Piden indagar a CFK por contratar a su hotel para empleados de Aerolí­neas

Se la acusa del delito de negociaciones incompatibles con la función pública. No habrían seguido los mecanismos de compra previstos por la ley
Piden indagar a CFK por contratar a su hotel para empleados de Aerolí­neas

Cristina Kirchner sumó una nueva acusación por corrupción que arrastra a sus ex ministros Julio Alak y Axel Kicillof, a Mariano Recalde y al empresario Lázaro Báez.

Esta vez los cargos son porque Aerolí­neas Argentinas, controlada por el Estado, contrató 26.000 noches en el Hotel Alto Calafate, propiedad de la expresidenta, por 16 millones de pesos para que descansaran las tripulaciones, sin seguir los mecanismos de compra previstos por la ley.

Los fiscales federales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques pidieron al juez federal Julián Ercolini que indagara por el delito de negociaciones incompatibles con la función pública a Cristina Kirchner, a los exgerentes generales de la empresa aérea Alak y Recalde; a Kicillof, en su papel de subgerente, y a otras 21 personas, incluidos Báez y ejecutivos de Aerolí­neas que intervinieron en las contrataciones.

También solicitaron la inhibición de bienes de Hotesur, Valle Mitre e Ideas, las empresas que se beneficiaron con esta maniobra.

Aerolí­neas, controlada por el Estado, contrató 26.000 noches en el Hotel Alto Calafate, propiedad de la expresidenta, por 16 millones de pesos para que descansaran las tripulaciones, sin seguir los mecanismos de compra previstos por la ley, indicó el diario La Nación.

"Manipulación abusiva"
Estos contratos se realizaron en 9 oportunidades, durante 7 años, entre 2009 y 2015, cuando la empresa retornó al control estatal. Los fiscales dijeron que los funcionarios de Aerolí­neas Argentinas "siguieron el plan diseñado y estructurado por Cristina Kirchner mediante la manipulación abusiva" del mecanismo de contratación directa o la simulación de concursos privados de precios.

Para la acusación, no solo se pretendió favorecer las arcas del matrimonio presidencial sino que además se buscó "la ocupación constante y permanente del establecimiento hotelero".

Los fiscales consideraban que se favorecí­a maniobras de lavado de dinero "ya que los tripulantes de Aerolí­neas Argentinas le garantizaban un flujo real de ocupantes, en contraposición, a los contratos simulados por el alquiler de habitaciones en el referido hotel que eran celebrados con las empresas del Grupo Báez para justificar en los papeles el flujo de fondos que por esta ví­a eran blanqueados".

Esta mención hace referencia a una causa parelela por lavado de dinero, donde se investigan los contratos de ocupación supuestamente simulada de habitaciones que pagó el grupo de Lázaro Báez en el hotel, aun cuando sus empleados, que debí­an ocuparlas, trabajaban a centenares de kilómetros del lugar.

Los fiscales Pollicita y Mahiques explicaron que las contrataciones de Aerolí­neas Argentinas con el Hotel Alto Calafate se realizaron mediante las firmas interpuestas Hotesur, Valle Mitre e Idea SA. La primera pertenecí­a a Néstor y Cristina Kirchner. Tras la muerte del expresidente quedó en manos de Máximo Kirchner y de su madre. Idea pertenecí­a a Osvaldo Sanfelice, de máxima confianza del matrimonio presidencial, agregó el matutino.

El hotel era administrado por Lázaro Báez, preso por lavado de dinero, y por Sanfelice.

Los fiscales analizaron las nuevas contrataciones realizadas con el Hotel Alto Calafate y advirtieron que siete veces fueron "de facto". Las tripulaciones ocupaban el hotel con el contrato vencido y se armaba uno nuevo para formalizar la situación irregular. Contratación directa por renovación de un contrato anterior, con el objetivo de contratar sin concurso, escribieron los fiscales.