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Accidentes a bordo de un Uber: ¿qué diferencias hay con la cobertura de los seguros de taxis y remises?

Accidentes a bordo de un Uber: ¿qué diferencias hay con la cobertura de los seguros de taxis y remises?
La app cerró un acuerdo con una aseguradora para proteger a los pasajeros y a los choferes en determinados casos. ¿Qué pasa cuando se afecta a un tercero?
Por Sebastian Albornos
12.04.2019 06.30hs Legales

El choque entre una camioneta Porsche que embistió a más de 200 kilómetros por hora a un Fiat Palio negro que estaba funcionando como transportista a través de Uber y que le costó la vida a una pasajera volvió a encender el debate sobre la cobertura que tienen los pasajeros que buscan un vehículo mediante la aplicación.

En todos los casos en que está involucrado un vehículo de esta nueva tecnología se genera polémica. De acuerdo a los especialistas, hay varias "zonas grises" que necesitan ser aclaradas para evitar controversias legales.

En esta situación en particular, las autoridades constataron que el conductor de la camioneta tenía 0,87 ml de alcohol en sangre, más de lo permitido por la ley. El conductor del Uber resultó gravemente herido y fue derivado al Hospital de Vicente López.

Hay que partir de una situación concreta: la regulación de los transportes de pasajeros (taxis, remises, colectivos) corresponde a las jurisdicciones locales.

Por solo citar un ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires se debate si Uber es una empresa de transporte (postura del Gobierno porteño) o de servicios (postura de la empresa).

Si triunfa la primera postura, la firma estaría obligada a obtener el aval legislativo, luego a registrarse en la Ciudad y cumplir otras leyes –como las laborales y de seguros, al tener que contratar una cobertura de transporte oneroso y a responder ante los pasajeros y terceros por casos de accidentes- y pagar impuestos locales, como lo hacen los taxis.

Es que el Código de Tránsito le exige a los taxis y remises que cuenten con un seguro especial de responsabilidad, que cubra no sólo al conductor, sino también a las personas transportadas (hasta un máximo de cuatro).

En cambio, en la provincia de Buenos Aires no se reguló nada, por lo que la aplicación funciona, por el momento, sin ningún tipo de contratiempos. Y en Mendoza ya funciona de manera legal, aunque el crecimiento de cantidad de choferes es más lento de lo esperado.

Hasta hace poco tiempo, los vehículos registrados por Uber solo contaban con el simple seguro de responsabilidad civil, que se le exige a cualquier vehículo particular que circule por la Ciudad no destinado a prestar servicios de transporte público.

Pero la empresa cerró un acuerdo con la aseguradora SURA. Claro que esta solo se aplica cuando el conductor acepta un viaje y concluye cuando se baja el último pasajero del vehículo. Se trata de una cobertura de accidentes personales para el conductor y los pasajeros, pero no cubre al chofer por ejemplo, si impacta al tercero, explicó Juan Labaqui, Jefe de Comunicaciones de Uber para el Cono Sur.

De acuerdo con esta interpretación, en el reciente accidente en el que perdió la vida la pasajera de un Uber, correspondería la cobertura de indemnización a los familiares, todo por cuenta de la aseguradora Sura.

Zonas grises 

Esta unión entre la aseguradora y la aplicación comenzó a gestarse cuando la legislatura de Mendoza, a principios de agosto del año pasado, habilitó a la empresa para que comience a operar en la provincia. A fines de octubre, ya comenzaron a realizarse viajes de manera legal. De acuerdo a la firma, el seguro es gratis para el chofer, pero este debe contar con un seguro automotriz personal que cumpla con las regulaciones estatales del lugar donde quieren conducir.

La empresa indica que durante el viaje, su póliza de seguro (con un tope) cubre la responsabilidad civil del conductor ante terceros. La cobertura abarca cada uno de los incidentes que ocurran desde el momento en que se acepta un trayecto hasta que se llega al destino del último usuario.

Es decir, para tener cobertura, el conductor de Uber necesita dos seguros: el "normal" que le da la cobertura de cualquier auto particular para fines no comerciales, y además el de Sura, que da una cobertura adicional solamente cuando el auto transporte a terceros.

Sin embargo, la interpretación no es tan fácil ni lineal. Desde las aseguradoras advierten que, en la ciudad de Buenos Aires, si el conductor del Uber no declara el uso comercial en su póliza, se podría eximir del cumplimiento al asegurador de la póliza adicional solicitada por Uber y no tendría cobertura ante un siniestro.

Es que en caso de que provoque el accidente a un tercero, la aseguradora que le dé cobertura en esos casos, podría tratar de eximirse argumentando que el vehículo se utiliza con un fin distinto al que fue contratada, como es la del transporte a título oneroso.

Pero según explica el abogado Waldo Sobrino esa situación es poco probable porque la no declaración del uso comercial no lleva directamente a un deslinde de responsabilidades de la aseguradora.

En caso de que la cobertura que otorga SURA sea considerada insuficiente por el pasajero accidentado, el especialista considera que pueden iniciarse acciones sobre el chofer, las aseguradoras involucradas y la misma compañía Uber.

"La ley 22.240 establece la responsabilidad de quien pone la marca en la cadena de comercialización. El que pone la marca asume la responsabilidad. Si el pasajero contrató un servicio de Uber, esta empresa gana plata, y donde está la ganancia, está el riesgo. Uber lucra y necesariamente es responsable", agrega.

En el caso en que ocurrió la muerte de la pasajera en Vicente López, hay que tener en cuenta que el chofer del vehículo que causó el accidente excedió la velocidad máxima y además tenía mayor alcohol en sangre del permitido.

Esto puede provocar que su aseguradora no quiera afrontar el pago de la indemninazión porque el conductor no cumplió con el contrato. De acuerdo a los especialistas, per se, la velocidad excesiva debe haber sido contribuido a la producción del accidente generando la pérdida del dominio por parte del asegurado.

Es que por un lado están las disposiciones de la ley de seguros que permiten al asegurador, excluir o declinar la cobertura cuando el siniestro fue causado por dolo o culpa grave personal del asegurado; mientras que por el otro, está el derecho del tercero damnificado que es ajeno al contrato de seguro a ser indemnizado.

Hay que tener en cuenta que el exceso de velocidad por sobre los límites legales, además de ser una falta administrativa, no alcanza para imputar responsabilidad al conductor en el accidente ocurrido.

El dolo o la culpa grave del asegurado, para excluir la cobertura, debe haber sido la causa del siniestro respecto del cual se pretende invocarla.

En los tribunales, la existencia de la culpa grave y el dolo es de interpretación restrictiva y dependerá de cada caso concreto y deberá ser probado por la aseguradora que la invoca.

En caso de poder acreditarla, el asegurador quedará eximido de cumplir con su obligación de mantener indemne al asegurado y el damnificado deberá perseguir el cobro de su indemnización contra el asegurado o tomador del seguro en los tribunales.

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