su participación dentro del total exportado cayó del 74% al 70%, con un precio promedio cercano a u$s3.800 por tonelada.
Pese a esa baja en los volúmenes, la facturación del sector mostró una mejora. En 2025, los ingresos por exportaciones de carne vacuna crecieron 28,5% interanual, impulsados por precios entre 20% y 30% más altos en mercados como Estados Unidos, Israel y la Unión Europea.
Sin embargo, ese mayor ingreso de divisas no alcanzó para compensar el impacto en frigoríficos con alta dependencia del mercado chino. En plantas orientadas a grandes volúmenes de exportación, la caída de la demanda golpeó de lleno sobre la rentabilidad y la continuidad operativa.
La historia de la hamburguesa Paty, vinculada con este frigorífico
Lowenstein es uno de los empresarios más reconocidos del sector agroindustrial y alimenticio argentino. Nacido en Entre Ríos y formado como ingeniero industrial, fue un impulsor de la modernización de la industria cárnica, con foco en productos de mayor valor agregado.
Durante la década de 1980 lideró el nacimiento de Paty, consolidando la hamburguesa como un producto de consumo masivo. A través de Quickfood, la empresa que fundó, desarrolló una estructura productiva orientada tanto al mercado interno como a la exportación de alimentos congelados.
En 2009, Quickfood y la marca Paty fueron adquiridas por el grupo brasileño Marfrig, que desde entonces maneja la marca a nivel regional. La compañía aclaró que el frigorífico Pico no tiene vínculo operativo ni societario con Paty, por lo que la marca continúa funcionando con normalidad, al margen del conflicto.
Fuera del negocio alimenticio, Lowenstein también tuvo participación en el desarrollo del centro de esquí Las Leñas, en Mendoza, uno de los destinos turísticos más importantes del país.