Elaskar pidió postergar la indagatoria por problemas psíquicos
El juez federal Sebastián Casanello postergó la declaración indagatoria prevista para este martes del financista Federico Elaskar, en una causa por lavado de dinero y donde también se investiga al empresario kirchnerista Lázaro Báez.
Elaskar alegó problemas psíquicos por la desaparición de su hermano Lautaro, que durante diez días permaneció sin ser ubicado por su familia y que finalmente el viernes pasado avisó que estaba en una quinta de Ingeniero Maschwitz, preparando un examen.
Esta mañana el ex dueño de la financiera SGI de Puerto Madero, conocida como "La Rosadita" por su cercanía a la Casa Rosada, se presentó a declarar otra vez como imputado ante el juez Casanello pero avisó que no estaba en condiciones psíquicas por lo ocurrido con su hermano.
El magistrado ordenó que el procesado sea revisado por profesionales del Cuerpo Médico Forense, que dictaminaron que el financista no estaba en situación de declarar, y entonces suspendió el acto procesal, sin establecer por ahora una nueva fecha.
En 2013 Elaskar y el mediático Leonardo Fariña dijeron en una cámara oculta en el programa "Periodismo para Todos", de Canal 13, que fugaron del país 55 millones de euros que pertenecerían al empresario kirchnerista Báez y que crearon sociedades "fantasmas" en el exterior para depositar esos fondos.
Pero luego ambos se desdijeron públicamente y ante el juez, que igualmente los procesó por lavado de activos por entender que blanquearon entre 25 y 30 millones de pesos respectivamente con la compra de autos y camionetas de alta gama, propiedades, campos, empresas y movimientos de dinero en cuentas bancarias.
En noviembre último Casanello también procesó por lavado de activos al empresario Carlos Molinari y a Roberto Erusalimsky, quien compró a Fariña los campos en Mendoza.
Y en febrero la Cámara Federal le encomendó al juez indagar a Báez, quien en marzo presentó un escrito donde aseguró: "He sido injustamente imputado", tras aclarar que "nunca" tuvo "trato" con Fariña.
Fariña, a la vez, lleva más de un año detenido en el penal de Ezeiza y a la espera del juicio oral por evasión impositiva en la compra de esos campos en Mendoza, por cinco millones de dólares, vendidos luego a menos de la mitad.
La compra de esas tierras en Mendoza podrían tener que ver con la ruta del dinero: una testigo declaró ante el juez Casanello que Fariña le contó en 2012 que había comprado esa estancia para Báez.
Fariña había admitido esa situación en junio de 2013 ante la Justicia en indagatoria, pero en marzo de este año se desdijo y sostuvo que en realidad lo había comprado para Molinari.