Tiempo Argentino: dice Martí­nez Rojas que entró con autorización policial

Es uno de los medios que vendió el empresario Sergio Szpolski, pero sus empleados lo mantenían a flote como cooperativa                     
Tiempo Argentino: dice Martí­nez Rojas que entró con autorización policial

Mariano Martínez Rojas, presunto propietario de Tiempo Argentino, aseguró que tenía autorización de la Policía Federal para ingresar violentamente al edificio donde funciona el periódico que desde hace dos meses está autogestionado por los trabajadores.

"Cerca de las 12.30 de la noche hice parar a un patrullero de la Policía Federal, le dije que mi llave no andaba y que iba a entrar a mi empresa. Me pidieron documentación para saber si era real. Ellos me autorizaron a entrar e ingresaron conmigo", declaró el empresario a Perfil.com

Martínez Rojas, reconoció no tener copia del acta labrada, según él por efectivos de la comisaría 31. "Ellos tienen el acta. Notificaron todo y me dieron el OK", aseguró.

Su versión se contradice con los dichos de los trabajadores y con los hechos filamdos y fotografiados por vecinos y dirigentes barriales que se acercaron en la madrugada al lugar.

"Salgan por las buenas o van a salir por las malas", dijo uno de los matones. Luego de los forcejeos, los trabajadores de Tiempo quedaron del lado de afuera del edificio y adentro los agresores.

Recordemos que en la medianoche del domingo, el emresario que nunca mostró documentación que lo acredite como dueño de ese diario ni a los abajadores ni al Ministerio de Trabajo, ingresó junto a una patota a las oficinas de Amenábar 23.

Allí funcionó hasta diciembre pasado el diario cuyo dueño era el empresario kirchnerista Sergio Szpolski, quien desapareció tras la supuesta venta a Martínez Rojas. El comprador nunca pagó ni los sueldos atrsados, ni las indemnizaciones ni las deudas que Szpolski dejó con proveedores como la imprenta o el dueño del edificio.   

"No ingresé en contravención, sino como derecho de ser titular de la empresa con documentación en mano", se defendió el empresario. "Los que entraron con patota fueron los de La Cámpora", contraatacó. Según Martínez Rojas, él fue la víctima del hecho: "Me agredieron, me rompieron todo el edificio, tuve que salir yo de mi propia empresa".

La fiscal Verónica Andrade imputó a Martínez Rojas y a la patota acusados de usurpación y daños y los llamó a declarar en 48 horas en la sede de su Fiscalía por dichos. Además, les aseguró a los periodistas del diario que podían continuar con su actividad y les colocó seguridad policial.

Los periodistas anunciaron una edición especial del diario que saldrá el martes a la calle.

Los atacantes ocasionaron daños en elementos centrales para la continuidad de la publicación del matutino, como un servidor y conexiones de red, dijeron integrantes de la cooperativa a cargo del diario en una conferencia de prensa.

El grupo de personas que entró a la redacción de este medio de comunicación cerró la puerta del edificio para evitar el ingreso de los trabajadores, que realizar una denuncia a la Comisaría 31 y exigieron al Estado que garantice su seguridad.

Javier Borelli, presidente de la cooperativa a cargo del matutino, las personas que irrumpieron en el lugar "dicen ser los dueños del inmueble pero ese contrato fue rescindido".

Más tarde, algunas de las personas que habían irrumpido en el lugar "escaparon por los techos", pero dieciséis de ellos "fueron custodiados por la Policía para salir", afirmaron los denunciantes del episodio.

Inseguridad e inacción policial
"Exigimos que el Estado garantice la seguridad. Nuestra integridad está en riesgo y el Estado tiene que garantizar también los elementos de trabajo: fueron a romper elementos clave para la salida del diario, no vinieron a robar", advirtieron.

Subrayaron además: "Queremos pedirle al Estado que intervenga y que impida que se afecte nuestro derecho laboral y la libertad de expresión".

"La Policía no intervino ante hechos flagrantes", denunciaron los trabajadores durante una conferencia de prensa, al tiempo que apuntaron contra el empresario Martínez Rojas que "dice haber negociado con el empresario Sergio Spolski, del Grupo Veintitrés".

Agregaron que "preocupa la pasividad de la Policía ante un hecho flagrante; nosotros tenemos la custodia legal de los elementos de trabajo".

Unas horas antes, cuando aún se registraba la ocupación del edificio de Amenábar 23 en el barrio porteño de Palermo, Nicolás Zuberman, trabajador de la cooperativa se quejó de que "la Policía está siguiendo los procedimientos formales como si esto no fuera una ocupación ilegal ni un medio de comunicación".

"No está actuando y nosotros desde afuera escuchamos como siguen rompiendo cosas y vimos cómo se robaron documentación", indicó el trabajador en declaraciones periodísticas.

Masivo apoyo a los trabajadores de Tiempo Argentino y Radio América
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), condenó el "violento desalojo a redacción de Tiempo Argentino" y expresó su "solidaridad con miembros de cooperativa que sostiene al medio".

Por su parte, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) repudió "enérgicamente el violento ingreso de Mariano Martínez Rojas y sus hombres a la redacción del diario Tiempo Argentino".

El Gobierno, mediante un comunicado de la Secretaría de Comunicación Pública, también manifestó su "más enérgico repudio al ataque a las instalaciones del diario Tiempo Argentino" y se solidarizó "con los integrantes de esa redacción, víctimas desde hace meses del accionar irresponsable de un grupo de empresarios".

La Secretaría de Medios de la provincia de Buenos Aires también expresó su repudio ante la agresión sufrida por trabajadores de Tiempo Argentino, que anunciaron este lunes que el martes publicarán una edición especial del semanario, que se publica habitualmente los domingos.