Transferencias por error: medidas preventivas y qué se debe saber para tratar de recuperar el dinero
En un contexto en el que se realizan millones de transferencias bancarias y digitales todos los días, los errores en las operaciones financieras se volvieron un fenómeno frecuente. Tanto personas particulares como empresas y organismos públicos pueden equivocarse al cargar un alias, un CBU o CVU, o al consignar un monto incorrecto. Cuando eso ocurre, surge una pregunta clave: qué debe hacer quien recibe dinero que no le corresponde y cuáles son las implicancias legales de no devolverlo.
La situación no solo genera inconvenientes económicos, sino que también puede derivar en conflictos judiciales si no se actúa de manera adecuada y dentro de los plazos razonables.
Qué hacer si se recibe una transferencia por error
Cuando una persona recibe dinero de forma inesperada en su cuenta bancaria o billetera virtual, la recomendación general es no disponer de esos fondos y dar aviso inmediato a la entidad correspondiente. Según especialistas en derecho penal y civil, existen dos alternativas iniciales: informar al banco o a la aplicación financiera que la transferencia no corresponde, o bien devolver el dinero desde la misma cuenta desde la que se recibió.
En muchos casos, esta devolución directa se dificulta porque no siempre figuran los datos completos del remitente. En ese escenario, es necesario recurrir al banco o a la billetera virtual para que intermedien en la restitución del dinero.
Diferencia entre error y conducta punible
Desde el punto de vista legal, recibir una transferencia errónea no constituye un delito por sí mismo. Se trata de un hecho accidental. Sin embargo, la situación cambia si el destinatario se niega intencionalmente a devolver el dinero una vez que se le reclama.
La negativa deliberada transforma el episodio en una conducta dolosa, ya que implica la intención de obtener un beneficio económico indebido. Este comportamiento se encuadra dentro de la figura de retención indebida, sin que sea necesario que la persona haya gastado el dinero: la sola retención injustificada es suficiente para configurar el delito.
El Código Penal argentino contempla este tipo de situaciones dentro de los delitos de defraudación. El artículo 172 establece penas de un mes a seis años de prisión para quien defraude a otro. A su vez, el artículo 173, inciso 2, considera un caso especial de defraudación la negativa a restituir dinero u otros bienes que fueron entregados por error y que generan la obligación de devolverlos.
En caso de condena, además de la pena, el juez puede ordenar la restitución de los fondos, teniendo en cuenta el monto involucrado, la gravedad del hecho y si existieron conductas reiteradas.
Qué debe hacer quien envió el dinero por error
La persona o empresa que realizó la transferencia equivocada debe actuar con rapidez. El primer paso es contactar al banco o a la billetera virtual para reportar el error. Las entidades financieras cuentan con protocolos específicos para estos casos, en línea con normativas del Banco Central, como la comunicación A 7602.
Además, se recomienda enviar una carta documento intimando al receptor a devolver el dinero dentro de un plazo razonable, que suele ser de 48 horas. Si no hay respuesta o existe una negativa, el damnificado puede realizar una denuncia penal ante una comisaría o fiscalía, muchas de las cuales permiten iniciar el trámite de manera online.
Para avanzar en el reclamo, es necesario contar con pruebas como el comprobante de la transferencia, los datos de la cuenta de destino y la constancia de las intimaciones realizadas.
Vías penales y civiles posibles
Una vez iniciada la investigación, la fiscalía puede imputar al receptor por el delito de defraudación. Paralelamente, el damnificado tiene la posibilidad de iniciar una acción civil por enriquecimiento sin causa, prevista en el artículo 1794 del Código Civil y Comercial, incluso si no existe una condena penal.
Este tipo de acciones buscan restituir el equilibrio patrimonial cuando una persona se beneficia económicamente sin una causa legítima que lo justifique.
Casos judiciales recientes
En los últimos años se registraron fallos que buscaron agilizar la restitución de fondos transferidos por error. Un ejemplo reciente ocurrió en la provincia de La Pampa, donde una empresa logró una medida judicial para recuperar 16 millones de pesos enviados equivocadamente a un tercero.
En ese caso, la Cámara de Apelaciones consideró acreditado el derecho invocado y valoró la urgencia, dado el riesgo patrimonial y la depreciación monetaria. Los jueces aplicaron la figura de la acción de restitución por pago sin causa, prevista en el artículo 1795 del Código Civil y Comercial, y analizaron la inexistencia de vínculo comercial que justificara una transferencia de semejante monto.
Qué ocurre si el dinero proviene de un delito
Otra situación a considerar es cuando el dinero transferido tiene origen ilícito. En maniobras de fraude, robo de identidad o narcotráfico, es habitual el uso de cuentas intermediarias, conocidas como "cuentas mulas", para dificultar el rastreo de los fondos.
Una persona que recibe dinero proveniente de un delito y no lo devuelve, aun cuando desconozca su origen inicial, puede quedar involucrada en una investigación penal si acepta y retiene los fondos. Por ese motivo, informar y devolver el dinero de inmediato es clave para evitar responsabilidades legales.
Recomendaciones para evitar errores en transferencias
Las entidades bancarias coinciden en que las transferencias son operaciones irrevocables, por lo que la prevención es fundamental. Entre las principales recomendaciones se encuentran:
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Revisar cuidadosamente los datos del destinatario antes de confirmar.
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Verificar el banco, el nombre y el alias de recepción.
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Guardar los comprobantes de cada operación.
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Eliminar de la agenda de transferencias a usuarios no habituales.
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Anotar o conservar el número de referencia de la operación.
Transferencias erróneas en billeteras virtuales
En aplicaciones como Mercado Pago, las transferencias se acreditan de forma inmediata y no pueden cancelarse. Si el envío fue a otra cuenta dentro de la misma plataforma, existe la opción de solicitar la devolución, que queda sujeta a la aceptación del receptor.
La normativa vigente del Sistema Nacional de Pagos establece que las billeteras virtuales no pueden revertir transferencias sin el consentimiento del destinatario o sin una orden judicial.
Las plataformas recomiendan verificar siempre alias, CUIT y nombre del receptor, copiar y pegar los datos en lugar de tipear manualmente y utilizar la agenda de contactos frecuentes. También advierten sobre alertas preventivas ante transferencias sospechosas y sobre los riesgos de realizar envíos bajo presión, una modalidad común en estafas telefónicas.
En caso de error, actuar rápido y utilizar las herramientas de devolución disponibles puede facilitar la resolución del problema y evitar instancias judiciales más complejas.