Compró un 0Km defectuoso y le dieron uno nuevo tras llevarlo 10 veces al service

La justicia neuquina obligó a una concesionaria y a una automotriz a reponer un auto a un cliente luego de que la unidad presentara fallas de fábrica
Compró un 0Km defectuoso y le dieron uno nuevo tras llevarlo 10 veces al service

La Justicia falló a favor de una pareja neuquina que compró un auto 0Km que presentó fallas mecánicas y condenó a la concesionaria y al fabricante a cambiar la unidad por una nueva y pagar una indemnización por privación de uso de $2.700.

Claudio Aroca y Patricia Ponzoni adquirieron un auto en a Sahiora S.A., que al poco tiempo presentó desperfectos mecánicos y de seguridad. Si bien la concesionaria reparó las fallas, algunos de los trabajos demoraron en hacerse y otros quedaron sin solución definitiva.

De esta forma, la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minerí­a de Neuquén condenó la fábrica y la concesionaria a entregarles a los clientes uno nuevo con las mismas caracterí­sticas técnicas al auto original o el modelo que lo reemplace, en caso de que esté discontinuado.

Según el perito, el vehí­culo sufrió una serie de desperfectos que se justificarí­an por errores en el control de calidad en fábrica. El tribunal falló a favor de los demandantes tras acreditar que el rodado ingresó al service en 10 ocasiones.

"En tales ingresos se corroboraron problemas que conllevaron las reparaciones de tales defectos, incluyendo amortiguadores delanteros y traseros –estos últimos, dos veces–, burletes en puertas y baúl, cambio bolilleros, reparación aire acondicionado, ruido selectora, reemplazo de cableado sensor de mariposa, reemplazo bomba de freno, cambio de semieje, reemplazo tacos motor, reemplazo de bují­as, etc.", señaló el fallo.

Además, remarcaron que ninguna de las fallas fueron "atribuibles al propietario y/o a los caminos transitados", ni al "uso irregular del vehí­culo, por el contrario, se dejó constancia de cada trabajo efectuado y del cambio de las piezas indicadas".

Según los jueces, el auto no resultó "apto para satisfacer en plenitud la finalidad para la cual estaba destinado", ya que no cumplí­a "con los requisitos normales y esperables de durabilidad, utilidad y fiabilidad".

"Parece lógico que quien adquiere un automóvil nuevo, aún dándole un uso intensivo, aspire a que durante los primeros años ese rodado funcione sin inconvenientes, requiriendo sólo de un mantenimiento mí­nimo", concluyó el fallo.

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