Tras la demora, ingresó a la Cámara de Diputados el proyecto de Emergencia Social

La norma que cuenta con media sanción del Senado entró finalmente este lunes a la Cámara baja, donde la oposición busca apurar su tratamiento
Tras la demora, ingresó a la Cámara de Diputados el proyecto de Emergencia Social

Luego de cierta demora denunciada oportunamente por la oposición, ingresó finalmente este lunes el proyecto de ley de Emergencia Social que promueven las organizaciones sociales y que fue aprobado el miércoles pasado en la Cámara de Senadores, por 45 votos a favor y 13 en contra.

Aprobada la norma y con el objeto de apurar su tratamiento en la Cámara baja, diputados de la oposición comenzaron a reclamar por la demora en la remisión del proyecto por parte de las autoridades de la Cámara alta.

Con el antecedente de lo sucedido en oportunidad de una ley también resistida por el oficialismo, la que suspendía los despidos, la oposición se apresuró a advertir desde el jueves de la semana pasada por la demora. “Michetti y (Federico) Pinedo frenan el proyecto de Emergencia Social para que no se trate antes de fin de año”, advirtió entonces el presidente del bloque Peronismo para la Victoria, Leonardo Grosso, al asegurar que “el Senado ya debería haber mandado a Diputados la media sanción, pero Cambiemos quiere meterla en el freezer”.

En esta oportunidad, la demora fue menor a la de la Ley Antidespidos, pero lo cierto es que perdió la oportunidad de encontrar rápido despacho de comisión. Algo que en rigor hubiera sido prácticamente imposible, pues en la Cámara baja el oficialismo sí puede manejar los tiempos de las comisiones y claramente este proyecto quedará para el próximo año.

A menos que prospere el intento de la oposición por forzar su tratamiento en Diputados esta semana, para lo cual podrían buscar imponer su tratamiento en la sesión del miércoles, para lo cual necesitarían contar con los dos tercios, que en principio no tienen; o bien el jueves, en una sesión especial, cuando para aprobarla también necesitarían los dos tercios de los presentes. Una tarea prácticamente imposible, queda claro también, pero políticamente será duro para el oficialismo soportar una sesión de esas características.