Senadores K frenaron el debate de superpoderes y la reforma del Consejo de la Magistratura
La Cámara de Senadores rechazó este miércoles el proyecto que contemplaba cambios en el Consejo de la Magistratura por medio de 38 votos del oficialismo, mientras que la oposición apenas logró 31 sufragios y así fracaso en su intento por elevar el número de representantes en ese organismo.
Las reformas, promovidas por la los bloques contrarios al kirchnerismo en la Cámara de Diputados, establecían elevar de 13 a 18 el número de representantes en el Consejo de la Magistratura, con lo que la oposición buscaba restar incidencia del oficialismo sobre ese organismo encargado de seleccionar y destituir jueces.
Por una norma específica de funcionamiento del Parlamento, cualquier ley especial que reforma una legislación contemplada por la Constitución necesita del respaldo de una mayoría explícita de legisladores, que en el caso del Senado se eleva a 37.
El oficialismo en el Senado esta vez contó con los votos favorables de los senadores peronistas por La Pampa Carlos Verna y María de los Ángeles Higonet.
La Cámara de Diputados había cumplido con ese requisito cuando aprobó el proyecto el 1 de julio último por 134 votos afirmativos de la oposición, contra 86 del oficialismo.
El oficialista Nicolás Fernández opinó que el Consejo "tiene un funcionamiento que debe ser destacado" y que la representación del poder político "está legitimado por más de 20 millones de argentinos que votan cada dos años, en tanto que las corporaciones son respaldadas por 20 mil, en el caso de los abogados, y por 600 y 700, en el caso de los jueces".
"Es mentira que el oficialismo tiene poder de veto", advirtió el senador por Santa Cruz e ironizó que "el único argumento de la oposición es que se trata de un proyecto enviado por la Presidenta", señaló Fernández.
El titular del bloque oficialista, Miguel Pichetto, criticó a la oposición porque "no puso pasión" en las reformas y "ahora es un debate tardío" porque todos los sectores ya eligieron sus representantes.
"No sé por qué se exponen a perder: tienen una vocación por la derrota, que espero que no tengan en las elecciones generales", bromeó Pichetto.
A su vez, el radical Ernesto Sanz, quien fue miembro del Consejo, sostuvo que el punto central de la reforma ataca un tema de la máxima importancia: "El veto que ejerce el oficialismo" y el mensaje implícito que se envía a los magistrados sobre la posibilidad de ser juzgado y condenado por el Consejo de la Magistratura si no actúan en el sentido propuesto por el poder.
A favor de la reforma argumentaron la justicialista puntana Liliana Negre de Alonso y la cordobesa Norma Morandini, el socialista Rubén Giustiniani, mientras que rechazaron los cambios los oficialistas Nicolás Fernández y Marcelo Guinle.
El proyecto establecía un incremento de los miembros que pasarán a estar integrados por seis legisladores (3 senadores, 3 diputados: uno por cada una de las tres primeras minorías de cada cuerpo), el presidente de la Corte Suprema, 3 jueces, 4 abogados, un representante por el Poder Ejecutivo y 3 académicos (uno en representación de las ciencias sociales).
La iniciativa contemplaba además que la presidencia del Consejo de la Magistratura sea ejercida por el titular de la Corte Suprema de Justicia y la creación de un Comité Consultivo, integrado por las organizaciones no gubernamentales, que apuntaba a incorporar un sistema de control sobre el accionar del Consejo, así como la realización de auditorías periódicas de los magistrados, recordó DyN.
SuperpoderesEn tanto, los bloques de senadores de la oposición tampoco pudieron esta tarde imponer el tratamiento de los superpoderes del Ejecutivo al no conseguir los apoyos necesarios para tal cometido.
Como el proyecto no tenía dictamen de comisiones para ser introducido como tema en la sesión, se necesitaba reunir dos tercios de voluntades.
Al momento de votar la propuesta, apenas 33 senadores de la oposición votaron a favor de que el proyecto fuese tratado, mientras que el oficialismo lo rechazó por 36, informó DyN.