Caso íngeles: los detalles de la confesión que Jorge Mangeri hizo ante la Justicia
La fiscal María Paula Asaro, quien lleva adelante la investigación sobre el asesinato de Ángeles Rawson, aseguró que Jorge Mangeri "no pudo con su culpa" y dio detalles de las declaraciones que el encargado de Ravignani 2360 dio a la Justicia.
La empleada indicó que lo primero que pensó fue "nunca voy a encontrar al culpable". Sin embargo, luego de encontrar el cuerpo de la joven, detectó en la declaración testimonial del portero una serie de contradicciones.
La declaración fue suspendida definitivamente para evitar que se autoincriminara, labrándose el acta sin su firma aunque dejando constancia por escrito de lo que había ocurrido durante ese acto, informó el portal Fiscales.gob.ar.
Posteriormente, Mangeri pidió hablar a solas con Asaro. Como no es posible declarar frente a un fiscal sin testigos, se sumó el secretario de la fiscalía. Fue entonces cuando el encargado se quebró: "Fui yo".
"Dijo muy convencido la frase. Hasta me dio lástima, se me llenaron los ojos de lágrimas", recuerda la fiscal. Sin embargo, en aquel momento la fiscal no descartaba que el encargado estuviera "encubriendo" a alguien más.
A raíz de las contradicciones en que había incurrido, sumado a otros elementos de prueba reunidos hasta ese momento, Mangeri fue imputado y quedó detenido.
"La noche que vino a declarar no me miraba a los ojos", recuerda Asaro. Y asegura: "Creo que fue mejor que lo interrogara una mujer, se sintió invadido muchísimo más en lo que había hecho.
No obstante, antes de centrar las sospechas en el encargado, la fiscal admitió que debió investigar al círculo íntimo de la víctima. "En la televisión ya daban por culpable al padrastro", señala, en referencia a Sergio Opatowski, pero carecía de elementos de prueba serios que lo comprometieran.
Una vez que los resultados del hisopado realizado en las uñas de Ángeles revelaron que había ADN del portero, la fiscal asegura que confirmó definitivamente las sospechas que la llevaron a pedir la detención e indagatoria de aquél. "Me quedé helada cuando me comunicaron que las posibilidades de que fuera ADN de Mangeri eran del 99,9 por ciento", relata.
"Para mí quiso abusar de la chica. Pero no lo tenía armado", explicó Asaro. La hipótesis de la fiscalía es que el portero convenció a la adolescente para que suba hasta la portería ubicada en el octavo piso.
Y agregó: "Creemos que el lugar del hecho fue la portería. No lo podemos afirmar todavía, pero estamos cada día más cerca".
"Se vio superado por el hecho, debe ser muy fuerte matar a una persona. Se empezó a sentir mal, a vomitar. No pudo con su culpa", remarcó Asaro. De hecho, así fue consignado por los jueces de la Cámara del Crimen en la confirmación de su procesamiento.
La fiscal evalúa imputar a Mangeri por femicidio y trabaja sobre esa posibilidad junto con el programa de Género del MPF. Respecto de los hechos, sólo restan verificar detalles para precisar los resultados de la investigación que, en apenas cuatro días, permitió identificar al autor del crimen de Ángeles Rawson.