Problemas de familia: Rafecas procesó también a la esposa de López
Para la Justicia, la casa donde vivía José López hasta la madrugada del 14 de junio era suya. El supuesto contrato de alquiler con otro empresario era una pantalla para encubrir al verdadero dueño. Por ese emotivo, el juez federal Daniel Rafecas amplió el procesamiento del ex secretario de Obras Públicas, y además procesó a su esposa, Maria Amalia Díaz, y a dos empresarios que actuaron como sus testaferros, Eduardo Gutiérrez y Andrés Galera.
Además, ordenó investigar si hubo desvío de fondos desde el Ministerio de Planificación al Arzobispado de Mercedes Luján, a cargo del fallecido Obispo Rubén Di Monte, algo que quedará a cargo de otro juez.
López ya estaba procesado por los bolsos con casi u$s9 millones que intentó esconder en el monasterio de General Rodríguez. Ahora, Rafecas le amplió el procesamiento por la casa del Dique Luján, valuada en u$s700.000, y le subió el embargo a 220 millones de pesos.
A la esposa, la procesó en calidad de partícipe necesaria del enriquecimiento, ya que "participó activamente en la incorporación del inmueble al patrimonio" de su marido, desde que ambos vivieron en el lugar a partir del 2011 "a sabiendas de que los recursos destinados al efecto eran injustificables a partir del salario de su esposo y del patrimonio familiar previo".
A los empresarios Galera y Gutiérrez, Rafecas los acusó por actuar como testaferros de la vivienda. "El verdadero dueño de la misma sería desde un comienzo" López, quien "dio innumerables muestras de actuar siempre como 'propietario' y no como 'inquilino'", sostuvo Rafecas.
El fallo asegura que López y su mujer participaron activamente de la refacción de la casa, tal como había declarado el arquitecto que participó de la obra, Federico Curcio. Y destaca la similitud entre el contrafrente de esa vivienda y una casa que tienen en Río Gallegos (Santa Cruz). Es más, ese mismo testigo aseguró que la cuña que caracteriza la fachada de la casa de Tigre no fue un diseño propio sino "una sugerencia de María Amalia Díaz".
En cambio, el juez dictó falta de mérito para la hermana Celia Inés Aparicio, quien ayudó a López a ingresar los bolsos al convento. Rafecas pidió nuevas medidas de prueba para poder determinar si realmente encubrió a López esa madrugada, indicó Clarín.
La causa sigue adelante para intentar demostrar el origen del dinero. En su indagatoria, López dijo que provenía de "la política". Fue un mensaje con muchos destinatarios, pero todavía no aportó más datos.