Metrodelegado denunció "trama de corrupción" entre empresas de transporte y Gobierno
El delegado de la línea B del subterráneo, Claudio Dellecarbonara, advirtió este viernes que el caso del ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, que este viernes fue procesado con prisión preventiva, es sólo uno de tantos y reclamó que se rescindan las concesiones a privados del ferrocarril y el subte, para que las gestiones usuarios y trabajadores.
"Ricardo Jaime es sólo la punta del iceberg de un entramado de corrupción, prebendas y vaciamiento del sistema de transporte en nuestro país, un verdadero pacto criminal entre el Gobierno, los empresarios y la burocracia sindical", aseguró Dellecarbonara en un comunicado.
El sindicalista señaló que desde hace años varios sectores, como los delegados opositores del sindicato del subte y la seccional de Haedo de la Unión Ferroviaria, que lidera Rubén Sobrero, denuncian la "política criminal" en materia de transportes implementada por el Gobierno.
"Los crímenes sociales de Once y Castelar, los padecimientos que vivimos diariamente quienes trabajamos y utilizamos el transporte público y el escandaloso enriquecimiento de funcionarios y empresarios son la prueba de esto", recordó el trabajador del subte.
El representante gremial y candidato a senador por la Ciudad de Buenos Aires por el Frente de Izquierda denunció además que, a pesar de todas las denuncias que acumuló durante sus años al frente de la Secretaría de Transporte, Jaime fue mantenido en su cargo primero por Néstor y luego por Cristina Kirchner".
"Ahora se pide su detención por dos de las más de quince causas que tiene abiertas por delitos de corrupción: una defraudación millonaria con sobreprecios en el Belgrano Cargas y la falta de control de los subsidios para el Sarmiento que terminaron en la masacre de Once", sostuvo.
"Los millones que Jaime y sus socios de la corrupción usaron para enriquecerse son los que faltan en el sistema de transporte, los millones que se roban estos funcionarios y sus empresarios amigos son los que llevan a la muerte a los usuarios del transporte público, muertes por las que luego pretenden culparnos a los trabajadores", completó.
Por último, Dellecarbonara exigió la rescisión de los contratos a todos los concesionarios que manejan el ferrocarril y el subte, que "son parte del entramado de esta corrupción criminal, para poner el servicio bajo la gestión de los trabajadores y el control de los usuarios".
"Las inversiones necesarias para mantener y ampliar un sistema de transporte público eficiente, cómodo y accesible para todo el pueblo trabajador deben salir de impuestos extraordinarios a los banqueros y grandes empresarios, los verdaderos ganadores de la década", propuso.