Sin Petracchi y con futura salida de Zaffaroni, el oficialismo mete presión para ganar influencia en la Corte
La muerte de Enrique Petracchi y el anuncio del juez Eugenio Zaffaroni quien se retirará de la Corte Suprema en enero de 2015 tras su jubilación el Gobierno inició una campaña de presión para sumar influencia en el máximo tribunal.
Y esto queda claro ante la presión que se generó desde el oficialismo para que el magistrado Carlos Fayt, de 96 años, renuncie a su cargo.
Se trata de uno de los jueces que siempre votó en contra de las preferencias de la presidenta Cristina Kirchner.
En este caso, fue el diputado nacional, Carlos Kunkel el encargo de arremeter contra el magistrado: "Es absurdo que continúe a los 96 años", disparó en una entrevista radial.
En este contexto, Kunkel evaluó que sería "una irresponsabilidad tremenda" que el gobierno de Cristina Kirchner se abstenga de proponer al reemplazante del ministro Eugenio Zaffaroni, que renunciará al máximo tribunal a fin de este año cuando cumpla los 75, como sugirió el presidente de la UCR, Ernesto Sanz.
Es que según está estipulado, la cantidad de jueces que se necesitan para el funcionamiento es de cinco, razón por la cual ante la vacante que dejará Zaffaroni el Gobierno deberá avanzar en la selección de un nuevo miembro.
En ese sentido, el secretario de Justicia de la Nación, Julián Álvarez, vaticinó para 2015 un debate sobre la conformación de la Corte Suprema de Justicia, e incluso se expresó optimista respecto a esta posibilidad.
"Después de diez años se abre la posibilidad de generar una nueva conformación de la Corte Suprema de Justicia. Hoy debatir sobre el tema es algo prematuro, pero es un debate para el año próximo", dijo.
A la muerte de Petracchi, el domingo último, se suma la de la jueza Argibay, en mayo de este año. Los cinco magistrados que integran actualmente la Corte Suprema de Justicia son Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Raúl Zaffaroni, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda.
"Hay que estudiar el tema. La mayoría de las cortes del mundo tienen muchos miembros, a diferencia de la Argentina", dijo Alvarez. Y en esa línea admitió que "hay muchas posiciones" y que, pese a que con cinco miembros bastaría, "muchos dicen que con siete funcionaba muy bien".
Las declaraciones de Álvarez , sin embargo, ya impactaron en la oposición. El precandidato presidencial, Ernesto Sanz, adelantó este martes que la UCR "no" votará "a cualquier postulante que mande el Gobierno solo para rellenar un lugar" en la Corte Suprema de Justicia, ya que el máximo tribunal "puede seguir funcionando hasta con tres miembros".
"Nosotros no vamos a avalar cualquier postulación solo para cumplir con la vacante. La Corte es algo muy importante", remarcó. Y agregó: "El Gobierno tiene una actitud de copamiento de la Justicia con fiscales y jueces afines, lo que marca que no quiere tener un Justicia independiente sino adicta".
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, explicó por su parte que "en caso de vacantes o renuncias por edad, se debe aplicar el procedimiento de selección instaurado durante el gobierno de Néstor Kirchner, que limitó la facultad del Ejecutivo en la designación de los magistrados e incluyó un mecanismo de consulta con organizaciones no gubernamentales.
"La ley establece que la Corte debe funcionar con 5 jueces, como está actualmente. Ante vacantes o renuncias por edad, como hizo público Zaffaroni, deberá procederse con la metodología que establece la ley y el decreto 222 del 2003 que impulsó Néstor Kirchner", dijo Capitanich esta mañana en rueda de prensa.
En ese marco, el jefe de Gabinete remarcó que "la procedencia, el género y la especialidad" del candidato propuesto "constituyen atributos evaluados en el momento de propiciar la designación de jueces de la Corte".
Procedimiento de selección
Capitanich se refirió apuntó así al procedimiento impulsado por el ex presidente fallecido Néstor Kirchner, en la reforma que realizó a mediados del año 2003, que generó un sistema para la selección de nuevos jueces.
Así, entre otras cosas, por medio del decreto 222/03, fijó autolimitaciones a la atribución del Poder Ejecutivo para la selección y designación de nuevos integrantes de la Corte.
Bajo esta nueva normativa, fueron designados ministros Zaffaroni, Elena Highton de Nolasco, Carmen Argibay y Ricardo Lorenzetti, quien fue elegido luego por sus pares para encabezar el nuevo Máximo Tribunal.
En 2006, cuando se sancionó la ley 26.183 que redujo de nueve a cinco magistrados, el tribunal supremo tenía siete integrantes, pero la norma detuvo el proceso de designación de los dos jueces que restaban para alcanzar la composición de aquel entonces.
En ese momento no se llegaron a barajar nombres para esos dos puestos vacantes, y la norma dispuso un mecanismo de reducción paulatina de los integrantes.
El tribunal llegaría a tener cinco miembros a medida que se produjesen dos vacantes "definitivas" por fallecimiento, jubilación o renuncia.